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viernes, 16 de diciembre de 2011

Hopeless.

Me deberían de resultar divertidos todos esos gestos de asco que relucen a kilómetros sobre los hierros de vuestros dientes o el maquillaje que tapa millones de espinillas en vuestra cara, pero casualmente no me provocan ningún tipo de risa ni carcajada, me das asco.
Casualmente me doy cuenta de todo y casualmente también me doy cuenta de aquello que vosotros creéis que no. Ni soy tonta, ni me chupo el dedo, cosas que habría que debatir en vuestro caso. 
Sois repugnantes. Vuestra forma de mirarme, vuestra forma de reír como si yo sufriera algún retraso mental y no me enterase, vuestra forma de levantar la cabeza si estáis acompañadas y agacharla si vais solas, la forma que tenéis de juzgarme entre murmullos pensando que yo no escucharé y que todo eso no llegará a mis oídos, todo esto, y mucho más que es mejor callar, me resulta vomitivo, como vosotras. 
No hago nada bien, soy torpe, soy borde, tampoco la más inteligente, ni la que cae bien a todos; soy grande, tengo el pelo lacio, y mis ojeras mañaneras no es precisamente lo que esperáis ver en clase todos los días. 
Pero ¿sabéis qué? Tendréis que aguantar un añito y medio más conmigo, o mejor dicho, yo os tendré que aguantar un año y medio más. Espero seguir viviendo para entonces y no haberme suicidado, porque entre el olor a superioridad que desprendéis y todas las tonterías que tengo que oír de vuestras sucias bocas al cabo del día, creo que terminaré optando por la opción más fácil.
Es gracioso porque se suponía que yo no me rendía, que no me dejaba avasallar, que no tiraba la toalla, y lo habéis conseguido. Habéis logrado lo que nadie ha hecho y bueno, ahora os sentiréis orgullosas de vosotras mismas y crecerá vuestro ego y autoestima como si fueran pequeños y apenas perceptibles. 
Sólo digo algo, ojalá os ahoguéis con toda esa mierda.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Just a letter, just a lie.

Hola desconocido.
Las cosas no van bien, o no como deberían ir. 
Me he levantado llorando y ayer me acosté de la misma forma. Parece que las sábanas fueran lágrimas y la almohada una forma más de secarlas. 
Últimamente no encuentro sentido a nada de lo que hago, y para lo que hago, hago poco. No como, no río, ni siquiera recuerdo como se hacía aquello. Es como si mi mente estuviera ocupada en otra cosa que no fuera yo; no sigue mis instrucciones aunque creo que nunca aprendí a dárselas.
Me duelen los ojos, y el corazón. Me duele la cabeza de tan poco pensar y los pies de tanto caminar, llegue o no a mi destino, no tengo por qué parar. ¿Y sabes? Siento como si la garganta me fuera a estallar, me quema, me arde, y pese a todo no dejo de gritar ahogando palabras que no consigo escuchar. Y cuando no me queda aire, continuo, y además de ahogar verdades también ahogo al silencio, y a mí misma, o lo que queda de mí. 
Ni mi corazón late, ni respirar sé, lo he olvidado todo, o quizá todo se haya olvidado de mí.
No tengo nada claro, y lo que veo sólo es oscuridad, las noches son eternas y los días los tengo por igual. Un suspiro, una sonrisa. ¿Queda algo en mí que valorar?
¿Un corazón? ¿Un alma? Los he perdido, no hay en mí nada que encontrar.

martes, 13 de diciembre de 2011

Cuando te sientas mal, cuando no te sientas querida, grita. Grita y siente entonces algo, aunque sea dolor, pero grita. Grita por una causa, por un motivo, por algo de verdad. Pero no dejes de hacerlo, en ningún momento, aunque no te quede aire y termines ahogando al silencio, tú grita.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Soulmate

Hay gente que piensa que encontrar tu alma gemela es cuestión de suerte, de buscar y buscar hasta que aparezca. ¿No os dais cuenta de que cuanto más se busca menos se encuentra?
Para mi tener un alma gemela es tener a alguien que te complemente; que cuando estés mal él esté bien y te haga estarlo a ti también, que si estás nerviosa consiga tranquilizarte y si estás demasiado tranquila te ponga de los nervios, que cuando llores logre que rías y cuando rías al final termines llorando. Que te gaste bromas cuando menos las quieras y cuando de verdad las necesites también las tengas, que te haga cosquillas sabiendo que las odias o que te despierte con un beso después de no haber dormido nada, que no te lo pinte todo bonito y te haga darte cuenta de las cosas, que cuando prefieras no oír algo te lo diga porque siempre es sincero contigo, que cuando el amor te de la espalda sea él quien se ponga en frente tuyo, que te haga cerrar los ojos en un abrazo y sonreír al cogerte la mano. Que evite que llores y cuando lo hagas que lo haga contigo, que no ponga una mano en tu hombro para animarte, que lo consiga, que no se invente historias mejor que cree una a tu lado, que saque de su puño y letra palabras que terminen escritas en la pared de tu habitación, que sean cuales sean sus sentimientos esté dispuesto a permanecer contigo, y sean cuales sean los tuyos los respete y se haga estar orgullosa de sentirlos.
Un alma gemela no es alguien con quien compartes intereses, sino alguien que hace que te intereses en él.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

¿Sabes? Tengo miedo.
De que cuando mire una foto tuya piense lo bonito que fue mientras duró, de que todas las veces que sonrío inconscientemente sean todas las veces que lloraré, de que en vez de pedir un te quiero tenga que pedir apenas un triste saludo.
Y es que no sé, se supone que todos sabemos lo que tenemos cuando lo perdemos. Pero yo ya sé lo que tengo, y eso me hace tener pavor a perderlo.
Pavor a no encontrar tu nombre en mi agenda, pavor olvidar como se siente una cuando está enamorada, a echar de menos tu voz, a desear volver a atrás.
Y aun hay cosas que no sé, que no entiendo, que también me dan miedo.
Pero ¿sabes qué? Te quiero

jueves, 3 de noviembre de 2011

Siento la necesidad de que me hagas callar con tus propios labios.

Siento ser de las que les duele el no ver ni escuchar. Pero es que no sé cómo quieres que vea algo que no sean tus ojos, que escuche algo que no sean tus te quiero.
Hace apenas un día que dije adiós, me parece un año. Unas cuantas horas que te besé por última vez, se me han hecho eternas. 
Pensé que no llorar entonces me ayudaría, me haría más fuerte, ¿pero de qué me sirve llorar ahora? 
Si supieras las ganas que tengo de abrazarte y no soltarte nunca, de que lo primero que vea al despertarme sea tu cara, de oír tan sólo lo que tú me digas, de hacer caso a poco más que no sean tus labios...
Dime, dime por qué eres tan necesario para mí, y por qué lloro mientras escribo esto, y por qué intento hacer como si nada pasara cuando te llamo y sonrío, aunque no sea de verdad. 
Por qué aguanté esas lágrimas si ahora se duplican, por qué no cambié el te quiero por un te amo si se quedaba corto, por qué creo ahora que no aproveché esos cinco días que te tuve conmigo por fin. 
Me siento mal, como un nudo en la garganta, y no es como el que tú provocas al mirarme a los ojos, es el que aparece cuando no estás aquí.
No sé qué hacer sin ti, de hecho no sé qué hacer en general. Me aconsejan que no deje que toda mi vida gire alrededor de una sola persona, pero es que yo ya no tengo vida si no te tengo a ti. 

jueves, 20 de octubre de 2011

Music

Debo de admitir que no hay mejor amante que la música. Nunca te abandona, siempre te es fiel, cuando lloras 'te escucha', cuando sonríes incluso es ella el motivo, no te cambia por nadie.
Si tengo un mal día, si es el mejor de todos, cuando quiero bailar, gritar, cantar, sentirme especial, evadirme del mundo, cuando intento pensar, concentrarme, animarme tras una mala mañana; ahí aparece la música.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Siempre igual de cursi. 5(L)

Nací un cinco de abril de 2011 y desde entonces he cumplido meses seis veces diferentes.
A veces tenía regalos, otras tan sólo penas, Unas veces organizaba y celebraba una gran fiesta, otras prefería olvidar en qué día vivía, dormir y pasar al siguiente.
Mi primer regalo fuiste tú; fue tu abrazo, nada más verte, el que me hizo abrir los ojos; tus caricias, las que me enseñaron lo que era sonreír; tu mirada fue la que me dio fuerzas para querer cumplir otro mes.
Tuve otros muchos regalos de los que sólo tú te ocupaste. Aprendiste a entenderme y te dejaste entender; cuidaste de mis besos, dejando marcas como recuerdo; actuaste por mí cuando yo no podía hacerlo.
Pero las penas, esas no me hacían feliz. Eran las que me recordaban que no te tenía conmigo para que guiases mis pasos y me levantases cuando cayera. Me hacían llorar y querer obviar ese día, me hacían enmudecer porque ya nada tenía que decirte, tú no estabas para escucharme.
Aunque sinceramente, penas como esas cualquiera las quisiera, porque después de tanto dolor tú lo hacías desaparecer, después de tanta tristeza, tu secabas mis lágrimas casi sin darte cuenta.
Así que al fin y al cabo, no me arrepiento de nada; que me hayas hecho ser quien soy ha sido lo mejor que me ha pasado, lo único junto a un cinco de abril que permanecerá eternas eternidades.

martes, 4 de octubre de 2011

Buag.

Esas ganas de tirarlo todo por la borda con tal de pasar un sólo día a tu lado, las mismas de poder mirarte a los ojos mientras te hablo, las que me llevan a escribir todo esto y otras cosas que nadie sabe ni llegarían a entender.
Llorar, gritar, correr, escapar, pronunciar un te quiero, que me devuelvas un beso, sonreír sobre tus labios, despertar y observarte dormir, reír al meterte conmigo, contagiarme la risa, enamorarme un poco más...
y es que nada se acerca a lo que tú me das, a lo que me haces sentir con una sonrisa, a lo que me haces ver sin necesidad de abrir los ojos, a lo que me dejas escuchar aun con los oídos tapados. 

domingo, 2 de octubre de 2011

Que más decir; te amo.

Me encantaría poder estar ahora contigo y que entre un millón de besos y centenares de caricias nos evadiésemos de aquí, nos fugásemos de este mundo para crear uno propio y sólo nuestro. Que nadie interrumpiera nuestros silencios y que nadie objetara nada sobre tema alguno que a nosotros se refiera. Que ninguna persona diga que debemos hacer y qué no, que nos saltemos las normas o que las cumplamos a nuestra manera. Que escribamos sentimientos en las ventanas, que pintemos las paredes con sudor y alarguemos la estancia en ese lugar durante eternas eternidades. 
Porque a tu lado cualquier vida es poca, cualquier tiempo es corto y necesitaría del infinito para poder demostrártelo todo. Lo que te quiero, lo que te extraño, lo que me acuerdo de ti, lo que pienso, lo que siento, lo que detesto que hagas y aun así me encantas, lo que me gusta que me digas pocas veces y al oído, lo que escucho cuando no dices nada, lo que no quiero oír cuando me estás hablando, lo que adoro tus besos, lo que idolatro tus labios... 
No me basta con unos cuantos años a tu lado para permanecer contigo el tiempo que deseo. Permíteme parar el reloj y hacer que marche hacia atrás hasta un cinco de abril de dos mil once. 

martes, 27 de septiembre de 2011

¿Por qué vivir?

Vivo por cada vez que saco fuerzas de donde no las hay para levantar tras una de tantas caídas, vivo para enseñar al mundo que no hay persona más débil que la cree serlo, vivo para decir a toda aquella gente a la que advertí que se lo dije. Para aprender cómo escuchar palabras que duelan sin mostrar que me hacen daño, para saber cerrar los ojos al dormir sin miedo a que algo pase y todo acabe, para confiar en quien soy y en que puedo, para encontrar sentimientos que no había conocido antes, para saber lo que es envejecer y sentir la felicidad de tener hijos y nietos, para entender lo que siente mi madre cuando estoy mal, cuando yo lo sea.
Vivo también para regalar sonrisas a quien las necesite y secar las lágrimas a quien no debería llorarlas, para aportar pequeños granitos al mundo y hacerlo un lugar mejor, para ser alguien importante en un futuro, tal vez la intérprete de una gran empresa. Para visitar lugares con los que llevo años soñando, para ver cosas que luego negaré haber visto, para desmentir rumores sobre mis amigas y hacer de madre como en los viejos tiempos, para pintar mi habitación del color que se me antoje y escribir bien grande ese número que tanto adoro, para conservar recuerdos y crear algunos nuevos, para olvidar acciones de las que me arrepiento y continua equivocándome.
Vivo para aprender lo que es la vida, para escarmentar, para caer y tropezar hasta mil veces con el mismo problema, para solucionarlo, para que mi gente me ayude a hacerlo, para mostrar a mi gente que aunque la vida acabe, siempre serán ellos.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Miedo; Fear.

Y así lloraba, así tarareaba el dolor, y componía pentagramas encharcados, y llenando canciones con notas transparentes como lágrimas, pronunciaba palabras con el poco aliento que su cuerpo le permitía malgastar, parecía que cantaba, y las vibraciones que transmitía su frágil voz eran tan punzantes como la presión que sentía en el pecho.
Algo que carecía de sentido por completo, algo abstracto, pero que se volvía complejo a la hora de descifrarlo; una cosa que nadie entendía ni entiende, que ni el más sabio, ni el más anciano podrá descubrir en su amplia extensión; no era un individuo, pues carecía de cerebro, una simple planta tampoco era, pues no tenía nada de hermoso, ni un animal, ni un objeto inanimado.
Ella no entendía el por qué de todo aquello, ni si quiera sabía si en verdad era un sentimiento, pero algo le empujó a gritar lo que le reconcomía las entrañas desde hacía ya días. Gritó y gritó, y unas gotitas de sangre acompañaron a la caída de esas lágrimas logrando así que su corazón quedara libre de tal condena que la había llegado a creer eterna y crónica.
Tan sólo miedo, el miedo a las alturas, al compromiso, a las arañas, a decir la verdad, el miedo a no saber lograrlo por tu propio pie, el miedo a confundirte y obrar mal, a quedarte en blanco en un examen, a tropezar por la calle a sabiendas de tu poca agilidad, a no llegar a subir el listón tanto como necesitas, a que no te admitan en la universidad que deseas. Miedos como el de pronunciar un ‘te amo’, como el de hacer algo por primera vez, como el que se tiene al fuego, o a volar, o a ir en tren, el miedo que te susurra al oído un ‘ten cuidado’ después de haber tenido un accidente, y volver a pasar por aquel paso de peatones que tantos recuerdos aguarda.
Esa sensación horrible que provoca escalofríos y el nacimiento de gotitas de sudor en la nuca y frente, la misma que tanta gente piensa casi inexistente, o ridícula, de cobardes; pero no saben que ellos ya han pasado por situaciones en las que taparse la boca con la mano y evitar pegar un grito al ver una cucaracha era algo comprensible, también lo era negar con la cabeza al escuchar esas dos palabras de la persona por la que sentimos lo que negamos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Nadie dijo que iba a doler tanto..

No sé qué te pasa, no sé que le está ocurriendo a esta relación. Intento que dure, que se haga eterna, para siempre tu y yo, para siempre nosotros. Pero se me hace tan cuesta arriba que cada vez es más complicado seguir luchando.
Y cuelgas, y no coges, y retienes la llamada, parece que te da igual todo, que puedes pasar sin mí, y lo peor es que sé que en verdad te importo, pero tú mucho más a mí, al menos yo lo demuestro.
Me duelen situaciones como estas, en las que yo me siento entre mal y peor y tú puede que estés tan tranquilo, tan sólo intento saber algo de la vida de la persona a la que amo, a la que tengo lejos, pero hasta eso lo haces difícil.
Y pese a todo, te quiero, y no voy a dejar de luchar.

lunes, 5 de septiembre de 2011

To be continued


Llego a entender por qué lloro, y llego a saber por qué tengo que dejar de hacerlo.
Me piden que me entretenga con algo para no pensar en ello, que haga cosas que me diviertan, que pase el tiempo acompañada. Pero todo conlleva a él, en todo lo que hago termina apareciendo su nombre, todas las cosas que me divierten se han vuelto aburridas, y la única compañía que quiero es la suya. 


domingo, 4 de septiembre de 2011

Merecer.

Lo siento, pero no.
No le tengo por un trozo de carne, aunque no negaré tenerle por una especie de trofeo, al fin y al cabo sé que con él me 'ha tocado' algo grande.
Crees merecerlo y tenerlo entre algunas de tus posesiones, cosa que no podré negar hasta el momento en el que te conozca. No sé como te comportaste, pero he oído algo, no sé qué le hiciste, pero algo me han contado. 
Lo siento, pero no. 
No he llegado hasta aquí, para que tú vengas a decirme que cruzaste la línea de meta hace tiempo. Todo eso de lo que crees estar segura tan solo te facilita unas pequeñas alas a la espalda para que parezca que tú ganaste. Yo con mi esfuerzo, tú con tus trampas. 
Nuevamente lo lamento, pero seguiré diciendo que no.
Y me negaré hasta que demuestres que tú le puedes dar más que yo, y me seguiré negando aún así porque yo lucho incluso habiendo ya perdido la batalla.

jueves, 25 de agosto de 2011

Nada es lo que parece cuando no parece nada.

Lloro cada mañana para tener una razón por la que creer que aun estoy viva. Cierro los ojos y me tapo los oídos esperando escuchar algún que otro golpeteo de mi corazón el cual latirá si corrobora lo anteriormente dicho.
Duermo cada noche abrazada a aquel peluche, dándole un beso antes, creyendo que me lo devolverá y así sentirme más persona al dormir. Me paso fotos al móvil de un pasado cercano, un pasado que espero que se convierta en un futuro con una lejanía casi transparente.
Miro a la nada cuando tampoco estoy haciendo algo, haciendo así pensar a la gente que verdaderamente poco queda con vida en mi interior; hacerles pensar que no estoy en este mundo, que me he marchado de viaje a otro, que ese viaje será eterno y crónico, que la eternidad será infinita hasta que tú no vuelvas.


Y vuelvo a llorar también por la tarde, aún sabiendo sin estar segura que sigo viva; y no digo que sigo en pie, porque mis piernas no me mantienen, y no digo que sigo hacia delante, porque mi cabeza no hace más que mirar hacia atrás, desmiento que mi mente funcione porque no pienso que lo haga, simplemente, no pienso.
Ya no duermo, y mantengo los ojos cerrados esperando que la noche termine pronto para levantarme de nuevo a la mañana y continuar con las incesables lágrimas, sin haber soltado el peluche ni un solo momento, sin haberme olvidado de ese tonto beso que solo lo dan las niñas pequeñas e ingenuas, debo de haberme convertido en una de ellas, pues supongo que tú te llevaste lo poco que tenía de razón y consciencia.
Mi móvil conserva esos recuerdos, todos aquellos que ya no son presente y tardarán en ser futuro, aun tratando de creer que pronto estará conmigo.
Continuo observando algo que ni siquiera yo sé que existe, sigo haciendo pensar a la gente acerca de mí, cada vez son cosas más tristes. 
Eso sí, ya estoy en mi mundo, aunque nadie sepa cual es, y sólo él tenga la clave para entrar.


domingo, 14 de agosto de 2011

Erótico (?)

Voy a confundir el roce de las sábanas con el de tus manos, donar mi alma a cambio de tu noche. Saborearé cada centímetro de tu cuerpo para que tu hagas sudar hasta a mis rincones más secretos. Atar tus muñecas a las mías, entrelazarlas y sentirme completa unos segundos más tarde, cuando te otorgue el derecho de poseerme en todos los sentidos, en todo momento, cuando el corazón quiera gritar, cuando tu desees que el reloj pare y el momento se haga eterno.

domingo, 7 de agosto de 2011

From Valencia again

Y el que nació con el mar, morirá en él. Porque los malos sabores de boca que te llevas a lo largo de la vida se sanan con lo salado de sus aguas, con los movimientos de sus olas y el perfume que deja en tu pelo la brisa que levanta tanta arena a lo largo de su eterno día a día.

Four months; camino Oliva.

Y pese a todo sigo sabiendo a ciencia cierta que es él y será para siempre conmigo; porque no hay a quien quiera más que a él, porque no quiero que me besen otros labios, ni quiero una persona que intente hacerme sentir como sólo él consigue hacerlo y es que es su sonrisa la que quiero ver tatuada en la almohada cada mañana. Él es él, y si digo que no digo otro igual no me equivoco.

lunes, 1 de agosto de 2011

From Valencia

Para el reloj que llevas en tu bolsillo, deja que pasen las horas y no las cuentes, porque cuanto más lo piensas más rápido avanzan las manecillas, y si el tiempo corre las lágrimas vuelan y la nostalgia se te presenta en la puerta dejando resbalar el dedo por el pomo hasta abrir heridas.

viernes, 15 de julio de 2011

Otro ataque de esos míos.

Volver a sentir mis dedos resbalar por tu espalda como si fueran centímetros prohibidos, como si no tuviese tiempo suficiente para acariciar cada parte de tu cuerpo, como si la Tierra fuera a explotar de un momento a otro. 
Porque cuando tus manos no tocan tan solo uno de mis componentes, no soy yo. 
Y cuando el motor falla, de nada sirven las ruedas.

jueves, 7 de julio de 2011

Incroyable

Y cuando sea mayor tendré un muro donde escribir con tu saliva todos mis sentimientos.
Y podré decirle a los feos sapos lo imperfecto que eres y lo perfecta que haces mi vida.
Gritaré un largo silencio para que las palabras no se resistan a salir después de entre mis labios y tendré el valor entonces de susurrarte al oído bien alto.

miércoles, 6 de julio de 2011

Rollazo.

No sé, a veces pienso que no eres consciente de lo que has tenido en tus manos, que no has sabido aprovechar el corazón que te estaban regalando. 
Y de todas maneras te tengo envidia, envidia por saber repeler el dolor, por no dejar que te afecte nada.
¿Eres de piedra? ¿Tienes acaso sentimientos? Eso es algo que dudo mucho, y cada día más aún.Te muestras tan serena ante una situación tan alarmante y tranquila cuando yo en tu lugar sería un gran cúmulo de nervios. 
Es como si tu cerebro no actuara como debiese, como si tu órgano vital hubiera dejado de funcionar hace tiempo para dejar paso a los pocos impulsos por los que te guías, que ni siquiera sé de donde te sacas.
Intenta pararte a pensar, intenta darte cuenta y percatarte de lo que acabas de dejar marchar, de las personas a las has fallado, las acciones que omitirás y el pedacito de montaña que acabas de descender.
Lo hiciste mal, escogiste el camino corto y fácil a sabiendas que con él no aprenderías nada, ni a levantarte tras tropezar con el egoísmo, ni a defenderte de la avaricia, menos aún aprenderías a saber reconocer a la amistad. 

lunes, 4 de julio de 2011

Three months.

Te quiero contar al oído mil historias que nunca antes hayas escuchado, hablarte de mundos paralelos que no existan y decirte las palabras más bonitas que conozca o pueda inventar.
Me gustaría besarte y susurrar en tus labios un 'te amo' y al despertar contarte en cada suspiro todo lo que siento, sin requerir de ningún sentido.
Meterme a la cama arropada por frases que envuelven el corazón entre algodones, abrir los ojos cada mañana pensando que mi cabeza ya no entiende a razones; quiero conocer cada parte de tu cuerpo y aprender contigo sus significados, y con los cinco sentido probar de nuevo el sabor de tus abrazos..

3 meses..

Me he acostado sabiendo que había ojos que me observaban, me he levantado de la cama durante 3 meses a sabiendas de que esos ojos no iban a dejar de mirarme, sin darme cuenta he dormido con el enemigo, sin darme cuenta he dormido con ella. Con la distancia, con quien dirige la mirada al hueco vacío que dejaste en mi cama  tratando de que se me atraganten las lágrimas, de que mi sonrisa se desintegre y mis ojos dejen de mirar hacia delante para que ella pueda hacerlo a través de esos 611.. 

sábado, 2 de julio de 2011

Que me dio por ahí.

¿Y quién soy? O mejor dicho ¿Quien soy supuestamente?
Soy unos cuantos pegotes de corazones que han pasado sobre el mío, acariciándolo o pisoteándolo, de una forma u otra han dejado huella, me han marcado.
Soy la misma que llora cuando está sola y cuando lo hace acompañada se lo toma a risa por no hacer que los demás sigan ejemplo; también soy la que exagera las cosas creando hipérboles, aunque muchas de las veces rozan la realidad hasta con la punta de los dedos; la que camina con las manos ocupadas, puede que en los bolsillos nunca vacíos, por no poder sostener la extremidad ajena que pertenezca al cuerpo que deseo.
Me compongo por pequeños detalles y palabras que traduzco de mi cerebro a mi corazón, esperando que éste último llegue a un acuerdo con mi cabeza y no me haga terminar perdiéndola por un sentimiento tan abstracto.
Me baso en principios e ideales que yo misma me he inculcado y marcado a fuego en mi piel, para no perderlos u olvidarlos, para enseñarlos a alguien que los necesite en el momento que menos espere y que posiblemente más apropiado parezca.
He llegado a darme cuenta de que no soy quien aparento, que tampoco soy quien creo, ni quien todos llegan a pensar que soy; hecha de huesos, músculos y piel, habiéndome guiado siempre por mi cercado y futuro ayer.

miércoles, 29 de junio de 2011

5..

Vuelve, emprende el camino de vuelta, de retorno; gírate y mira en el espejo la de corazones que he dibujado desde que te fuiste, desaparecieron cuando el vacío que dejaste en la habitación se encargó de borrarlos, de negarlos y hacerme guardarlos.
Quédate, quédate a mi lado todo el tiempo que tardes en buscar en mi corazón un sólo rincón en el que no haya escrito tu nombre, porque no lo vas a encontrar, y así podré tenerte conmigo toda la vida, hasta que el tatuaje de tus labios se filtre en mi piel como la arena entre las manos.

Apúf.

A veces es todo una mierda, nada tiene sentido, de vez en cuando no quieres nada más que no sea dormir indeterminadamente hasta que la mala racha acabe.
No sé, hay momentos en los que te planteas si merece la pena luchar por un sueño, porque hay tantos obstáculos que tú mismo te has puesto de por medio, que dudas. Te preguntas si de verdad servirá de algo tanto esfuerzo, tantas batallas contra tu propio subconsciente, tantas lágrimas que has derramado únicamente por tu culpa.
Y es que duele, y te hieres, y se te coagula la sangre, y el corazón no bombea mas que mentiras y palabras que sabes que no piensas en realidad; y es entonces cuando tu orgullo aparece y sacas la parte cruel que todo individuo posee, y haces daño, y hieres a tus amigos, y sientes como se te congela el corazón y se te derrite el cerebro porque ya no piensa nada, no actúas como quisieras.
En ese momento se te planta delante la llamada NECESIDAD, ¿de un abrazo? ¿de un beso? ¿de unas palabras que te saquen la más pequeña sonrisa?
Puede que necesites más que todo aquello, puede que necesites crear un paréntesis alrededor de esas personas a las que sabes que sacarán la sonrisita de siempre, porque sin darte cuenta y sin querer conseguirás acabar con la de ellos.
Sufrimos un descontrol de la mente y los sentimientos total, es como navegar en un barco que no tiene timón ni vela con la que avanzar, en la que no hay remeros que te apoyen porque tú mismo quisiste echarlo por la borda
.

domingo, 19 de junio de 2011

Saber apreciar.

A mi no me hace falta perderle para saber que lo que tengo es realmente valioso e importante, necesario y no precisamente abundante.
Pocas personas entienden o se percatan de lo que en verdad es para ellos 'ese alguien', poca gente reconoce
que 'ese alguien' es quien nos acompaña a caminar aún deambulante.

miércoles, 15 de junio de 2011

Puf.

Que soy pesimista me dicen, ¿piensan que no lo sé ya? Anda, haber si me van a decir a mí quién y qué soy, porque van mal, lo sé, demasiado bien tal vez.
Pero hay motivos, siempre hay alguno que me haga estar mal, siempre está ahí ese 'pero' o ese 'es que', no fallan, lo arruinan todo cuando más feliz estás, cuando más esperanzas le pones a algo aparece la típica frase: Tengo que decirte algo.
Y entonces toda esa magia se va al traste, desaparece sin ton ni son, sin dar explicación alguna, aunque en verdad ¿para qué me iban a decir el por qué de echar abajo mi moral y autoestima día tras día? Quizá sea mejor dejarlo en una pregunta que no responderá nadie porque no tendrá suficiente valor para hacer frente a las consecuencias. Porque sí, he dicho que sé quien soy, y sí, soy la tía más borde que te puedes echar a la cara, pero si no te gusta te callas, o me criticas también, si total, sería tradición, costumbre.
Costumbre de hacer oídos sordos y tragarme todas vuestras tonterías de niños inmaduros que se aburren y no tienen vida propia. Porque yo pensaba que no, pero sí existe la gente que no tiene vida propia, aquellos que necesitan meterse en la de los demás y tratar de acabar con ella para que no sea así, más penosa que la de ellos mismos.
Con esto no quiero decir que me deis asco, porque las arcadas las provocan sólo unos pocos. Lo que quiero dar a entender es que ¿de qué os quejáis? Si estoy mal, me dejáis, que se me pasará, que siempre son las mismas razones y os aburro con ellas, hasta yo misma me canso de que mis lágrimas lleven inscritos los nombres de mis problemas.

Una mierdecilla más

No te alteres, no empieces a atragantarte con palabras que luego te harán daño, con todas esas cosas que piensas pero que no sientes, esas otras que dudas y que tal vez que te preguntas todos los días, llamémoslas dudas existenciales.
Respira por favor, pero hazlo por mí, y por ti, en fin, hazlo por nosotros. Porque no quiero que esto acabe sin una razón de peso, y menos aún porque rabia como ésta tapona la salida del aire que necesitas, el cual yo no, ya te tengo a ti ¿qué más?
Sólo algo más, quiero que me quieras, quiero que me ames como nunca antes lo has echo, que me recuerdes todos los días que teniéndome al lado me echas de menos y que si por ti fuera te convertirías en cada latido de mi corazón para estar en mí, para ser mi motivo de vida.

lunes, 13 de junio de 2011

Para entender.

Estaban en silencio tras haber hablado un largo tiempo, pasaban segundos que posiblemente no malgastaran, no hace falta palabras para expresar sentimientos.
Él giró la cabeza ligeramente, mirándola a los ojos, sonriendo entonces de forma casi inconsciente, como si tuviera delante una estrella del cielo, algo que le dejó asombrado, como de costumbre le solía pasar con ella.
Tragó saliva varias veces, dejando ver como pasaba ésta por su garganta una y otra vez. Se podía ver su nerviosismo a kilómetros de distancia aunque para entenderlo haría falta algo más que oír lo que parecía que quería decir.
-Te echo de menos.
Susurró en muy pocas palabras, cuando al fin le echó valor. Cuando se dio cuenta de que el mundo no corre, sino vuela, y que las horas pasan tan rápido que ni un año entero bastaría para expresar todo aquello, por lo que decidió empezar, aunque no sabía, ni idea tenía, si algún día llegaría a acabar.

domingo, 12 de junio de 2011

Ataque de inspiración, 12 de la noche.

Y después de dos meses aún recuerdo los momentos que pasé contigo, inolvidables totalmente, aquellos en los que no cabía más felicidad dentro de mí.
Eran minutos que pasaba a tu lado, horas en las que trataba de no concienciarme demasiado de tu asistencia, tiempo que desde el principio he sabido que no malgastaba.
Y es que tener tus brazos sobre mis hombres a la noche, tus manos en mi cintura por el día, y tus labios sobre los míos a cada momento, fueron uno a uno pequeños regalos que posiblemente nadie llegue a entender nunca, cómo esos detalles pueden hacer a alguien sentir tan especial, o sonreír tan exageradamente como si las comisuras de los labios quisieran rozar el cielo.
Lo peor fue que no cumplí mi propósito, me dejé llevar y terminé por pensar que te tendría conmigo una eternidad, un tiempo indeterminado, pero largo, muy largo, como los días son desde que no te veo delante de mí cada mañana cuando despierto.

Inspiración en una pizzería.

Hoy es uno de esos días en los que me da igual admitir que te echo de menos y que me cuesta seguir adelante sin ti.
Hoy es uno de esos días en los que me parece verte y oír tu nombre allí a donde voy, como si el mundo quisiera torturarme y disfrutara con ello.
Hoy todo esto me hace daño y no tengo miedo de gritarlo a los cuatro vientos porque no hay nadie que me pueda hacer callar, negando lo evidente, lo que siento.

sábado, 11 de junio de 2011

Talk about love, talk about everything.

Hablemos de amor, y de sentimientos, y de todo eso que recorre nuestro cuerpo una y otra vez cuando nuestros labios entran en contacto.
Tratemos el tema del desconcierto que nos crea saber que ese abrazo no durará eternamente, la rabia y el egoísmo que se apodera de todo nuestro ser, haciéndonos posesivos con la persona que provoca esa forma de sentir.
Y ya que nos ponemos, podemos gastar saliva en cerrar cartas de esas que nadie lee porque a nadie le importan, de esas que nadie escribe porque luego todo se sabe. Podríamos escribir en un folio lo que pasa por la mente de cada uno en una situación determinada, podríamos hablar sobre la sensación tan espectacular que origina el encuentro de dos viejos amigos, o sobre las lágrimas que una persona llega a derramar al cabo de un año; que a nadie le iba a importar eso, porque lo tienen por cosas sin sentido que al cabo de los años cambiarán a peor, teniendo así que sobrevivir en una sociedad llena de pesadas piedras con una mínima capacidad intelectual que no será utilizada sino para aparearse sin control alguno.
Por último, pongamos como posdata aquello que nos incomoda y hace nuestra vida más complicada, y nuestro día a día menos llevadero y más rutinario. Hablemos de todo esto que nos pasa, de todo lo demás que no, pero que quisiéramos que nos pasara. De la desigualdad y la injusticia, que algunos dicen no existir ni saber de ella, convirtiéndose en unos cuantos mentirosos más en este mundo lleno de falsedades.
Firmemos con sinceridad como la gente inconformista y valiente que acepta las cosas como son y las dice a la cara sin miedo alguno a que ese abrazo termine, a que ese beso no se repita o a que la navaja de ese delincuente de sentimientos y demás mierdas perfore nuestro corazón haciendo brotar palabras que de cualquier manera se podrían juzgar.

viernes, 10 de junio de 2011

23:25; Ataque de los míos.

Hoy me he levantado egoísta, tanto que he decidido que te quiero para mí sola, que no dejaré que nadie se interponga, que nadie acabe con todo; el motivo eres tú.
Eres tú y esa sonrisa que consigue tintar hasta la más oscura nube que pasa mañana tras mañana por el cielo que cubre mi ciudad, la que lejana está, por desgracia, de la tuya.
Eres tú y esa piel morena que llama la atención, que te invita a rozarla, a acariciar cada centímetro de ella, a recorrer cada rincón con la yema de los dedos, a descubrir qué se esconde bajo sus poros.
Eres tú y esa forma en la que te ríes y contagias la risa, y me haces llorar de pura felicidad, consigues que por fin, tras tanto tiempo, tenga algún motivo por el cual no derramar más lágrimas que impliquen tristeza.
Eres tú, esa persona tan imposible e imperfecta, tan distinto a los demás, tan especial, tan indescriptivo a veces.
Aquel con el cualquiera sueña y nadie sabe que puede tener a su lado, que por alguna casualidad se cruza con él día tras día; yo no tuve esa suerte, para mí, verte de mi mano cuando voy por la calle es tan solo una ilusión que pronto haré realidad; y no voy a dejar que ninguna otra sepa lo que es tener a alguien como tú consigo.
Porque no te merecen, a veces hasta yo dudo de que lo haga. Pero no por ser menos o por no valorarme, cosa que sé que hago, por muy mal que esté. Sino porque muchas veces me paro a pensar, cómo poder ofrecerte todo lo que tú a mí me regalas con un simple 'te quiero'; sin apenas darte cuenta, de que a mi forma de ver, esas dos palabras, viniendo de ti, son un mundo en el que solo nos veo a nosotros dos, felices, juntos.

martes, 7 de junio de 2011

5.


Cuéntame el secreto de tu sonrisa; qué aguarda bajo esos finos labios, qué susurra tan bajito que ni yo, que acaricio su contorno día tras día, sé lo que dice.
Y trata de explicarme por qué en tan poco tiempo, algo pequeño pero con un valor tan grande, se hace realmente inmenso y llega a hacerse ocupa de un lugar diminuto como puede ser el corazón del ser humano.
Dime también cómo creas todas esas palabras que acaramelan el despertar de cualquiera, dime que tienen para conseguir tal acto heroico que ni el mismísimo superman podría hacer que se diera.
Tan sólo háblame de lo que deseas, de lo que quieres, que yo te lo daré en bandeja; pídeme hasta la última gota de sangre que pueda estar de visita por lo que llaman venas; suplica al cielo que el momento que vives no termine nunca por el simple echo de tenerme contigo.. Ya que para entonces, ya no habrá deseo que a mi me sea concedido, porque se habrá echo realidad desde que la silueta de tus labios se dejaron entrever sobre los míos. Algo que parece insignificante y en realidad se acerca a lo que es un mundo.

lunes, 6 de junio de 2011

Mierda de día.


A veces no es todo tan bonito como esperamos o deseamos.
De vez en cuando llueve, y ni el sol más reluciente podrá hacer que esas nubes, que ocupan todo el terreno en que habitáis, desaparezcan.
Es un poco complicado el modo en que solemos ver las cosas y los problemas, a veces como tonterías, otras veces como si se estuviera acabando el mundo. Pienso que todo tiene su importancia, pero en su justa medida; recordemos que el exceso nunca es bueno.
Y ahora bien. ¿Por qué soy tan hipócrita? Es asquerosa la manera en la que me miento a mí misma diciendo 'estás bien y no pasa nada porque suceda lo que suceda voy a estar feliz'. Que forma más estúpida de engañarme como si fuera una niña pequeña que todo lo cree y todo lo cree saber.
No soy sabia, no soy ninguna filósofa ni psicóloga; pero de momento sí que logro entender el por qué de mis actos y de mis no verdades.
Es más sencillo apreciar algo que no existe y que nosotros mismo creamos, que algo realista y frío como el día a día que podría destruirme en un solo segundo si lo viviera sin ninguna mentira.

domingo, 5 de junio de 2011

Dos meses.

He soñado que te besaba, sí grandote a ti. 
Muchos psicólogos dicen que sueñas con lo que deseas, así que tú para mí debes de ser como una obsesión, tal vez algo necesario. 


Ha pasado un mes y algunos días más y cada día estoy más segura de todo esto; trato de concienciarme y pensar que faltan unas pocas semanas para hacer realidad mi absurdo, simple y realista sueño; aún así, el nivel de la pendiente de éste, mi camino, no para de crecer. A veces siento mis pies resbalar, noto como realizan el amago de perder por completo el equilibrio; escalando ésta montaña interminable y desfigurada, la que antes se asemejaba a mi vida, al sendero anteriormente llano que debo seguir, y que de hecho, sigo.
Pero pese a todas estas dificultades, continua teniendo una cercana razón que me obliga a aferrarme a las rocas y piedras que envuelven la tortuosa y oscura carretera de mi día a día.
Ahí estás tú, razón de todos mis actos, dueño de mis palabras y poseedor de mis pensamientos. Ahí estás para tenderme la mano firme y seguro; esa extremidad que tan sólo por pertenecerte logra hacerme sentir agusto y protegida de todo inconveniente, la misma que orgullosa debería de estar de formar parte de ti o de no tener que soportar el dolor que provocan 611 kilómetros.


Y es que si te paras a pensarlo, es complicado entender cómo nos elegimos, o cómo el destino lo hizo; nos ha tocado sufrir por quien amamos, pero en algún momento, tengo la esperanza, de que nos será recompensado todo esto.
Puede que haya una meta al final, en el pico de la montaña, dónde tú estarás para cederme el aire que tuve que exhalar mientras subía y subía.
Será algo sencillo, grandote. será la forma de hacer realidad ese sueño.

viernes, 3 de junio de 2011

Impera.

Mírame para entender una vez más cómo llegamos a este punto; dedícame una sonrisa, la última, esa que deseo sincera y será la más falsa de todas; inténtalo, trata de convertirme en quien buscas, en quien confiarás aunque sepas a ciencia cierta que ya no seré la misma.
Escúchame, acércate a mí y óyeme, escucha lo que te digo, lo que grito a todos, para que se percaten de lo que ha existido; y hazles conocer toda la verdad y todos los planes que ya no serán. Dime, dime esas cosas que tanto me gustan, expresa sentimientos disfrazados de palabras, cuéntame a susurros una historia, una de esas de las que nunca acaban, y hazla solo nuestra, no permitas que lo que antes era, ahora no sea y se vaya.
Llórame, dame el permiso suficiente para observar tus lágrimas, para beber de ellas cuando ya no me quede nada.

Pero antes déjamelo conseguir, déjame guiar tus pies allí a donde vayan los míos, para que podamos entonces, seguir el mismo camino.

Tutoría; depresión, contradicciones.

Creo que a veces no es mejor lo que debemos, sino lo que queremos. Pienso que a veces hay que tener en cuenta lo que nos dice el corazón; esas cosas que susurra tan bajito, por el miedo que retiene en cada bombeo. Bombeo de sangre en el cual nos habla y nos da a entender que según su lado consciente tiene la obligación de dejar paso a los gritos superpuestos de la conciencia, los que van a decirnos alzando bien alto la voz, que no tenemos permitido actuar cómo los latidos indican. 

-El mundo está creado por diversas contradicciones.-

Inspiración tras el examen de historia.

Qué difícil ha sido llegar hasta aquí. Pero ya estamos listos para el último paso. O saltas o no saltas.
Yo sí voy a hacerlo; voy a dejarme llevar por todos estos impulsos que me corroen y que me invitan a olvidarlo todo. ¡Que todo se acabe! Que nada más sea nunca más importante para mí, que el hecho de haber tenido el valor el saltar.
Y es que todo lo que he subido hasta alcanza este exhausto estado, merece la pena tan sólo por el poco esfuerzo que he puesto en el camino. complicada subida de la que a veces pensaba que iba a caer, y desaparecer como haré dentro de un paso.
El paso que me lleve a lo que he temido y que ahora deseo por miedo a haber vivido.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Hating myself.

Mi verdadero yo, mi persona, yo misma en todos los aspectos; me odio.

Me odio por ser como soy y no tolerarlo, por no saber entender que nadie puede cambiarme, por creer todo lo que me dicen los demás, por dejarme llevar por sus comentarios ofensivos. También, soy la típica chica que promete y luego cumple con ello aun sabiendo que puede que la otra persona no haga lo mismo después, la misma que llora cuando está sola porque no puede dejar ver a la gente lo mal que lo está pasando, a sabiendas de que se enterarán tarde o temprano. Soy aquella que no tiene vergüenza con la mayor parte de las personas, pero que se recata demasiado con quien no tiene que hacerlo, la que suelta palabras malsonantes y a veces sin sentido hasta el punto en que la llamen ‘basta’ y opta por callarse la boca, de hecho, debería de hacerlo más a menudo para no decir cosas que no debo. La que viste y calza de chica ‘friki’, porque de eso me han calificado muchas veces, la que lleva pantalones anchos para que no se vean sus grandes piernas y la que oculta tras una chaqueta esos brazos que detesta; esa que se equivoca mil veces en un mismo examen, pero rectifica y termina por hacerlo bien, sin llegar a enorgullecerse por ello; la que decide por su propio pie con qué pedrusco tropezar, y cuales otros dejar atrás seguidamente de haberlos pisado, resbalado y caído por su culpa, teniendo que apoyarse después en 611 kilómetros que le ayuden a seguir caminando ya  levantarse.

¿Qué es lo peor de todo? Saber que en el fondo a la gente no le importa nada cómo sea, sino como piense y sienta, cómo actúe en las situaciones difíciles, y si sé o no, ser una buena amiga cuando me necesitan. Pero yo prefiero encerrarme en mis jodidos ideales que no provocan más que mal humor y daño de todo tipo, a parte de mí, quienes me rodean. Y lo siento, pero me es sumamente complicado decir ‘soy así, soy como soy, y a quien no le guste se tendrá que aguantar’, ¿por qué? No sé. 

martes, 24 de mayo de 2011

Día para tirar cohetes.


Pienso que la única manera de expresarme es esta, escribir en un papel todo aquello que siento, que sé o quisiera saber. Y es que terminaría reventando si me quedara callada. Me harían explotar tantas cosas, tantas situaciones y tantas formas de pensar que algo así no sería ni comparable con la gran bomba de Hiroshima. 

A veces siento ganas de evadirme, de marcharme de este mundo que tanto daño me hace, de separarme de personas que tan solo logran hacerme llorar, de gritar y hacer saber a todos que me han tratado como si fuera pura mierda durante mis 16 años.

Me clavan pequeñas espinas en la lengua consiguiendo así que me calle, me azotan con frases que puedo repudiar, de hecho, lo hago. Son conjuntos de letras que forman lo que a muchas personas haría llorar, lo que a otras tantas les resultaría escalofriante y lo que tan solo a unas pocas, absentas de sentimientos, transmitiría indiferencia.

Y es que llega a producir un dolor tan punzante y agudo esas pequeñas cosas, esos detalles, esas mentiras y a veces hasta las verdades, que prefiero hacer de oídos sordos y centrarme en lo que apenas produce efectos adversos  o secundarios sobre mí y toda mi persona.  El inconveniente es que colocar las manos sobre el aparato auditivo es sencillo, lo que no, es conseguir que mi corazón tampoco escuche.

lunes, 23 de mayo de 2011

Decepción.

A veces no actuamos como queremos, no pensamos lo que hacemos, ni decimos lo que deseamos o lo que, contrariamente, repelemos porque de la manera más cruel nos hace daño.
Nos callamos tantas cosas al cabo de los años que un mudo podría haber dicho más que nosotros. Todas aquellas frases que obviamos, palabras que olvidamos, letras a las que robamos el sentido para poner de excusa que de que nos hemos desviado del tema, todo, las letras, interrogaciones, puntos a parte y comillas, son aquellas cosas que provocan la decepción en muchas ocasiones, en mi lugar, casi incontables.

Cuando la gente confía en ti, saben que lo lograrás, que cumplirás lo que llevas años y años haciendo, y de repente hay algo que hace que los planes fallen y se tuerzan. Ya no hay meta, no hay carrera, ni premio, todo se ha quedado en un intento de lo que llegó a ser nada.

Clase de educación fisica

Cuantas veces he pensado que el mundo me estaba intentando arruinar la vida, que quería acabar con ella y hacerme sentir así de la manera mas precaria...
Pero a veces, cuando medito, cuando dedico gran parte de todas esas horas del día, y cuando paso algunos minutos, posiblemente los mejor aprovechados, para decirme a mi misma: '¿Y por qué a mí?'
Entonces es cuando me doy cuenta de que lo que en verdad desea mi 'Destino', aquello en lo que yo creo, es hacerme entender que la vida no es facil como suponemos, que tiene muchos baches, que hay cosas que nunca vamos a saber y otras tantas que no querremos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Sin más.

El miedo; pero no el miedo que te provoca el despertar de una pesadilla en plena noche, ni el que sientes cuando al cruzar una carretera y el coche que iba a pasar frena de golpe haciendo que las ruedas chirríen. Es un miedo más profundo y con más sentimiento que todo eso. Puede ser temor por perder a alguien, o miedo porque te lo arrebaten.
Y es que creo que nadie puede llegar a hacerse a la idea de lo que me concome por dentro ahora mismo. No quiero que todo acabe mal, quiero ser feliz al lado de esa persona tan especial e importante para mí, y seguir así meses y meses, hasta años; si por mi fuera, la vida entera y más allá de ella.
Supongo que mi inseguridad, la poca confianza que deposito en mi misma hace que sienta esto tan desagradable, pero todos esos miedos y ese ‘no me gusto, me odio’ desaparecen cuando estoy con él, por eso me cuesta tanto tenerle lejos, y continuar con los mismos pensamientos de cuando estaba aquí.
En resumen, lo último que deseo es que lo aparten de mi mundo, que sé que él no se va a dejar, joder, que confío en él, mucho más que en mi misma. Pero la idea de que por todo lo pasado, ella siga en las mismas, e intente algo, que no permitiré que ocurra, me hunde poquito a poquito. Que le quiera, que quiera algo más, pero eso será ella; porque sé que él no, me ha dado motivos suficientes como para saber que me quiere de verdad, tanto como yo al mismo.

lunes, 16 de mayo de 2011

Mi propio yo y lo referido a mí.

Mis recuerdos están hambrientos, necesitan de tus caricias para que llenen el vacío que el tiempo ha dejado en ellos; tiempo que secuestra días enteros para transformarlos en años cóncavos y deformes. Mis memorias están sedientas, sedientas de tus besos, de cada uno de ellos, los que a punto estuvieron de ser suplantados por el golpeteo de las manecillas de ese reloj que tan pausado avanza, que acopla su movimiento al sordo y triste sonido que provoca el supuesto órgano principal que todos poseemos, que para mí, es algo secundario. Mi cabeza está en cualquier lugar menos donde debería de estar, no piensa, no actúo; no echa a andar, no avanzo. Es como si se hubiera fugado o marchado de vacaciones sin avisar en ningún momento de que quien guía mis sentimientos, los dejaría sumidos en el mayor desamparo. Un pensamiento, ¿el que una persona desconocida pudiera averiguar en mi estado de ánimo? ¿Sin que me conozca? ¿Y sin saber nada de mí? El anhelo. Extrañar algo que he tenido durante tan poco tiempo, algo que posee un perfume que embriaga hasta hacer florecer a lo más marchito que en tierra habite, cuyo perfume aún no ha quedado plasmado en mi piel de ninguna forma, ni de la más sucia, ni de la más hermosa.

Y ahora lo más fundamental, el colectivo que forman todos aquellos elementos abstractos que anteriormente he mencionado; yo, yo misma.  La persona que detesta el sonido de ese medidor de tiempo por el simple hecho de que no quiso frenar o aminorar su paso conforme de rodillas se lo pedía; la persona que echa de menos momentos de un pasado cercano y que espera de la manera más impaciente rememorarlos en el futuro que más tardará en aparecer frente a sus ojos; la misma que lucha contra carreteras, que mueve montañas, la que pasa de comentarios haciendo de oídos sordos aun sabiendo que tarde o temprano esas palabras taladrarán su cabeza, que se alimentarán de lágrimas imaginarias que retendrá por miedo a que le hagan más daño del debido o del que pueda llegar a pensar; aquella que tan solo pretende estar a la altura en cualquier ocasión, llegando a obrar de la manera más estúpida con su consecuencia respectiva. Y es que yo tan solo soy una chica que piensa más de lo normal, demasiado, que estudia cada centímetro que recorre de camino al colegio para entender por qué esos chicos llegan antes que ella, yo soy de las que en clase se quedan mirando un punto fijo e imaginan su vida como en verdad quieren que sea, aunque por suerte, en mi caso, se asemeja. Soy de las que nunca piden un regalo por su cumpleaños porque los más importantes son de los que se rodea día tras día, soy de las que le da más importancia a una sonrisa sincera que al mayor diamante del mundo.

Y nadie se da cuenta de que siempre intento ser como los demás esperan, pero que al fin y al cabo no soy de esa manera. Tampoco nadie se percata de que tengo más ideas en la cabeza que cartas pudiera bajo la manga, más lágrimas ocultas en pañuelos de papel que mentiras plasmadas en la que no es mi propia piel. Ni una persona llega a recibir la información de que gracias a mis ideales ahora soy lo que soy. No hay nadie que llegue a entender que mi cabeza y corazón no cambian de parecer.

viernes, 13 de mayo de 2011

Esta tarde he visto a un hombre. Pero no uno cualquiera, tenía la cara desfigurada, posiblemente como si se hubiera quemado, pero quemado de una manera escalofriante, impresionaba su rostro. De la mano derecha le faltaban todos los dedos desde la altura del nudillo; la mano izquierda, agarrotada, apenas podía sostener a su hija cuando se ha dirigido a él.  

¿Os imagináis lo duro que tiene que ser que tus hijos te vean en esas condiciones? Que mucha gente te tenga asco, que los más pequeños e inocentes piensen que eres el ‘malo’ que se los llevará si no se portan bien. Me pongo en su lugar y realmente me entran hasta ganas de llorar. Es impotencia por no poder ayudarle, por no conocerle y así hablar con él, sobre qué le pasó, sobre qué podría yo hacer para que se sienta mejor. Esas ganas de no ser alguien más en el mundo y ser por unos momentos alguien importante, en quien confíe, en quien se atreva a dejar a cargo a sus pequeños, a quien le cuente todo cuando no se encuentre en sus mejores condiciones.

Y es que no nos damos cuenta, pero la vida no sabemos valorarla. Ni siquiera nosotros nos valoramos, y sí, me incluyo en el grupo. Durante el tiempo que he tenido a mi alrededor a ese chico me he sentido bien conmigo misma, en el sentido en el que, a él le daba igual lo que pudieran pensar los demás ¿por qué a mí no? Pero las cosas cambian rápido, y los pensamientos con ellas. Ya no, ya no me creo bonita, y nuevamente me vienen todas esas ideas a la cabeza que no llevaré a cabo por pura promesa a alguien que amo. Pero es que duele, duele verte tan mal  a ti misma, y darte asco, y no quererte, y pensar que eres más torpe, y menos habilidosa por el simple hecho de pesar unos cuantos kilos más que la gente que te rodea. Lo peor de todo es que todos te dicen ‘aprende a vivir con ello, importa el interior’ y cuando vas con ellos por la calle, señalan a alguien diciendo: ‘pero como ha engordado’. Me resulta repugnante la forma en la que muchos miran a otros tantos, si tan poco te gusta ¿por qué miras? ¿Alguien te lo ha pedido? ¿Te han puesto una pistola en la cabeza para que lo hagas? No, pues te callas, agachas la cabeza y cuando aprendas a sentir, a pensar y a ser, juzgas entonces.

jueves, 12 de mayo de 2011

Alejarse.

Correr lejos y evadirse de este cruel mundo. Salir de entre las sombras para verlo todo con mayor claridad y darse cuenta de que existe algo más que ese pequeño cuarto a oscuras en el que nos encerramos, apartados de todo lo que nos rodea, de quien nos hiere, de aquello que tanto nos duele, manteniéndonos en un estado grisáceo y temporal de monotonía absoluta.

Porque a veces podría gustarnos volver a ser pequeños, a pasar de todo, a preocuparnos de poco más que de nuestros cromos y de molestar a nuestro hermano mayor cuando nos apetezca. Pero hay cosas imposibles, aunque la gente no quiera reconocerlo, y volver a tener cinco años es algo inalcanzable.

De todas formas, siempre podrá quedarnos el recuerdo de lo que un día fue y no volverá a ser, de lo que tampoco está siendo ahora, de lo que llegamos a echar de menos de vez en cuando. Esa inocencia, esa manera de mirar hacia delante porque nada nos hacía mirar hacia atrás, esa forma en la que camelábamos a nuestras madres para pedirles juguetes o gominolas, o esa otra forma de levantarnos del suelo cada vez que caíamos.

El problema es que nuestras caídas ahora son más dolorosas, más relativas y con menos sentido literal. Ahora necesitamos la mano de otro alguien que antes podía ser nuestro padre, ahora crecemos con el miedo a tropezarnos una vez más con la más tonta y repetitiva piedra, ahora nos centramos tan solo en lo que queremos y a la vez odiamos, porque lo que más nos perjudica es lo que más tenemos en cuenta. ¿Huye un niño cuando un gorrión se dirige a él? No, lo asusta, se dirige a él y grita, grita bien alto para que todos le puedan oír, porque está ahí, porque hace acto de presencia, porque no se deja avasallar por nada ni nadie, porque tiene más coraje que nosotros hoy día, porque vive la vida, porque sabe aprovechar el momento sin haber estudiado literatura ‘carpe diem’. 

martes, 10 de mayo de 2011

TURBULENCIAS SENTIMENTALES FATALES

Pensaba que el mundo le gastaba una broma, que estaba teniendo otra pesadilla más, que tal vez se habría quedado dormida en la misma avenida del local donde trabajaba y la casa donde vivía, incluso de pie; aunque ya no se encontraba en esa postura. Se dejó caer en el suelo, terminando con las rodillas clavadas en él y reposando el trasero sobre las piernas, con las manos sobre los muslos y mechones de pelo agitándose sobre su rostro, ese día el viento quería dar guerra. Esos ojitos verdes que tanto llamaban la atención, ahora lo hacían por otra cosa que no era su tamaño y color, se llenaban de lágrimas, de gotitas de agua se podría decir, muchos la compararían con un sauce llorón. El teléfono móvil tirado en el suelo, lo había dejado escapar de entre sus dedos inconscientemente, noticias así dejan a una hecha polvo.

Nunca había pensado en la manera en la que iría a perder a la persona que más quería, pero hacerlo de esta forma, era realmente asombrante, no contaba con ello, esto no se hallaba dentro de sus planes. 25 años, apenas 25 años recién cumplidos tenía la muchacha y ya había dejado atrás toda una vida junto a la de aquella persona. Sí, ese tipo de gente que te lo da todo en una sonrisa, y que en esa sonrisa puedes entrever pequeños pedacitos de felicidad correteando alrededor de la comisura de sus labios. Sí, esa sonrisa, y esos labios, finos y carnosos, siempre en perfecto estado; sentir que te rozaban era un pequeño regalo adelantado del día de tu futuro cumpleaños, si es que para entonces vivías aún. Y la supervivencia se pone en duda porque no han quedado supervivientes a algo así, a un sentimiento tan doloroso pero sincero, tan inexplicable.

Este sentimiento no es demasiado común, es inusual totalmente entre la raza humana (suponiendo que exista alguna otra), tan solo unos pocos, que se podrían contar con los dedos de una mano, podrían experimentarlo en algún momento de sus cortas vidas. Pero ella, ella había sido la elegida entre esas pocas, le había tocado entre unos pocos millones de personas. Todo tiene pros y contras, en este caso hay más contras que pros; una vez que caes ya no sales del barullo que puede llegar a crearte, mezclas pensamientos y sentimientos sin control alguno de tu mente y corazón, no estás segura de cómo te sientes, tan solo sonríes o lloras, porque es para lo que has entrado en este juego. Por otra parte, la sensación que te provoca de bienestar totalitario es algo que califican de impresionante, inefable, increíble, incluso imposible según muchos; y es que una cosa como tal no es para tomársela a la ligera.

En fin, ahí se hallaba la chica, en el mismo lugar, tan solo había cambiado la hora y el ambiente. Ahora un grupo de ancianas y algún que otro adolescente la rodeaban, dándole pequeño golpecitos en los hombros para que ‘despertara’, llamando su atención casi gritando, se podía respirar el nerviosismo y escuchar el débil latido de un gran corazón que pronto dejaría de mantenerse en vida. En estado de shock, mirando a un punto fijo que puede que ni siquiera llegara a existir, que lo hubiera creado ella porque tenía poder suficiente para ello. A los minutos ya se oían sirenas, puede que la policía o los servicios sanitarios acudieran a ayudarla aunque de nada serviría tanta molestia si su vida entera se había esfumado así, de repente, sin motivo aparente.
Y es que a ella, a la jovencita morena de ojos verdes, tan hermosa como aparentaba, le había tocado sufrir lo que en verdad era estar enamorada. Pero no decirlo y creer que se siente, ni publicarlo en todos los lugares posibles y fotografiar momentos para que todos puedan verlo y sentir esa envidia tan poco sana que todos siente alguna vez por no estar en su lugar y pensarse que en verdad esas personas son felices. Era amor de verdad, era un sentimiento que merecía la pena poseer en tanta cantidad, era esa sonrisa que él le había dedicado desde la cama, tumbado, mientras ella salía de la habitación hasta pasar bajo la puerta que separaba su mundo del real, el de ambos, del difícil y complicado llamado día a día, rutina. Tras ello, unos cuantos minutos después, había recibido una llamada, la que había dado un giro a su presente, ahora color sepia, como si fuera un pasado que ya no tendrá futuro. Un familiar del amante decidió visitar al joven, éste yacía muerto en el lugar donde su chica le había dejado, entre aquellas sábanas color granate que llevaban inscritas en una tinta transparente y relativa: ‘Aquí se encuentra, petrificado, sin condición alguna de difunto, el único chico que en este pequeño mundo aprendió a amar de verdad, y el único que consigo, petrificada, se lleva a lo que antes era su alma gemela, a partir de ahora no serán nada.’

Amor verdadero, amor que duele, amor de tontos y que les llevó a la muerte.

Natural como la vida misma.

Porque yo soy como soy y no soy nadie más. Porque yo no aparento y me oculto tras algo que nunca seré.

Tacones, minifaldas, piernas esbeltas y delgadas, ojos preciosos, pelo perfecto y peinado sea la hora que sea, nada de dulces, hola verduras, dinero en maquillaje, armarios de ropa que nunca más te pondrás, perfumes caros, docenas de pendientes, egocentrismo, avaricia, egoísmo y superficialidad.

¿Y ese monstruo que solo piensa en sí mismo, que le importan una mierda los demás y que tan solo vive para creerse mejor, es una chica ideal y/o hermosa? Hacedme el favor de repetirlo dentro de unos años; cuando sepáis de qué habláis, cuando tengáis consciencia de lo que es una mujer y cuando hayáis tocado alguna que sea de verdad.

Detesto la gente superficial, es asquerosa la forma en la que te pueden llegar a mirar, y en unas pocas palabras hacerte sentir como el culo de este pequeño mundo, que algunos dicen que es bonito y yo cada día lo repelo más. Es tan extremadamente doloroso ver cómo se burlan y ríen de ti o de otra gente, como hacen hasta lo imposible por machacarte hasta hacerte explotar, y entonces carcajearse con mayores ganas al haber logrado el propósito de hacerte daño…

Así que ¿sabéis qué? Confiaré en vuestra palabra cuando aprendáis a ser personas y seréis personas cuando confiéis en vosotros mismos; pero vosotros de verdad, sin tapujos, sin engaños ni trampas.

Fdo: La naturalidad de mi persona.

domingo, 8 de mayo de 2011

Recuerdos.


Que cada rincón de este gran pueblo o pequeña ciudad me recuerda a ti.
Que no hay esquina que no hayamos visto, escaleras que subido y rampas en las que me tropezara contigo.
Que no nos faltaba ningún lugar por el que pasar, ni una calle, ni un parque, ninguna pequeña plaza donde los cotilleos comenzaran a surgir.
Porque todo este lugar me recuerda a ti.
Porque son testigos de los abrazos eternos y de los besos que pudimos reprimir.
Porque cada centímetro de este sitio extraña tus pasos y porque yo extraño darlos contigo.
Y es que cualquier metro cuadrado que pueda pisar hoy día hace que tu recuerdo me venga a la cabeza.
Y es que no sé como puedo seguir adelante si no sostienes mi mano.
Y es que no me hago a la idea de ''un Hula-hop'' sin ti.
Y es que salir de casa supone algo más difícil que la vida misma.. Y es que tengo que vivirla, de momento, sin la razón de ella.

sábado, 7 de mayo de 2011

¡Siéntete imperfecta!

¿Por qué pretendes ser perfecta? ¿No te has dado cuenta ya, de lo aburrido y cansado que es hacerse pasar por quien no eres? Aparentar, es engañarse a uno mismo.

Húrgate la nariz, y mírale el culo al tonto del pueblo, cuando salgas del baño llévate un trocito de papel higiénico pegado a la suela del zapato y tropiézate siempre en el último escalón y cuando más gente tengas alrededor. No te enteres de los chistes y ríete sin ganas como si lo hubieras entendido; grita de una acera a la otra para que te oiga tu amigo que va con los cascos puestos, y dile a la cara que detestas la canción que escucha, que no la soportas, no mientas y digas ‘’Oh sí, es que me encanta’’ tan solo por quedar bien, di lo que piensas, piensa lo que dices. Deja que el sábado tus medias acaben con más carreras que las que un coche de fórmula uno puede realizar en toda su larga vida como vehículo, deja que se rompan, y que se hagan agujeros en ellas. Permite a tu madre que por equivocación lave tu camisa roja con lejía, está a la moda, es lo que se lleva; que cuando llueva se te rice el pelo, y el rímel termine en tus mejillas; atragántate cuando estés comiendo con tus amigas y escúpele un grano de arroz a la cara a la más pija de todas; no dupliques letras cuando escribas en cualquier red social, no eres más importante por ello; tósele a un profesor en la cara justo después de haberle dicho que por tercera vez no has hecho la tarea. Y ante todo, lo primero que debes de hacer para ser la persona más imperfecta, y feliz a la vez, dentro de este pequeño mundo lleno de hipocresía y superficialidad, es enamorarte.

Enamórate y siéntete especial, única, aunque seas una más, aunque puedas ser otra chica que besará sus labios durante un tiempo. ¡Siéntete especial por ello! Por decir cosas bonitas y cursis que sabes que puede que le aburran, por ser tan absurdamente enamoradiza de cualquier chico que te muestre su corazón tal y como es, por contarle todo lo que te pasa aun sabiendo que sus consejos no son lo mejor que hay, por quererle. ¡Siéntete especial por querer a alguien que no eres tú misma! Por no ser tan perfecta como te pensabas y creer ahora que la perfección es él.

22.4.2011

Era difícil hacerse a la idea de algo así, de algo tan impactante, algo casi increíble, imposible.
Los días previos fueron espantosos; nudos en la garganta, mariposas en el estómago, sudor frío, nerviosismo...
Pero sobre todo, felicidad.
Una felicidad enorme, casi tan grande como las ganas que tenía que pasara.
Y cuando me dijiste que estaba todo listo, me fui preparando para lo que sería uno de los días más importantes de mi vida, uno que me marcaría para siempre, que me dejaría huella, la huella del antes y el después.

Una sensación tan extraña que no creo que la pueda describir, y es que es totalmente inefable tal mezcla de sentimiento.
Nervios, miedo, sonrisas que se plantan en tus labios las 24 horas, pensamientos que no dejaron de rondar por mi cabeza, ''¿y si no va todo como creemos?''. No, fue mejor que eso, fue tan imperfecto que a veces pienso haberme enamorado de todos esos segundos, de cuando mis ojos se dirigían de un lado a otro gritando ''¿qué hago yo ahora?''.
Era demasiada presión en el pecho, mi alma se había fugado, soñaba cosas tan inmensamente bonitas que resultaban irreales; mi corazón ocupaba el doble de lo habitual, contaba con el tuyo también, había dado un vuelco, tenía miedo de que en cualquier momento saliese por mi boca en forma de frases. Palabras absurdas, y sin sentido relativo que uno suelta cuando se siente de esta manera, porque no puede callarse algo tan fuerte.

Escaparse.

 Ven conmigo, vamos a fugarnos lejos, a escaparnos del mundo, a encerrarnos en el nuestro. Quiero fundirme en tus caricias y sentir tus labios una vez más. Estréchame entre tus brazos y no me sueltes, no quiero que lo hagas, me siento tan extremadamente bien cuando estás cerca, cuando noto como erizas mi piel y me pones los pelos de punta tan solo abrazándome, que espero que se pare el tiempo, que las agujas se detengan, las arrancaría para que los minutos dejaran de pasar.

Despertar a tu lado y que cuando abra los ojos lo primero que vea sea tu rostro, besar tus labios una y otra vez, ese beso de buenos días que tan dulce sabe, y entonces recordar que tu boca es mía y que la mía será tuya siempre que la quieras.

martes, 3 de mayo de 2011

Dolor.

¿Por qué recordamos lo que más daño nos hace? ¿Es que el sentimiento doloroso es más fuerte que el realmente conmovedor? ¿O es que somos tan extremadamente ignorantes que nos gusta pasarlo mal sin motivo aparente?

Siempre que me pasa algo; algo tremendo, algo que llega a quitar la respiración y hacer que el corazón deje de realizar dicha acción, algo que parece que te consume como si fueras una pequeña vela en el sótano más profundo y oscuro que pueda existir en centro de la tierra; cuando ocurre algo extraño, confuso y lleno de lagunas e interrogaciones, que tan solo esperan la respuesta a todas y cada una de sus preguntas; entonces es cuando me paro a pensar y meditar el por qué de lo ocurrido, de ese suceso, de esas palabras o de esas imágenes, pero solo si aquello ha producido un quemazón en mi piel, dejando marca, rastro, doloroso como de costumbre.

Y es que hay cosas que no llego a entender ni yo misma, aunque conmigo tengan que ver. ¿Por qué me martirizo con problemas y demás quebraderos de cabeza? O mejor dicho ¿por qué tres cuartas partes de nosotros sólo se centra en lo negativo y se encierra en su mundo, a oscuras, teñido en blanco y negro?  A veces creo tener la respuesta a ello, ya que, más que nadie, soy de ese setenta y cinco por ciento que se basa en los pensamientos más tristes y recuerdos, que con mayor motivo, tendría que haberlos olvidado antes que ningún otro.

Mi teoría es la siguiente: ‘quien te quiere te hará llorar’, qué gran verdad, grande como una catedral. Y es que, cuando quieres a alguien y hace o dice algo que no resulta de tu agrado, que te  hiere, molesta o enfada, terminas derramando alguna que otra pequeña lágrima, a excepción de algunos seres que habitan el lugar y parecen ser de piedra. Lo que he llegado a pensar es que no sabes quedarte con lo que merece la pena, y apartar a un lado lo que provoca a veces que eso tan positivo y que de tanta felicidad te llena desaparezca o se esconda temporalmente.

Y sé que los sentimientos no se controlan, pero la cabeza por lo general, sí. Puedes elegir qué pensar, decir, hacer o querer; en qué arriesgar, a sabiendas que solo el futuro decidirá si ganar o perder; de qué manera equivocarte; cómo  y cuántas veces tropezar con la dichosa y entrometida piedra. 
También es raro darse cuenta lo poco que valoramos las sonrisas y cuantísimo dejamos que nuestros ojos lloren, deberíamos de ser más conscientes de la importancia de la felicidad en las veinticuatro horas diarias que nuestro corazón pide a gritos un poco de ella.

domingo, 1 de mayo de 2011

Egoísmo, mentira y soledad.

Porque cuando algo pasa, de diferentes versiones se habla, y de todas esas palabras que dicen, a nosotros solo nos escusa el índice.
Con ese conjunto de letras nos tratamos de dar la razón, señalándonos con el dedo; ¿cómo iba a ser yo?
Y es que el egoísmo dicen que es un pecado, bastante atractivo al parecer, porque todos mentimos por él.
Porque sin preguntar a la cabeza hablamos, decimos palabras que ni intentamos, nos creamos la idea de un mundo perfecto y todo se viene abajo, después todo en un momento.
¿Por qué lo hacemos todo tan complicado? La mentira no es cierta, la verdad es pecado. No hay nada más falso que lo cierto parece, cuando lo piensa siempre quien menos nos conviene.
Cada beso, cada suspiro, incluso cada sonrisa, puede que solo sea una simple palabrería, y es que ¿cuántos nos dicen te quiero? Ya, ¿y cuántos lo dicen sabiendo que es cierto?
He tratado varios temas, el principal ha sido la mentira, ya sólo me falta hablar de lo que a todos nos arruina la vida.
Porque la soledad persigue a cada uno, hace de nuestro día un oscuro sueño nocturno.
Cada mañana que llueve, cada noche que llora, cada sombra que se mueve detrás del reloj al marcar la hora.


viernes, 29 de abril de 2011

Ya se sabe.

A veces me cuesta sacar lo que llevo dentro, expresarlo en palabras y no sé cómo empezar, me atasco y se me hace un nudo en la garganta.

Y sientes como el pecho te duele o todas esas frases se te atragantan, haciendo que algunas desaparezcan y otras se repitan una y otra vez, cuando ya crees que puedes hablar. Y te sudan las manos, de forma pegajosa pero fría, y cada gotita que podría llegar a formarse es una de las cosas en las que podrías atascarte.

Carraspeas, te balanceas de un lugar a otro, rascándote la nuca de vez en cuando, aunque no te pica, pero qué más vas a hacer si lo que quieres no puedes. Y continuas mirando de reojo a la persona que te hace sentir ese pavor inmundo al eterno infinito de la sinceridad y el diálogo, y sigues tocándote el pelo o mirando el reloj que llevas en la muñeca, sin fijarte en la hora, pasando de cada mechón de tu cabello y provocando así que se enmarañe.

No tienes ni idea de qué va a pasar, a ocurrir, que dirá, qué decir; por eso lo dejas todo en tu cabeza, en tus pensamientos, ese o esos lugares donde nadie hurga, y si lo hace no podrá saber igualmente lo que piensas, porque son como secretos que no cuentas a nadie por miedo o temor a quedar mal, a lo indebido, a lo doloroso, a lo prohibido.

¿Y ese vuelco al corazón? Qué mal te sientes cuando piensas que has hecho algo de la manera menos correcta, o que podrías hacerlo. Cuando la tensión se apodera de cada centímetro de tu piel, erizando la misma; escalofríos y tartamudeos que se hacen con todas y cada una de las células de tu organismo.  

Pero todo se termina por acabar, lo que empieza tiene fin ¿verdad?
Y poco a poco se recupera la respiración, se tranquiliza el ser, encuentra la razón de continuar con lo suyo, con la verdad, con las palabras que recibieron un empujón y lograron manar a tiempo.


‘Duele más lo que te callas’

miércoles, 20 de abril de 2011

Bajonazo.

¿Nunca os habéis sentido como si no tuvierais lugar en el mundo?
Como si cualquier cosa que hagas estuviera mal, y la repitieras y la empeoraras.
Así me siento yo.
No sé, es como si no poseyera un lugar fijo en este enorme mundo lleno de ignorancia y de gente que aparenta, a la que se le presta confianza sin ni siquiera merecerla.
Es muy extraño pensar así, todos los adolescentes que se creen el ombligo del mundo porque son guapos y listos, se llevan bien con todos y se pasan los problemas por la punta de la polla.
Pero no se dan cuenta que es un mundo irreal que tan solo ellos idean, que les gustaría vivirlo, tocarlo y lo único que consiguen es continuar soñando.
Con mis casi 16 años he aprendido a valorar lo poco que tengo, a darme cuenta que cuando pierdes a alguien, entonces es cuando sabes qué era o quién, el por qué de llorar y de sonreír por ese algo o alguien.
Porque hay una canción que dice: nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Y desde que era una enana, cosa que muchos aun me consideran, yo he sabido lo que tenía y lo que no, los defectos y virtudes, eso que tanto odio de mi misma, que he conseguido asumirlo poco a poco.
Pero cuando más creo que soy feliz, más me joden y me arrebatan eso que aprendí en la infancia, lo que me hizo madurar, todos y cada uno de mi pasos, de mis problemas, de los cuales nadie tiene ni jodida idea; repercuten en todos los lugares que me rodean. Porque yo no sonrío cuando tengo ganas de echarme a llorar, ni grito cuando solo quiero silencio.
Porque yo soy como soy, como seré y fui, todo lo que aprendo, aprenderé y apren
.

lunes, 18 de abril de 2011

Algo.

Algo tan difícil de explicar al estar tan profundo, al hacerse pasar por una sonrisa cuando la equivalencia serían mil lágrimas, al nosotros creer que es un sentimiento común y nunca inefable cuando son un montón de palabras sin sentido que expresa el corazón individual de cada uno.
Algo que te hace tan feliz que no puedes saber si tus pies tocan tierra o son alas que surcan el cielo, que abren ventanas por donde pasa el viento, que cierras los ojos y puedes tener el sol en tus propias manos, que no quema, ni es frío, que te hace sentir importante a su manera, gran manera.
Algo por lo cual lloras a veces como si hubieras perdido tu propia alma, como si hubiera sido apostada en una puja y se la hubiese llevado el diablo, para jugar con ella, para abrir heridas que ya estaban allí e incidir esa fuerte presión en las comisuras de sus labios para callarla y sellar los mismos.
Algo sin lo que no seríamos quienes somos, que posee vida propia, que transforma todo lo que toca, que lo hace mágico y logra que hasta lo más oscuro vuelva a ser claro, como cuando ese enorme pastel de miel asoma por las montañas al alba, y comienza un nuevo día, que hará que más como él parezcan insignificantes.

viernes, 15 de abril de 2011

Today.

A veces creemos que nada merece la pena, no sé, es extraño darnos cuenta de como los problemas pueden con nosotros mismos.
Que se nos carga tanto la espalda, que nos da de sí, que ya no aguanta, que se termina por romper, pero los problemas aumentan y las soluciones piden vacaciones para poder librarse de ellos.
Hoy en día todo tiene un pro y un contra, o varios, por lo general tendemos a verlo todo negro, difícil, al menos yo.
[Continuará.]

miércoles, 13 de abril de 2011

Algo personal..

Bien, bueno, no sé muy bien por dónde empezar. Había pensado en describir lo que la amistad significa para mí, pero es difícil cuando se me ha acabado eso, cuando se ha perdido quien sabe dónde y cuándo lo más seguro es que tarde en encontrarla.
Está cerrada bajo llave en el mar, o dentro de alguna cueva en la montaña que más lejos me pueda quedar, quizá tan solo se disfrace para que no la reconozca o se haya enfadado conmigo y haya decidido tomarse unas vacaciones.
Nunca he creído que me sentiría como ahora, tan sola, no sé, es raro… me siento como si no tuviera a nadie a quien decirle te quiero, a quien sonreír y a quien sacar sonrisas, a quien defender o cuidar cuando se ponga enferma. Lo peor de todo es que mientras escribo esto me acuerdo tan solo de ella. Porque conforme el tiempo ha pasado la amistad se ha ido deteriorando, se ha encogido como si la hubiésemos metido en la lavadora, con unas cuantas mentiras y lágrimas, utilizando el distanciamiento como detergente.
No sé si la amistad, abstracta, subjetiva, extraña… ¿tendrá corazón? Es decir… pienso que aunque sea algo que nadie ve, ni toca, ni escucha, porque no se puede, tiene corazón, y una forma de ser, sino no existiría, o sería una piedra. Y el órgano vital que posee, pienso que es un  poquito de cada uno de los que, por suerte, la poseen.
Eso es tener suerte, tener un amigo, o una amiga, es tener suerte; es saber qué hacer cuando estás aburrida, es saber que tienes a alguien de quien depender y quien dependa de ti, es algo raro, inefable, que te deja sin palabras, porque llegas a querer tanto a esa persona que te duele, pero un dolor sano, bonito, una vez más, subjetiva.