Enjoy it and comment!
Thank you for reading. :)


viernes, 29 de abril de 2011

Ya se sabe.

A veces me cuesta sacar lo que llevo dentro, expresarlo en palabras y no sé cómo empezar, me atasco y se me hace un nudo en la garganta.

Y sientes como el pecho te duele o todas esas frases se te atragantan, haciendo que algunas desaparezcan y otras se repitan una y otra vez, cuando ya crees que puedes hablar. Y te sudan las manos, de forma pegajosa pero fría, y cada gotita que podría llegar a formarse es una de las cosas en las que podrías atascarte.

Carraspeas, te balanceas de un lugar a otro, rascándote la nuca de vez en cuando, aunque no te pica, pero qué más vas a hacer si lo que quieres no puedes. Y continuas mirando de reojo a la persona que te hace sentir ese pavor inmundo al eterno infinito de la sinceridad y el diálogo, y sigues tocándote el pelo o mirando el reloj que llevas en la muñeca, sin fijarte en la hora, pasando de cada mechón de tu cabello y provocando así que se enmarañe.

No tienes ni idea de qué va a pasar, a ocurrir, que dirá, qué decir; por eso lo dejas todo en tu cabeza, en tus pensamientos, ese o esos lugares donde nadie hurga, y si lo hace no podrá saber igualmente lo que piensas, porque son como secretos que no cuentas a nadie por miedo o temor a quedar mal, a lo indebido, a lo doloroso, a lo prohibido.

¿Y ese vuelco al corazón? Qué mal te sientes cuando piensas que has hecho algo de la manera menos correcta, o que podrías hacerlo. Cuando la tensión se apodera de cada centímetro de tu piel, erizando la misma; escalofríos y tartamudeos que se hacen con todas y cada una de las células de tu organismo.  

Pero todo se termina por acabar, lo que empieza tiene fin ¿verdad?
Y poco a poco se recupera la respiración, se tranquiliza el ser, encuentra la razón de continuar con lo suyo, con la verdad, con las palabras que recibieron un empujón y lograron manar a tiempo.


‘Duele más lo que te callas’

miércoles, 20 de abril de 2011

Bajonazo.

¿Nunca os habéis sentido como si no tuvierais lugar en el mundo?
Como si cualquier cosa que hagas estuviera mal, y la repitieras y la empeoraras.
Así me siento yo.
No sé, es como si no poseyera un lugar fijo en este enorme mundo lleno de ignorancia y de gente que aparenta, a la que se le presta confianza sin ni siquiera merecerla.
Es muy extraño pensar así, todos los adolescentes que se creen el ombligo del mundo porque son guapos y listos, se llevan bien con todos y se pasan los problemas por la punta de la polla.
Pero no se dan cuenta que es un mundo irreal que tan solo ellos idean, que les gustaría vivirlo, tocarlo y lo único que consiguen es continuar soñando.
Con mis casi 16 años he aprendido a valorar lo poco que tengo, a darme cuenta que cuando pierdes a alguien, entonces es cuando sabes qué era o quién, el por qué de llorar y de sonreír por ese algo o alguien.
Porque hay una canción que dice: nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Y desde que era una enana, cosa que muchos aun me consideran, yo he sabido lo que tenía y lo que no, los defectos y virtudes, eso que tanto odio de mi misma, que he conseguido asumirlo poco a poco.
Pero cuando más creo que soy feliz, más me joden y me arrebatan eso que aprendí en la infancia, lo que me hizo madurar, todos y cada uno de mi pasos, de mis problemas, de los cuales nadie tiene ni jodida idea; repercuten en todos los lugares que me rodean. Porque yo no sonrío cuando tengo ganas de echarme a llorar, ni grito cuando solo quiero silencio.
Porque yo soy como soy, como seré y fui, todo lo que aprendo, aprenderé y apren
.

lunes, 18 de abril de 2011

Algo.

Algo tan difícil de explicar al estar tan profundo, al hacerse pasar por una sonrisa cuando la equivalencia serían mil lágrimas, al nosotros creer que es un sentimiento común y nunca inefable cuando son un montón de palabras sin sentido que expresa el corazón individual de cada uno.
Algo que te hace tan feliz que no puedes saber si tus pies tocan tierra o son alas que surcan el cielo, que abren ventanas por donde pasa el viento, que cierras los ojos y puedes tener el sol en tus propias manos, que no quema, ni es frío, que te hace sentir importante a su manera, gran manera.
Algo por lo cual lloras a veces como si hubieras perdido tu propia alma, como si hubiera sido apostada en una puja y se la hubiese llevado el diablo, para jugar con ella, para abrir heridas que ya estaban allí e incidir esa fuerte presión en las comisuras de sus labios para callarla y sellar los mismos.
Algo sin lo que no seríamos quienes somos, que posee vida propia, que transforma todo lo que toca, que lo hace mágico y logra que hasta lo más oscuro vuelva a ser claro, como cuando ese enorme pastel de miel asoma por las montañas al alba, y comienza un nuevo día, que hará que más como él parezcan insignificantes.

viernes, 15 de abril de 2011

Today.

A veces creemos que nada merece la pena, no sé, es extraño darnos cuenta de como los problemas pueden con nosotros mismos.
Que se nos carga tanto la espalda, que nos da de sí, que ya no aguanta, que se termina por romper, pero los problemas aumentan y las soluciones piden vacaciones para poder librarse de ellos.
Hoy en día todo tiene un pro y un contra, o varios, por lo general tendemos a verlo todo negro, difícil, al menos yo.
[Continuará.]

miércoles, 13 de abril de 2011

Algo personal..

Bien, bueno, no sé muy bien por dónde empezar. Había pensado en describir lo que la amistad significa para mí, pero es difícil cuando se me ha acabado eso, cuando se ha perdido quien sabe dónde y cuándo lo más seguro es que tarde en encontrarla.
Está cerrada bajo llave en el mar, o dentro de alguna cueva en la montaña que más lejos me pueda quedar, quizá tan solo se disfrace para que no la reconozca o se haya enfadado conmigo y haya decidido tomarse unas vacaciones.
Nunca he creído que me sentiría como ahora, tan sola, no sé, es raro… me siento como si no tuviera a nadie a quien decirle te quiero, a quien sonreír y a quien sacar sonrisas, a quien defender o cuidar cuando se ponga enferma. Lo peor de todo es que mientras escribo esto me acuerdo tan solo de ella. Porque conforme el tiempo ha pasado la amistad se ha ido deteriorando, se ha encogido como si la hubiésemos metido en la lavadora, con unas cuantas mentiras y lágrimas, utilizando el distanciamiento como detergente.
No sé si la amistad, abstracta, subjetiva, extraña… ¿tendrá corazón? Es decir… pienso que aunque sea algo que nadie ve, ni toca, ni escucha, porque no se puede, tiene corazón, y una forma de ser, sino no existiría, o sería una piedra. Y el órgano vital que posee, pienso que es un  poquito de cada uno de los que, por suerte, la poseen.
Eso es tener suerte, tener un amigo, o una amiga, es tener suerte; es saber qué hacer cuando estás aburrida, es saber que tienes a alguien de quien depender y quien dependa de ti, es algo raro, inefable, que te deja sin palabras, porque llegas a querer tanto a esa persona que te duele, pero un dolor sano, bonito, una vez más, subjetiva. 

martes, 12 de abril de 2011

Lo último y más corto que subo hoy..

 Te encuentras hecha polvo, no has pegado ojo, has estado recordando, todos aquellos sueños rotos. Parece que el tiempo no pasa, ni en pie te tienes, ya más no aguantas. Pasan los segundos y se clavan en ti como agujas, mejor desaparecer de este mundo, que morir porque te importa.
Le necesitas a él, a ese dulce niño que de ti se va alejando, quien ha cogido un tren directo, al cercano valle del olvido y amargura, que te ha hecho pedazos, que como de un trapo viejo, de ti se ha despojado. Y oyes el eco de sus palabras, ves el reflejo de su mirada, aspiras el perfume de su cabello y escuchas el sonido de sus labios que se van diciendo te quiero.
Una lágrima se te escapa, inunda todo tu cuarto, ni tiene vergüenza ni siente reparo, pues solo ha nacido por hacer daño. Te ahoga en un mar eterno, donde ya no tienes consuelo, te va derrotando a días y secuestra y huye con tu alegría. Y los meses van pasando, y él se ha esfumado, pero aunque su alma quedo contigo, por eso no lo has olvidado. 

Probemos con esta..

Te acabas de levantar, son las nueve. No tienes sueño, simplemente porque no has dormido; solo estabas tumbada en la cama color naranja, alegre y bonito color que no refleja lo que sientes.
Has desayunado recuerdos, recuerdos de esa tarde en la que te dijo adiós, si, adiós para siempre, o  eso crees.
Te has vestido de miradas, aquellas tan tiernas y dulces en las que apenas te puedes fijar, porque de tus ojos caerían tales lágrimas, que un pozo se podría llenar. Esas miradas que te inspiran confianza y sensibilidad, esas que nunca puedes rechazar pero tampoco te crees capaz de poder aceptarlas, son demasiados sentimientos como para verlos en los ojos de la persona que mas quieres.
Si, esa persona que te hace sonreír a cada instante, con la que te sientes especial, esa que te trae loca porque no quiere salir de tu cabeza, y te detienes a pensar -¿es posible querer tanto a alguien? no, es imposible- te equivocas, a esa persona, solo a esa persona, le puedes llegar a querer tanto que te acabara doliendo, pero no será un dolor superficial, ni un dolor profundo. Simplemente te dolerá haberlo conocido porque ya no lo olvidaras jamás, amar tanto no debe de ser bueno, nada en exceso lo es.
Y eso es lo que pretendes, olvidarlo, te dijo adiós, esa fue su ultima palabra, pero lo que no sabes, es que tiene aun mas guardadas. Algunas de ellas dicen ”hasta nunca” y otra “te sigo queriendo”.
Él se siente mal, cree que no te volverá  a ver, ni oír, ni besar. Te quiere pero tiene miedo y no quiere herirte y menos aun quería dejarte, pero ha sido asi y debes aceptarlo, él volverá pero debes esperar, quién sabe cuándo, pero volverá ,porque te quiere, porque él no se ha levantado porque ni siquiera se ha acostado; ha desayunado vuestras caricias y abrazos, para asi no olvidarlos. Se ha vestido con tus palabras y lágrimas, esas que admitían que le querían y que sin él  no eran nada, aquellas que reflejaban la rabia, la amargura y la soledad, ahora tus amigas.
Pero él, ahora está llorando tirado en el sofá, pensando en ti y en todo lo que no tuvo que pasar; y tú que crees que no te quiere, que te ha olvidado, que ya no eres la niña de sus ojos; estas sentada en la cama con la mirada fija y clavada en el suelo, no sabes que hacer, solo piensas en el, en su penetrante pero dulce mirada, en sus tiernos labios, en sus cálidas palabras y frágiles abrazos.
Pero entonces suena el timbre y acudes furiosa a abrir la puerta, no quieres que nadie te moleste, pero lo que no sabes es, que quien está en la puerta es aquella persona en la que estabas y estas pensando, esa  a la que tanto amas, si es él.
Miras sus ojos empapados en lágrimas, dulces lágrimas que brotan de sus dulces ojos, aquellos que ayer se despidieron de ti.
Y que ahora, te están diciendo que lo sienten y que te quieren como nunca antes  habían querido a nadie, pero cuando vas a cerrar la puerta para que se vaya, escuchas su voz.
Solo te ha dicho que te quiere y te echa de menos, pero lo conoces y sabes que además de decir la verdad, también dice mucho más que eso, tú lo sabes todo de él con tan solo mirarle. Sus ojos reflejan  la faltan de sueño, la angustia y el haber llorado durante horas.
Te da igual, cierras la puerta y vuelves a tu habitación, pones la radio y está sonando vuestra canción, rompes a llorar; tus lagrimas dicen “te quiero y te odio”, llevas razón, no te debería haber hecho eso, pero está arrepentido.
Tú, que lo conoces mejor que nadie, en tu mano está la solución. Y así es, la solución es volver a la puerta y abrirla, tornando a un lado el pomo de la misma, un paso sencillo y difícil a la vez.
De repente te levantas, te secas las lágrimas y vas a la puerta con una sonrisa dibujada en la cara. Abres la puerta y le miras a los ojos, te lo desvelan todo, se siente muy mal. Entonces se acerca a ti, te aparta uno de tus mechones de pelo rubio del pálido rostro que refleja tu amargura, te abraza cariñosamente, de tal forma que sin palabras te dice que no te dejara jamás, que te quiere y que no podría vivir sin ti, que lo eres todo para él.

Algo antiguo ya..

Es tan sencillo coger cariño a alguien que cuando sientes que lo quieres no te extrañas, simplemente, eres feliz.
Sonríes a cada instante para que esa persona también lo haga. De vez en cuando lloras de alegría, hace tonterías tan infantiles, para borrar tu carita triste, que no puedes evitar reír, mostrar tu linda y amplia sonrisa. Te hace feliz.
Es que es tan inexplicable y bonito, pero simple y extraño, todo se contradice a su lado, aun así, te encanta.
El corazón y la cabeza son incompatibles, mientras que el corazón late más y más fuerte cuando él se te acerca, tu cabeza entonces se queda en blanco, descolocada. De nuevo estas feliz.
Y cuando roza tu mano, entonces ya desaparece todo, solo quedáis él y tú, debajo de la lluvia, mirándoos a os ojos como si nada existiera, el tiempo se detiene. Otra vez más, hace que seas feliz.
Y cuando estas apartando los cojines para meterte en la cama, sola. Se asoma por el marco de la puerta enseñando sus ojillos, uno de los motivos por los que te enamoraste de él, con una de esas famosas sonrisas tan sumamente irresistibles. Ahora no estás vacía, estas en su fantástica e insustituible compañía. Se agradece desde luego, siempre ha llenado tus huecos, empezó en la cabeza, únicamente piensas en él, y termino en el corazón, él ahora es tu razón. Vuelves a ser feliz por su culpa.
Y mientras estás sentada en un banco del parque, esperando porque llega tarde, le perdonas, claro está, cosas así no tendrán la más mínima importancia mientras haya algo más fuerte que os una. Aparece y te deslumbra con el ramo de rosas más perfecto que jamás has visto. Se parece a él, las rosas son rojas como sus dulces labios y huelen tan bien como su aliento cuando se va acercando a ti admitiendo que te ama. Como siempre te hace derrochar sonrisas, eres feliz.
Pero, ¿y cuando te acaricia si despiertas en mitad de la noche porque has tenido una pesadilla? Te seca la lágrima y te avisa que nunca te ocurrirá nada, él te protegerá.
¿Y cuando llega a casa de trabajar y te besa? Ese gesto es tan tierno que hace que te ruborices, y tus pómulos adquieren un cierto tono rosado precioso.
¿Y cuando te mantiene firme, sujeta por la cintura al caminar? Estás muy segura, no tienes miedo a nada.
Es como tu ángel de la guarda, siempre está a tu lado cuando lo necesitas, sea donde sea, él va contigo aunque no lo veas, está ahí.
No te hace feliz, te enseña lo que es la felicidad, la guarda en tu bolsillo y no la deja escapar. Esconde las lágrimas en el baúl para que tú no las puedas encontrar y así siempre seas feliz, si tú lo eres, él lo será.
Y ahora pides perdón a la vida por sustituirla por su existencia.