Enjoy it and comment!
Thank you for reading. :)


martes, 12 de abril de 2011

Probemos con esta..

Te acabas de levantar, son las nueve. No tienes sueño, simplemente porque no has dormido; solo estabas tumbada en la cama color naranja, alegre y bonito color que no refleja lo que sientes.
Has desayunado recuerdos, recuerdos de esa tarde en la que te dijo adiós, si, adiós para siempre, o  eso crees.
Te has vestido de miradas, aquellas tan tiernas y dulces en las que apenas te puedes fijar, porque de tus ojos caerían tales lágrimas, que un pozo se podría llenar. Esas miradas que te inspiran confianza y sensibilidad, esas que nunca puedes rechazar pero tampoco te crees capaz de poder aceptarlas, son demasiados sentimientos como para verlos en los ojos de la persona que mas quieres.
Si, esa persona que te hace sonreír a cada instante, con la que te sientes especial, esa que te trae loca porque no quiere salir de tu cabeza, y te detienes a pensar -¿es posible querer tanto a alguien? no, es imposible- te equivocas, a esa persona, solo a esa persona, le puedes llegar a querer tanto que te acabara doliendo, pero no será un dolor superficial, ni un dolor profundo. Simplemente te dolerá haberlo conocido porque ya no lo olvidaras jamás, amar tanto no debe de ser bueno, nada en exceso lo es.
Y eso es lo que pretendes, olvidarlo, te dijo adiós, esa fue su ultima palabra, pero lo que no sabes, es que tiene aun mas guardadas. Algunas de ellas dicen ”hasta nunca” y otra “te sigo queriendo”.
Él se siente mal, cree que no te volverá  a ver, ni oír, ni besar. Te quiere pero tiene miedo y no quiere herirte y menos aun quería dejarte, pero ha sido asi y debes aceptarlo, él volverá pero debes esperar, quién sabe cuándo, pero volverá ,porque te quiere, porque él no se ha levantado porque ni siquiera se ha acostado; ha desayunado vuestras caricias y abrazos, para asi no olvidarlos. Se ha vestido con tus palabras y lágrimas, esas que admitían que le querían y que sin él  no eran nada, aquellas que reflejaban la rabia, la amargura y la soledad, ahora tus amigas.
Pero él, ahora está llorando tirado en el sofá, pensando en ti y en todo lo que no tuvo que pasar; y tú que crees que no te quiere, que te ha olvidado, que ya no eres la niña de sus ojos; estas sentada en la cama con la mirada fija y clavada en el suelo, no sabes que hacer, solo piensas en el, en su penetrante pero dulce mirada, en sus tiernos labios, en sus cálidas palabras y frágiles abrazos.
Pero entonces suena el timbre y acudes furiosa a abrir la puerta, no quieres que nadie te moleste, pero lo que no sabes es, que quien está en la puerta es aquella persona en la que estabas y estas pensando, esa  a la que tanto amas, si es él.
Miras sus ojos empapados en lágrimas, dulces lágrimas que brotan de sus dulces ojos, aquellos que ayer se despidieron de ti.
Y que ahora, te están diciendo que lo sienten y que te quieren como nunca antes  habían querido a nadie, pero cuando vas a cerrar la puerta para que se vaya, escuchas su voz.
Solo te ha dicho que te quiere y te echa de menos, pero lo conoces y sabes que además de decir la verdad, también dice mucho más que eso, tú lo sabes todo de él con tan solo mirarle. Sus ojos reflejan  la faltan de sueño, la angustia y el haber llorado durante horas.
Te da igual, cierras la puerta y vuelves a tu habitación, pones la radio y está sonando vuestra canción, rompes a llorar; tus lagrimas dicen “te quiero y te odio”, llevas razón, no te debería haber hecho eso, pero está arrepentido.
Tú, que lo conoces mejor que nadie, en tu mano está la solución. Y así es, la solución es volver a la puerta y abrirla, tornando a un lado el pomo de la misma, un paso sencillo y difícil a la vez.
De repente te levantas, te secas las lágrimas y vas a la puerta con una sonrisa dibujada en la cara. Abres la puerta y le miras a los ojos, te lo desvelan todo, se siente muy mal. Entonces se acerca a ti, te aparta uno de tus mechones de pelo rubio del pálido rostro que refleja tu amargura, te abraza cariñosamente, de tal forma que sin palabras te dice que no te dejara jamás, que te quiere y que no podría vivir sin ti, que lo eres todo para él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario