Enjoy it and comment!
Thank you for reading. :)


martes, 27 de septiembre de 2011

¿Por qué vivir?

Vivo por cada vez que saco fuerzas de donde no las hay para levantar tras una de tantas caídas, vivo para enseñar al mundo que no hay persona más débil que la cree serlo, vivo para decir a toda aquella gente a la que advertí que se lo dije. Para aprender cómo escuchar palabras que duelan sin mostrar que me hacen daño, para saber cerrar los ojos al dormir sin miedo a que algo pase y todo acabe, para confiar en quien soy y en que puedo, para encontrar sentimientos que no había conocido antes, para saber lo que es envejecer y sentir la felicidad de tener hijos y nietos, para entender lo que siente mi madre cuando estoy mal, cuando yo lo sea.
Vivo también para regalar sonrisas a quien las necesite y secar las lágrimas a quien no debería llorarlas, para aportar pequeños granitos al mundo y hacerlo un lugar mejor, para ser alguien importante en un futuro, tal vez la intérprete de una gran empresa. Para visitar lugares con los que llevo años soñando, para ver cosas que luego negaré haber visto, para desmentir rumores sobre mis amigas y hacer de madre como en los viejos tiempos, para pintar mi habitación del color que se me antoje y escribir bien grande ese número que tanto adoro, para conservar recuerdos y crear algunos nuevos, para olvidar acciones de las que me arrepiento y continua equivocándome.
Vivo para aprender lo que es la vida, para escarmentar, para caer y tropezar hasta mil veces con el mismo problema, para solucionarlo, para que mi gente me ayude a hacerlo, para mostrar a mi gente que aunque la vida acabe, siempre serán ellos.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Miedo; Fear.

Y así lloraba, así tarareaba el dolor, y componía pentagramas encharcados, y llenando canciones con notas transparentes como lágrimas, pronunciaba palabras con el poco aliento que su cuerpo le permitía malgastar, parecía que cantaba, y las vibraciones que transmitía su frágil voz eran tan punzantes como la presión que sentía en el pecho.
Algo que carecía de sentido por completo, algo abstracto, pero que se volvía complejo a la hora de descifrarlo; una cosa que nadie entendía ni entiende, que ni el más sabio, ni el más anciano podrá descubrir en su amplia extensión; no era un individuo, pues carecía de cerebro, una simple planta tampoco era, pues no tenía nada de hermoso, ni un animal, ni un objeto inanimado.
Ella no entendía el por qué de todo aquello, ni si quiera sabía si en verdad era un sentimiento, pero algo le empujó a gritar lo que le reconcomía las entrañas desde hacía ya días. Gritó y gritó, y unas gotitas de sangre acompañaron a la caída de esas lágrimas logrando así que su corazón quedara libre de tal condena que la había llegado a creer eterna y crónica.
Tan sólo miedo, el miedo a las alturas, al compromiso, a las arañas, a decir la verdad, el miedo a no saber lograrlo por tu propio pie, el miedo a confundirte y obrar mal, a quedarte en blanco en un examen, a tropezar por la calle a sabiendas de tu poca agilidad, a no llegar a subir el listón tanto como necesitas, a que no te admitan en la universidad que deseas. Miedos como el de pronunciar un ‘te amo’, como el de hacer algo por primera vez, como el que se tiene al fuego, o a volar, o a ir en tren, el miedo que te susurra al oído un ‘ten cuidado’ después de haber tenido un accidente, y volver a pasar por aquel paso de peatones que tantos recuerdos aguarda.
Esa sensación horrible que provoca escalofríos y el nacimiento de gotitas de sudor en la nuca y frente, la misma que tanta gente piensa casi inexistente, o ridícula, de cobardes; pero no saben que ellos ya han pasado por situaciones en las que taparse la boca con la mano y evitar pegar un grito al ver una cucaracha era algo comprensible, también lo era negar con la cabeza al escuchar esas dos palabras de la persona por la que sentimos lo que negamos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Nadie dijo que iba a doler tanto..

No sé qué te pasa, no sé que le está ocurriendo a esta relación. Intento que dure, que se haga eterna, para siempre tu y yo, para siempre nosotros. Pero se me hace tan cuesta arriba que cada vez es más complicado seguir luchando.
Y cuelgas, y no coges, y retienes la llamada, parece que te da igual todo, que puedes pasar sin mí, y lo peor es que sé que en verdad te importo, pero tú mucho más a mí, al menos yo lo demuestro.
Me duelen situaciones como estas, en las que yo me siento entre mal y peor y tú puede que estés tan tranquilo, tan sólo intento saber algo de la vida de la persona a la que amo, a la que tengo lejos, pero hasta eso lo haces difícil.
Y pese a todo, te quiero, y no voy a dejar de luchar.

lunes, 5 de septiembre de 2011

To be continued


Llego a entender por qué lloro, y llego a saber por qué tengo que dejar de hacerlo.
Me piden que me entretenga con algo para no pensar en ello, que haga cosas que me diviertan, que pase el tiempo acompañada. Pero todo conlleva a él, en todo lo que hago termina apareciendo su nombre, todas las cosas que me divierten se han vuelto aburridas, y la única compañía que quiero es la suya. 


domingo, 4 de septiembre de 2011

Merecer.

Lo siento, pero no.
No le tengo por un trozo de carne, aunque no negaré tenerle por una especie de trofeo, al fin y al cabo sé que con él me 'ha tocado' algo grande.
Crees merecerlo y tenerlo entre algunas de tus posesiones, cosa que no podré negar hasta el momento en el que te conozca. No sé como te comportaste, pero he oído algo, no sé qué le hiciste, pero algo me han contado. 
Lo siento, pero no. 
No he llegado hasta aquí, para que tú vengas a decirme que cruzaste la línea de meta hace tiempo. Todo eso de lo que crees estar segura tan solo te facilita unas pequeñas alas a la espalda para que parezca que tú ganaste. Yo con mi esfuerzo, tú con tus trampas. 
Nuevamente lo lamento, pero seguiré diciendo que no.
Y me negaré hasta que demuestres que tú le puedes dar más que yo, y me seguiré negando aún así porque yo lucho incluso habiendo ya perdido la batalla.