Enjoy it and comment!
Thank you for reading. :)


jueves, 20 de octubre de 2011

Music

Debo de admitir que no hay mejor amante que la música. Nunca te abandona, siempre te es fiel, cuando lloras 'te escucha', cuando sonríes incluso es ella el motivo, no te cambia por nadie.
Si tengo un mal día, si es el mejor de todos, cuando quiero bailar, gritar, cantar, sentirme especial, evadirme del mundo, cuando intento pensar, concentrarme, animarme tras una mala mañana; ahí aparece la música.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Siempre igual de cursi. 5(L)

Nací un cinco de abril de 2011 y desde entonces he cumplido meses seis veces diferentes.
A veces tenía regalos, otras tan sólo penas, Unas veces organizaba y celebraba una gran fiesta, otras prefería olvidar en qué día vivía, dormir y pasar al siguiente.
Mi primer regalo fuiste tú; fue tu abrazo, nada más verte, el que me hizo abrir los ojos; tus caricias, las que me enseñaron lo que era sonreír; tu mirada fue la que me dio fuerzas para querer cumplir otro mes.
Tuve otros muchos regalos de los que sólo tú te ocupaste. Aprendiste a entenderme y te dejaste entender; cuidaste de mis besos, dejando marcas como recuerdo; actuaste por mí cuando yo no podía hacerlo.
Pero las penas, esas no me hacían feliz. Eran las que me recordaban que no te tenía conmigo para que guiases mis pasos y me levantases cuando cayera. Me hacían llorar y querer obviar ese día, me hacían enmudecer porque ya nada tenía que decirte, tú no estabas para escucharme.
Aunque sinceramente, penas como esas cualquiera las quisiera, porque después de tanto dolor tú lo hacías desaparecer, después de tanta tristeza, tu secabas mis lágrimas casi sin darte cuenta.
Así que al fin y al cabo, no me arrepiento de nada; que me hayas hecho ser quien soy ha sido lo mejor que me ha pasado, lo único junto a un cinco de abril que permanecerá eternas eternidades.

martes, 4 de octubre de 2011

Buag.

Esas ganas de tirarlo todo por la borda con tal de pasar un sólo día a tu lado, las mismas de poder mirarte a los ojos mientras te hablo, las que me llevan a escribir todo esto y otras cosas que nadie sabe ni llegarían a entender.
Llorar, gritar, correr, escapar, pronunciar un te quiero, que me devuelvas un beso, sonreír sobre tus labios, despertar y observarte dormir, reír al meterte conmigo, contagiarme la risa, enamorarme un poco más...
y es que nada se acerca a lo que tú me das, a lo que me haces sentir con una sonrisa, a lo que me haces ver sin necesidad de abrir los ojos, a lo que me dejas escuchar aun con los oídos tapados. 

domingo, 2 de octubre de 2011

Que más decir; te amo.

Me encantaría poder estar ahora contigo y que entre un millón de besos y centenares de caricias nos evadiésemos de aquí, nos fugásemos de este mundo para crear uno propio y sólo nuestro. Que nadie interrumpiera nuestros silencios y que nadie objetara nada sobre tema alguno que a nosotros se refiera. Que ninguna persona diga que debemos hacer y qué no, que nos saltemos las normas o que las cumplamos a nuestra manera. Que escribamos sentimientos en las ventanas, que pintemos las paredes con sudor y alarguemos la estancia en ese lugar durante eternas eternidades. 
Porque a tu lado cualquier vida es poca, cualquier tiempo es corto y necesitaría del infinito para poder demostrártelo todo. Lo que te quiero, lo que te extraño, lo que me acuerdo de ti, lo que pienso, lo que siento, lo que detesto que hagas y aun así me encantas, lo que me gusta que me digas pocas veces y al oído, lo que escucho cuando no dices nada, lo que no quiero oír cuando me estás hablando, lo que adoro tus besos, lo que idolatro tus labios... 
No me basta con unos cuantos años a tu lado para permanecer contigo el tiempo que deseo. Permíteme parar el reloj y hacer que marche hacia atrás hasta un cinco de abril de dos mil once.