Enjoy it and comment!
Thank you for reading. :)


lunes, 19 de noviembre de 2012

That's why I am crying.

-Últimamente pareces triste, ausente, como si te ocurriera algo. ¿Qué te pasa?
+¿Que qué me pasa? ¿De verdad te crees capaz de preguntar algo así aun sabiendo que la respuesta me llevará horas? 
Hace tanto tiempo que finjo ser feliz que he llegado a un punto en el que no consigo ni aparentarlo ni serlo. ¿Y por qué no soy feliz? Porque si enumero todos y cada uno de mis problemas tendría que usar letras además de números. Porque hay momento en los que siento que estoy sola y otro en los que sólo siento que no siento ni soy nada. Porque de vez en cuando me dan ganas de llorar y no tengo motivo. Porque cuando pienso ese motivo me doy cuenta de que es aquel que se suponía que ya había olvidado. Porque dije que me mantendría fuerte y que lucharía por mí misma y por seguir adelante con una sonrisa, pero no, querer no siempre es poder, y menos todavía si te obstaculizan el camino. 
No soy feliz porque olvidé lo que era el cariño y la dulzura, los abrazos a destiempo, los besos entre susurros y las lágrimas a causa de la risa. 
Vivo pensando que la felicidad existe y que no está hecha para mí, que no estoy a la altura de alcanzarla. Vivo creyendo que no tengo a nadie, que estoy sola, que soy algo así como una oveja negra para todos aquellos que me rodean. Siento si soy seria, si no me río de los chistes o ni siquiera los entiendo. Siento si a veces parezco una piedra sin sentimientos, si te vi llorar y no lo hice contigo, si reprimí las ganas de darte un abrazo. Siempre intento permanecer fuerte frente a todas las personas que conozco; las que me conocen saben cuando finjo estar bien, las que no sólo se alegran por ese buen día que he dicho que tengo cuando es mentira. 
No puedes preguntarme qué me pasa, no puedes tratar de hacer como si te importara si lloro o sonrío, si grito o callo, si corro o camino. Si no entiendes el por qué de mis lágrimas, de mis sonrisas, de mis gritos, de mis silencios, de mis huidas ni de mis desaceleraciones, tampoco tienes derecho a entender qué me ocurre y qué es lo que me hace ser tan infeliz.

domingo, 18 de noviembre de 2012

I'm tired of being tired.

No sé cuando empezaste a hacerme tanto daño. Puede que fuera cuando preferiste pronunciar aquel ''hasta aquí hemos llegado'' en lugar de un ''te quiero''. Sin embargo, eso no dolió tanto como el recuerdo duele ahora.
Estoy tan cansada de soñar que aún te importo, de pensar que me echas de menos, de darme cuenta de que nada es como espero que sea... Empiezo a creer que realmente esto ha pasado de amor a obsesión, antes no me hacía tanto daño, antes no pensaba en ti, antes no quería que me quisieras; pero apareciste una vez más, después de casi dos meses, y de nuevo rompiste reglas, esquemas y mi corazón en mil y un pedazos.
Hasta que te conocí era suficiente con saber que algún día encontraría el amor, cuando hablé contigo comencé a darme cuenta de que ese amor que yo buscaba no entendía de distancias, ni de cuerpos ni de edades. Y entonces, al enamorarme, al sentir que había encontrado aquello con lo que todos soñamos; aquello que nos haga sentir bien, aquello que sepa hacernos sonreír, aquello que nos abrace y nos diga que todo cambiará a mejor, aquello que sepa discutir así como saber encontrar después una solución.
Pero no me sirvió de nada. Hablar contigo, escuchar tu voz, sonreír, reír, ser feliz, abrazarte, contar los días que debía esperar para hacerlo de nuevo, pensar en todos los lugares que visitaríamos, pasar noches en vela, días eternos sin ti, semanas más cortas que un suspiro a tu lado...
Dime ¿por qué no pudiste hacerlo bien? ¿Por qué me dejaste equivocarme tantas veces? ¿Por qué quisiste hacerlo más complicado? ¿Por qué después del adiós apareciste una vez más? Nadie te había llamado, nadie te estaba esperando, yo intentaba no pensar en ti, no echarte en falta.
Y ahora, ahora que hace 8 días que hablé contigo por última vez, ahora que hace 8 días que sueño contigo noche tras noche, ahora que llevo aguantando 8 días las ganas de llorar, ahora te pido que reaparezcas una vez más porque aunque no voy a poder aguantar las lágrimas, voy a sonreír sobre ellas. Tu voz es suficiente para hacerme feliz, aún sabiendo que ya no escucharé más un te quiero.


sábado, 10 de noviembre de 2012

No pienses, arriesga.

Arriesgarse forma parte de la vida. No podemos negarnos a que llegará el día en que nos veamos obligados a marcharnos, a decir adiós, a pedir perdón o a rogar que regrese.
''El que no arriesga no gana'' dicen, ''pero tampoco pierde'' responden. Se equivocan.
Yo siempre he tenido en mente que el que no arriesga está perdiéndolo todo. ¿Y si dice que sí? ¿Y si te sorprende? ¿Y si detrás de todo lo negro y oscuro del asunto hay alguien esperándote para hacerte la vida más sencilla? ¿Y si ese nuevo lugar puede regalarte la felicidad que nunca has conocido? 
No pienses, actúa, guíate por lo que te dicte el corazón, camina hacia delante, no mires atrás, haz caso de tus impulsos, piensa con la cabeza en contadas ocasiones, sonríe aun sin ganas, enamórate de sus labios, vive aquí, vive allá, no te detengas ante las lágrimas, sé feliz y no te veas nunca obligada a preguntarte ''¿qué hubiera pasado si..?'' 

Stand up.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Olvidé escribir con la cabeza. Hola, dolor.

Cuando intentes que sienta ese incómodo hormigueo en el estómago y no consigas nada, lo recordarás. También cuando quieras que te diga lo bien que besas y cómo le gusta que lo hagas de repente, sin avisar y con dulzura.
Y en el momento en que, aunque no lo sepas, él se dé cuenta de que ha perdido más de lo que ha ganado, entonces será cuando me repita a mí misma una y otra vez aquello que es tan cierto. Porque no te va a sonreír con la misma cara de bobo que a mí, porque no va a susurrarte todas esas cosas bonitas que me dejaban sin palabras, porque no va a poner fecha para vuestra boda, porque no va a hacer junto a ti una lista de nombres para los futuros hijos.
¿Sabes qué debes recordar? Que no es mejor cazador el que más caza sino el que mejor conoce a su presa.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Borrar y añadir problemas: cuestión de uno mismo.

Cuando me dijeron que el amor era difícil no esperaba llorar todas las noches por alguien que hace sonreír a otra.
Entre suposiciones y pensamientos me hacía a la idea de aquellos problemas que pudieran surgir en una relación, sin embargo, la distancia no se encontraba en la lista, y tampoco el querer y no poder.
Y ya que esos malditos kilómetros no eran nada para mí, decidí aprender a borrarlos, y tú y tu corazón me enseñasteis a hacerlo.
Y ya que siempre he pensado que querer es poder y que todo es cuestión de luchar hasta dejarse el alma, lo hago, a pesar y a sabiendas de que sé que tengo las de perder.
Prefiero arriesgarme que arrepentirme y quedarme con la duda de qué habría pasado si lo hubiera intentado.

martes, 6 de noviembre de 2012

Vive, no sueñes.

Hubo una vez en la que no supo cómo reaccionar y sus sentimientos se congelaron durante unos momentos.
Se sentó en la cama y con la mirada clavada en el suelo intentó pensar en algo alegre, algo que la hiciera feliz, es su habitual forma de reprimir las lágrimas. Y no llegaron a pasar más de veinte segundos cuando aquello que soñaba despierta se convirtió en realidad, y él, con una media sonrisa que más demostraba nerviosismo que alegría, se agachó delante de ella y tomó en papel de obstáculo en la nada que ella miraba.
''Quiero que sonrías'' decía con sinceridad. Sin embargo, su pequeña estaba demasiado abstraída como para hacer caso a sus palabras.
''¿Qué te pasa?'' le preguntaba una vez tras otra en tono serio y preocupado. Pero ella continuaba callada.
Entonces se cansó de pedir peras al olmo y, aún estando en cuclillas, hizo algo de fuerza sobre los dedos de los pies, aumentó su altura en unos cuantos centímetros y rodeó con los brazos el cuerpo de aquella que quería hacerse la muda.
Cerró los ojos y dejó de soñar. Los abrió de nuevo y siguió viviendo. Sonrió por fin y le susurró: ''ahora ya no me pasa nada''.

lunes, 5 de noviembre de 2012

No me ayudas a olvidarte.

No puedo explicarte cómo me he sentido al escuchar tu voz después de más de un mes porque no tengo palabras suficientes.
¿Crees que puedes irrumpir en mi vida de esta manera? Cuando creo que estoy olvidando todo lo que tiene que ver contigo apareces de nuevo y ríes con mis chistes, me llamas de maneras que sólo tú y yo vemos como cariñosas y me dices que no es lo mismo el hecho de que hayas llamado ahora y que antes no me extrañaras.
¿Crees que puedo concentrarme en vivir para mí? No, no puedo. En lugar de eso no dejo de recordar momentos que han sido nuestros y que sólo nosotros conocemos.
Y sí, siendo sincera, si ahora mismo estuvieras delante de mí te llevarías un bofetón tras otro en la cara; sería la única manera de descargar toda la tristeza que dejaste en mí.
Aún así, te seguiría queriendo. Y lo haría porque has sido tan importante en mi vida y te he llegado a querer de una manera tan fuerte que casi de ninguna forma voy a olvidar tus besos y tu sonrisa.
Quiero olvidarte, pero hoy, que haríamos 19 meses, has roto todos mis esquemas una vez más, y esa llamada a la madrugada sólo me ha devuelto el daño que ya había sentido antes..

domingo, 4 de noviembre de 2012

Esto son mentiras.

Lo he superado. Vivo feliz. Nunca me acuerdo de ti. No extraño tus besos, ni tus abrazos, ni tus te quiero, ni tu forma de hablar, ni tus expresiones peculiares. Tan sólo me vienes a la cabeza cuando sale esa provincia de la que tú eres en la televisión. He olvidado desde tus apellidos, hasta tu fecha de nacimiento y tus colores favoritos. No estoy pendiente de si hablan de ti, ni lanzo indirectas a tus amigos para que me digan lo que haces últimamente. No me duele que la beses a ella porque ya no te quiero ni necesito que me llames cada noche para recordarme que me echas de menos.
No quiero verte nunca más, de hecho nunca miro fotos tuyas ni me leo de arriba abajo conversaciones que teníamos hace meses. 
¡Ah, se me olvidaba! No pienses que volvería contigo mil y una veces más, porque el daño que me has hecho no lo olvido por nada del mundo, ni mensajes con frases bonitas, ni besos de esos que hacen sentir especial. 
No, no, yo ya no te quiero.

sábado, 3 de noviembre de 2012

La libertad de unas alas.

El sueño ha sido libertad. Corazones fervientes, alas majestuosas, plumas que más parecían diamantes, finales tristes y lágrimas inconscientemente dolorosas.
Todo comenzó una mañana en la que, como si fuese algo cotidiano, apareció en aquel lugar lleno de grandes ventanales abiertos. Era un edificio sin mobiliario alguno, tan sólo había ventanas, cortinas y escaleras.
Subió esos escalones que daban al segundo piso, el cual también era el último, y segura de sí misma entró en la primera habitación sin puerta ni marco que podían ver sus ojos. Un escalofrío sacudió su cuerpo y tuvo que luchar contra sus instintos por no dejar florecer sus enormes alas blancas; lo consiguió, y aún teniendo que soportar el dolor de espalda que le provocaba reprimir aquello, se encaramó al cuello del primer hombre trajeado y con sombrero que en la habitación estaba.
Le propició patadas, mordiscos y de alguna manera, sin saber cómo, terminó con su vida en apenas un par de minutos. Y entonces, cuando se encontraba tendida en el suelo sobre su víctima, se sorprendió reconocer los pies y piernas de alguien, que además de ir descalzo y ser un hombro, debía estar sentado. Se precipitó a incorporarse y en el momento en que estuvo apunto de asestarle un buen puñetazo en la cara se le encogió el corazón. Era él ¿quién sino? Estaba lleno de magulladuras, arañazos y heridas en las manos y en la cara. Se acercó a él con rapidez para examinar su estado: no había replegado las alas y éstas se apretaban contra el imponente sillón negro sobre el que reposaba. Eso debía de doler, ella ya lo había sufrido antes, lo sabía de buena mano.
Entonces le tomó de la mano que más sana parecía y tiró de ese mismo brazo para sujetarlo y poder llevarlo a algún lugar mejor. su amigo de toda la vida, casi inconsciente, se sostenía malamente sobre la punta de los dedos de los pies; caminaba a paso muy lento y suspirada y gemía cada vez que sentía ese horrible pinchazo en el costado izquierdo.
-Guarda las alas, no sufras más. Sabes que como humano es más sencillo curarte.
Él, tras pocos minutos y con mucho esfuerzo, replegó las alas y de ellas sólo quedaron unas cuantas plumas sobre todos los hombres que habían sido abatidos en esa habitación, media docena al menos.
Apenas un rato después él ya tenía los ojos abiertos, las heridas cerradas, la mente tranquila, y como ella, el corazón sobrecogido.
-Tú también estabas herida, ¿estás bien?
-Sí, claro que sí... Sabes que siendo capaz de tenerlas en la espalda y no fuera en seguida se desvanece cualquier rasguño.
El ángel asintió y acto seguido esbozó una pequeña y media sonrisa que logró que su amiga se tranquilizara. Éste le imitó y relajó todos los músculos hasta el punto de dejar caer los brazos a ambos lados de su cuerpo y bajar los hombros como signo de sosiego.
No transcurrió demasiado tiempo cuando ambos, que ya estaban frente a los grandes ventanales del primer piso, salieron volando y planeando. Era fascinante la forma en que esas níveas alas centelleaban con los rayos del sol que se reflejaban en el agua creando dibujos abstractos. Sin embargo, era aún mejor la sensación de libertad que les provocaba a ellos esa libertad.
Parecía que bailaban con la brisa del verano, los peces se amontonaban en la superficie de las aguas del río para poder ver la escena. Pero pronto cambió todo.
Se respiraba tensión y decidieron separarse para no ser pasto de aquellos hombres. Se hizo de noche y en el techo del mismo lugar en el que habían estado por la mañana una sombra deforme se movía y tambaleaba. Ella la miraba desde un paraje a la orilla del río lleno de maderas, fango y alguna que otra piedra grande y maciza. El nerviosismo y el miedo hicieron que extendiera las alas instintivamente a uno y otro lado de la espalda. Las plumas brillaban, pero no eran las únicas; en el tejado del edificio que tenía apenas a cincuenta metro, su amigo, más luminoso y espléndido que nunca estaba dando nombre a aquella sombre amorfa.
Impulsándose sobre los pies descalzos y batiendo con fuerza y agilidad las alas intentó llegar hasta él, pero cuando estaba a medio camino cayó desde la techumbre y desapareció en el agua todo rastro o huella que podría haber quedado del joven ángel.



jueves, 1 de noviembre de 2012

Siempre recaigo en la misma piedra.

Me duele no hablar contigo cada noche. Me duele no poder recordarte que te extraño, que te adoro y que eres mi primer y único amor. Me duele saber que prefieres besar a otra y que mis labios ya no son nada para ti. Me duele darme cuenta de que ya no soy tu libro favorito, de que dejaste de querer escribir más páginas en nuestras historia. Me duele que no supieras darme una segunda oportunidad, que obviaras mis súplicas, que arrastrarme no sirviera de nada. Me duele que no te arrepientas de haberme dejado y aún hace más daño que encontraras a otra cuando yo aún me esforzaba por salvar lo que estaba más que acabado.
Me dolió que no entendieras que estábamos hechos el uno para el otro. Me dolió que no me dejaras demostrártelo. Me dolió que me quitaras el escudo y la espada para atravesarme con esta mil veces.
No me dejaste luchar por lo que quería, ni siquiera me diste permiso para ahogar los problemas que nos estaban matando. En ningún momento quise ser tu heroína, pero tú sin quererlo pasaste a ser mi héroe ideal y perfecto. 
Sé que no he sido tu ''alguien esencial'', tu ''sin ti no puedo vivir'', tu ''haría lo que fuera por estar al lado tuyo ahora mismo''; pero ¿sabes qué? Tú has sido mucho más que eso a los ojos de mi corazón, has sido todo por lo que he luchado, por lo que he seguido adelante, por lo que me he levantado con una sonrisa después de cada caída y cada tropiezo, y a cambio sólo he recibido piedras y más piedras. 
No voy a decir que me arrepiento de haberte conocido, de amarte, de extrañarte, de querer besarte y abrazarte cada puta noche; pero de haber podido elegir, no hubiera tropezado contigo. 

-Love is pain.-

miércoles, 31 de octubre de 2012

Aprender a recordar sin que duela.

¿Sabes? Mi vida ha cambiado mucho desde que estoy sin ti.
Había tomado por costumbre extrañarte y vivía en una rutina en la que resultaba increíble el poder vivir sin tenerte aquí.
Hace tiempo hablaba de un ''últimamente''. ''Últimamente te recuerdo más de lo habitual. Últimamente no sé qué hacer además de pensar en ti y en que no estás conmigo. Últimamente no soy dueña de nada de lo que hago porque mi razón y mi corazón no me pertenecen. Últimamente, y siempre que intento distraerme, caigo en la cuenta de que todo está relacionado contigo y de que olvidarte es imposible.''
Hace una semana me di cuenta de que habría merecido la pena besar el suelo que pisas. Hace una semana también abrí los ojos, y vi por fin que había estado equivocada.
Y hoy, hoy sé que puedo vivir sin llorarte, que puedo sonreír al pensar en ti y en los bonitos recuerdos que dejaste. He comprendido que no sirve de nada esforzarse por algo que no tiene arreglo, que aunque ''quien no arriesga no gana'', tampoco pierde. He aprendido a permitirme el privilegio de la duda, la de si aún me quieres o no, la de si estarás pensando en todas nuestras noches interminables, la de si piensas en mí cuando la besas a ella, la de si prefieres sus besos a los míos.
Y ¿sabes qué? He aprendido a ser feliz y a evitar el dolor. Sin embargo, eso no quiere decir que te haya olvidado.




sábado, 27 de octubre de 2012

I'm sick of being who I'm not.

Yo abro mi corazón, dejo ver quién y cómo soy, lo que me gusta, lo que detesto, lo que añoro, aquello por lo que moriría y aquello otro de lo que me río; pero nadie, en ningún momento, se ha dedicado a conocerme y a entenderme.
Aún no os habéis dado cuenta de que exagero mi forma de ser, mi risa, mi carácter loco y desenfrenado cuando acabo de conocer a alguien; digamos que es una manera de hacer que se asuste para que, o me quiera tal cual, o huya desde el principio.
Tampoco os habéis percatado de que cuando parezco orgullosa, lamentablemente sólo estoy fingiendo; es la única forma (y la más patética) que tengo de sentir que alguien piensa que 'estoy tremenda'.
¿Y sabéis? Cuando a veces estoy callada y no quiero sonreír, tan sólo espero que me deis un abrazo para saber que os importo y me queréis.
Pero no tenéis ni idea. No os dais cuenta de nada y no voy a ser yo quien se ponga delante vuestro con un cartel grande y de neón que diga: ''me siento como una mierda, hazme recordar que no estoy sola''.
No voy a suplicar caricias ni besos, ni palabras bonitas, ni que penséis en mí constantemente. Sin embargo, yo lo intento. Intento ser esa persona que os haga sentir bien y que esté siempre para vosotros. Y si en algún momento lloráis y yo hago lo mismo, secaré mis lágrimas y nadie sabrá lo que acaba de pasar, porque sonreiré por vosotros, porque vosotros lo hagáis conmigo.

lunes, 22 de octubre de 2012

People.

A lo largo de nuestra vida conocemos a muchas personas; cientos, e incluso miles.
Vecinos, compañeros de clase y de trabajo, amigos, parejas, más amigos, etc. Sin embargo, sólo conseguimos encontrar a alguien que merece la pena cuando ya hemos pasado por mentirosos, hipócritas, egoístas, cobardes, malos amigos, pésimas parejas y molestos vecinos.
Cuando te das cuenta de que has perdido a alguien aprecias lo que tienes. Cuando sabes que te has equivocado pides perdón. Cuando te arrepientes de algo intentas no volver a hacerlo. Cuando has hecho algo mal tratas de mejorarlo. Cuando tienes un problema aprendes a solucionar ese y otros miles. Cuando ves que uno de tus amigos no se encuentra bien corres a ayudarle y a hacer lo imposible por él o ella.
Pero no todos son así.
Aún queda gente que prefiere pensar en sí misma, criticar a todos aquellos que le rodean, hablar sin saber, cometer el mismo error cientos de veces y no arrepentirse de haber hecho daño a los demás.
Por lamentable que sea, tanto tú como yo tenemos personas alrededor que aún creen que actúan con el bien pero no lo hacen.

Abre los ojos y cierra la boca.

jueves, 4 de octubre de 2012

¿Existe el futuro?

¿Sabes? Siempre has luchado por nosotras, has luchado por nuestro bienestar y por nuestras vidas en general.
Has conseguido levantar un imperio de lo que habían sido cuatro piedras mal puestas; y ahora, ladrillo a ladrillo, castillo a castillo, todo se viene abajo.
Pero yo te puedo prometer algo, te puedo prometer que cambiaremos de lugar y crearemos nuestro imperio dónde nadie quiera hacernos daño, donde no hagan falta murallas que protejan nuestros corazones.
Mueble a mueble, piedra a piedra, sentimiento a sentimiento, iremos lejos, muy lejos. Y estaremos solas las tres.
Tu pequeña no llorará más y tú encontrarás a quien esté dispuesto a regalarte una nueva vida, una vida llena de felicidad. No habrá problemas que solucionar porque estaremos juntas y nadie se meterá por medio.
Vamos a desaparecer de aquí, reina, vamos a ser nosotras, nunca solas, para siempre.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Quién eres tú?

Eres lo que quieres, y aunque a mí no, sé lo que sí.
Te gustan los colores rojo y negro, el número cinco y los pantalones en su sitio. Prefieres el calor al frío pero sabes adaptarte a ambos. Te encanta salir de noche y caminar durante horas hablando de cosas que puede que incluso nunca te hayas planteado. Morenilla es ''tu lugar'' al igual que el mío es dónde tú estás. 
Escuchas cualquier tipo de música pero no eres de los que baila, te sientes torpe y dices que lo haces mal cuando ni siquiera has probado a desinhibirte. La comida es una pasión para ti aunque las verduras no alegran tus platos; prefieres los dulces, sin duda alguna. 
Ves películas casi de todos los géneros aunque los dramas románticos y algunas películas españolas no las tragas de ningún modo. Siempre has dicho que de mayor quieres tener uno o dos hijos, pero no más, y en una lista guardo los nombres que ya habíamos elegido. 
Los gatos no son de tu agrado pero te desvives por ese perrito tuyo. Tu mermelada favorita es la de arándanos y no acostumbras a poner mantequilla a las tostadas; de hecho, comes tostadas pocas veces ya que prefieres mil veces los cereales rellenos de leche. Sólo te gusta una colonia y desde que la cambiaron no la has vuelto a comprar.
Esas pringels verdes de sabor repelente, esa marca de licor de café que es la única que bebes, esos dos agujeros en la oreja izquierda, esas cicatrices en la barbilla y cabeza... Esa manera de contradecir a la gente para ponerla de los nervios, esa otra de escuchar sin decir palabra y al acabar la frase soltar un ruido extraño que sólo tú sabes hacer... Ese manojo de llaves interminable. Esa afición por coleccionar paquetes de tabaco. Ese aperitivo mejicano con el que te vicias. Esa sonrisa que sólo pones cuando por dentro piensas: cómo la quiero, joder. Esa forma en que te frotas las piernas cuando estás nervioso. Esos dibujos que muchas veces representan lo que sientes. Ese pequeño relato que escribiste y el cual te da vergüenza mostrar. Esa manera tan extraña que tienes de demostrar que tienes confianza con alguien: molestándolo. 
Lo poco que te gusta hablar por teléfono, ir de compras, estar dentro de la piscina sin hacer nada, que te pidan que pongas ejemplos... 
Lo que te encanta escuchar música a todo volumen, conducir el coche, ir en bicicleta (aunque ya esté destartalada), hacerte una shandy en el pub del pueblo...
Lo que te cuesta dar tu opinión, y decir lo que piensas, incluso dejar de fingir que estás bien es complicado para ti porque prefieres guardarte tus cosas...
Y ahora dime ¿quién te va a conocer mejor que yo? Nadie. Eso por no recordarte que ninguna persona en este mundo va a quererte como yo lo he hecho y aún hago.

martes, 25 de septiembre de 2012

Adiós yo.

Sé que no debería de sentirme mal, que no tengo que llorar y que tengo que ser fuerte, pero creo que ya he fingido ser quien no soy durante demasiado tiempo. He puesto buena cara y he sonreído pese a estar muriéndome por dentro, he dado consejos necesitándolos yo y he sido, tan sólo por tres semanas, la chica que no se entristece por nada, la misma que nunca he querido ser.
Ha desaparecido lo que quedaba de aquel ''nosotros'' y ahora tengo que ser yo y ser para mí, para estar bien, para luchar por otros motivos menos dolorosos...
Creo que ha llegado el momento de convertirme de nuevo en quien siempre he sido.

sábado, 25 de agosto de 2012

¿Amigos? ¿Qué es eso?

Basas tu adolescencia en intentar conocer a los que supuestamente serán tus amigos entonces y también en la etapa adulta, pero no te das cuenta de cómo son y de si merecen la pena o no hasta que te paras y piensas: ¿qué hacen por mí? ¿Merezco todo eso? ¿Cuánta importancia me otorgan? ¿Quizá sólo soy un monigote más en sus vidas?
Pero no nos percatamos nunca de la verdad, porque no hay mejor sordo que el que no quiere oír, y al menos yo, después de este último par de años, sólo quiero verlo todo brillante y bonito. ¿Por qué tengo que ver cómo me tratan igual que a un cero a la izquierda? ¿Por qué tengo que sufrir cuando siempre intento hacer bien a los demás? No. Cierro los ojos y me tapo los oídos.
No voy a escuchar mentiras, no voy a aguantar explicaciones carentes totalmente de sentido, no voy a seguir adelante con un grupo de personas que no saben tratar a sus amigos. O se corta por lo sano o se continua la tortura; yo, como estúpida masoquista que soy, me sostendré en pie y perdonaré como siempre he hecho.

viernes, 3 de agosto de 2012

Ready?

No es fácil sentirse bien con una misma porque las inseguridades están hechas para dirigir nuestra vida allí donde ellas quieren. Y como humanos que somos no nos damos cuenta de que si la vida nos pone pruebas es porque debemos mejorar como personas y seguir hacia delante con el menor número de rasguños. Hemos nacido para vivir aunque a veces también nos toca apretar los puños y aprender a sobrevivir, cosa que no es del todo sencilla.
Si tenemos que vivir ¿por qué no hacerlo de la manera más feliz posible? ¿por qué podemos quitarnos esas cargas que nos impiden aquello para lo que todo estamos aquí?
Fuera miedos, inseguridades, tristezas, personas que nos hacen difícil el día a día, preguntas cuya respuesta no queremos escuchar.
Hola vida, prepárate porque voy a ser feliz.

viernes, 8 de junio de 2012

No puedo sacar fuerzas de ningún lugar

Si supieras todo lo que sería capaz de dar por tenerte ahora a mi lado te resultaría increíble.
No te haces una ligera idea de cómo me siento. No quiero sonreír, no quiero estar feliz, quiero estar sola y encerrarme en mi mundo, quiero dejarlo todo y dedicarme a hacer nada, quiero rendirme y tirar la toalla porque este esfuerzo es el más grande que he hecho y el que más lágrimas me está costando.
Y no, no digáis que lo entendéis porque es casi imposible.
¿Sabéis que? Me levanto cada mañana pensando en que me queda un día menos para hacer algo tan simple como mirarle mientras le hablo. Acostumbro a dormir apoyada sobre el lado derecho del cuerpo porque así es como duermo con él cuando milagrosamente le tengo a mi lado. Ha habido momentos que le he llamado para que me ayudara a hacer algo, para que viniera a cenar... Pero yo no obtenía respuesta y eso me hacía querer llorar.
¿Alguna vez habéis tenido que esperar dos o tres meses para abrazar a vuestra pareja? ¿Alguna vez os ha faltado más de cuatro o cinco semanas y habéis sentido como si se os cayera el mundo encima?
No, y yo ya no sé de dónde sacar fuerzas para seguir adelante de esta manera.

jueves, 7 de junio de 2012

Propera

Sé de muy buena mano que eso de ser positiva nunca ha sido mi fuerte. Nunca se me ha dado bien sonreír sin motivo, ni pensar que los problemas pueden solucionarse. Siempre he creído que todo es aún más complicado que cómo lo vemos, que las discusiones no entienden de reconciliaciones y que las despedidas son eternas.
Pero desde hace poco tiempo atrás mi manera de pensar ha dado un giro y ha cambiado a mejor. Ahora me doy cuenta de que soy capaz de valerme por mí misma aunque necesite de otras personas para sentirme plenamente feliz; me doy cuenta de que tengo más apoyos de los que creía tener y que aunque sigan siendo pocos valen más que todos los demás juntos.
Y me gusta. Me llena de satisfacción poder decir 'hoy estoy bien' y saber que es verdad.
Echaba de menos esta sensación de independencia.

lunes, 4 de junio de 2012

Introducción a mi novela.

El trigésimo primero en EEUU, con una dimensión de cuatrocientos diez mil kilómetros cuadrados, como ciudad más poblada tiene a Los Ángeles, además, es el estado que mayor número de habitantes concentra, entre treinta y ocho y cuarenta millones; sí, hablamos de California.
Y entre tanta gente, tantas razas, tantas religiones y tantas hablas diferentes, destacará casi de forma anónima una de las mejores estudiantes de la escuela de Oakland, Chrystal Allenwood.
Chrystal cumplirá en unas semanas los diecisiete, algo que en verdad no le hace ilusión, ni le alegra, ni siquiera desea que llegue el día, ese día veintinueve de junio en el que el paso a la universidad lo tenga a tan solo un año de distancia. Prefiere centrarse en sus presentes estudios, seguir sacando sobresalientes sin bajar del ocho y medio, dedicarse a su futuro, a lo que como ella dice ‘le dará de comer cuando todos los demás pasen hambre’. De hecho, su padre, que es quien obtuvo la custodia de la chica a partir de la muerte de su madre cuando ella tenía apenas los seis años, le ha inculcado esa educación y esos ideales desde bien pequeña, éstos se han llegado a plasmar de tal forma en su mente que no hace otra cosa que encerrarse en sí misma y estudiar incluso materias que no están dentro de lo que son sus optativas. Problemas como lo increíblemente introvertida que es, lo tímida, lo callada, incluso lo inteligente, le han hecho convertirse en el punto de mira de toda la clase. Bolas de papel, chicles bajo la mesa, pintura en la silla, burlas, gritos, insultos y empujones, es lo que recibe de sus compañeros y tiene que aguantar desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde que termina su horario de estudio en la escuela. Además de todo esto, Chrystal no tiene relación con nadie de allí, no tiene amigos y nunca ha tenido novio, por lo que su padre es algo así como su mejor amigo. No tiene hermanos, así que vive sola con él en un apartamento más bien pequeño casi a las afueras de la ciudad de Oakland. Adora vivir en un lugar apartado del centro, pues se estresa con facilidad ante tanta contaminación acústica, tantos coches y tantas personas caminando de un lugar a otro como si no tuvieran una ruta precisa, ella dice que toda esa gente son como ovejas que se dejan guiar e influenciar por los medio de comunicación y algún que otro alto cargo corrupto. Dice que hacen lo que les dicen y tal y cómo se lo dicen, y si Chrystal se caracteriza por algo es por lo inconformista que puede llegar a ser. Su padre y ella llevan una relación muy estrecha en la que hablan de cualquier tema casi sin miedo alguno, se cuentan lo poco interesante que hay en sus vidas y el demás tiempo lo pasan cada uno haciendo lo suyo, ella estudiando y él trabajando como limpiador en una de las cadenas de supermercados más importantes de California, que aunque no gana mucho, les sirve para subsistir.
Tal vez sea ese modo de vida tan monótono lo que le ha hecho caer en una ‘soledad’ como la suya, en un querer apartarse de todo aquel que le rodea, en un encerrarse dentro de sí, y no salir bajo ningún concepto.

viernes, 1 de junio de 2012

Te extraño demasiado...

Hoy, y desde hace tan sólo poco más de una hora, te necesito aún más de lo habitual.
Podría decir que la envidia es un sentimiento que complica mi supuesta capacidad de poder vivir sin ti a mi lado. Tantas manitas, tantos abrazos, tantas palabras dulces, tantas miradas y tanto amor. Tanto todo que logran que sienta que no tengo nada. 
Te echo de menos, aunque no sólo a ti. Echo de menos todo lo que tiene que ver contigo, tu voz, tu risa, tus ojos, tus abrazos, tus noches en las que yo ocupaba el papel protagonista, tus palabras que aún se repiten en mi cabeza... Tú, nosotros. 
Pero pese a saber desde un principio que esto iba a ser así, a mí me importó poco, y aún lo hace. Porque cada día que pasa, dejando a un lado los lamentos, es un día menos que me queda para tenerte de nuevo. 
Quiero verte. Deseo verte. Necesito verte. Siento ansias por verte. Por verte delante mío, abrazándome. 
Lo peor de todo esto es que las palabras no son suficientes. Ahora mismo lloraría un millón de lágrimas y gritaría al mundo que sin ti no puedo, pero tengo que poder, tengo que poder seguir adelante y aguantar como siempre he hecho. Porque dicen que llorar no es de cobardes, sino de valientes que no tienen miedo de expresar sus sentimiento. A mí aún me falta coraje.

martes, 29 de mayo de 2012

Fracasar en la vida no es una opción.

¿Quién no se preocupa por llegar a ser alguien importante en la vida? ¿Alguien se ha planteado alguna vez cómo no fracasar?
Pocas veces han sido las que me he parado a pensar qué será de mí dentro una docena de años. ¿Seré importante? ¿Conoceré mucha gente? ¿Tendré amigos verdaderos? ¿Estaré casada y embarazada? Y lo más esencial... ¿Seré feliz? ¿Viviré cómoda conmigo misma? ¿Cumpliré mis sueños como toda buena luchadora?
Niños, adolescentes, adultos, ancianos... Todos tenemos metas y objetivos en la vida, deseos que nos llevarán trabajo, casi imposibles que queremos hacer realidad. Pero a la hora de la verdad, pocos somos los que nos arriesgamos y vamos a por todas, a caer en el intento o a ganar cada pedazo de felicidad que nos hará quienes somos.
Sin embargo, siendo sinceros ¿cuántos nos rendimos a medio camino? Nos olvidamos del miedo a fracasar, a no ser recordados, a no ser como queremos. Nos olvidamos de nosotros mismos y del hecho clave en todo esto, qué nos hace o nos hará ser nosotros.
Yo quiero bailar; yo quiero aprender a bailar mejor y poder actuar en los más grandes musicales y teatros.
También quiero saber escribir como lo hacían Pío Baroja o Fernando de Rojas, o Miguel de Cervantes pese a haber sido uno de mis tantos quebraderos de cabeza. Quiero narrar mi vida y la de seres imaginarios, inventar el mundo en el que quiero vivir, relatar el verdadero, fantasear con uno nuevo.
Deseo ser buena persona y tener amigos de los que nunca fallan, de los que aguantan las malas y acompañan en las buenas, de los que no lo consienten todo, de los que se sinceran, de los que escuchan, de los que siempre están ahí, de los que cuentan contigo y nunca olvidan que son necesarios en tu vida.
Todos querríamos llegar al punto más alto, al máximo apogeo, y que además perduráramos allí para siempre e inevitablemente, tras todo el costoso tiempo que nos ha tomado ser personas, la felicidad es el mejor regalo, el más grande triunfo y medalla.

I'm so sorry.

Entiendo que no soy la amiga ideal, ni la hija, ni la hermana, ni la enemiga, ni la compañera de clase, ni la vecina, ni la novia, ni la alumna, ni la prima, ni la sobrina, ni la escritora...
Sé que no hay quien me entienda. Sé que consigo que muchos se enfaden, que otros no dejen de pensar en un mismo tema, que se entristezcan, que se arrepientan cuando no deberían hacerlo, que se acobarden, que se decepcionen conmigo; pero es que no puedo. Y cuando digo que no puedo es cierto.
Me cuesta estar bien y seguir adelante, y sonreír y hacer como si no me sucediera nada, porque por dentro me estoy muriendo de rabia por algo que todos sabemos y que no voy a mencionar.
Me duele, y es difícil, es decir... Es complicado mantenerse firme cuando no me sostiene esa mano, la misma que no suelto desde que le tengo delante hasta que me despido de él para volver a esperarle otros eternos meses más.
Ojalá pudiera verlo todo como lo veis vosotros; no lo sufrís, no lo vivís, no os hacéis una mínima idea de lo que es por mucho que creáis que sí. Algunos leéis lo que escribo, otros os reís de mis sentimientos sin conocerlos, incluso los hay quienes piensan como yo y comparten mis penar y alegrías, pero no vais a entenderme.
Por favor, no tengáis en cuenta cómo actúe, qué diga o qué no; porque mi cabeza ya está bastante saturada y desde hace tiempo no responde como debería.

lunes, 28 de mayo de 2012

Soy una fracasada

Y si no sirvo para esto ¿qué hago? 
Me esfuerzo y demuestro que quiero luchar por ello, por mi futuro. Me como la cabeza dando vueltas a qué debo hacer y qué no para poder seguir adelante. ¿Y qué consigo? No consigo nada. 
Todo lo que intento, toda la fuerza, la paciencia, los nervios, el cansancio... Parece que no dan resultado y es ahora cuando me pregunto si debo de continuar o no, dedicarme a ésto o hacer otra cosa. Porque al fin y al cabo, él llevaba razón, si no sirvo, a otra cosa y se acabó... 
Siento que me decepciono, que soy un caso perdido, inútil, que no es capaz de conseguir lo que se propone... Y eso me duele, porque siempre me he esforzado por alcanzar mis metas y ahora parece que ni siquiera existen.
-El problema está en que lo que quiero se distancia poco a poco de lo que puedo.-

viernes, 25 de mayo de 2012

Se me va de las manos.

Yo sé que éste sentimiento no es común en muchas parejas, en muchas personas, pero sigue siendo lo que es, no hay más que sensaciones y emociones.
Echar a alguien de menos, sonreír al escuchar su voz, recordar que le extrañas una vez más, olvidarte de ello al poder ver su cara en la pantalla, observar su rostro y querer tocarlo, no poder, llorar entonces.
¿Alguna vez habéis sentido que todo lo que queríais era imposible? Aunque sólo desearais una sola cosa, aunque fuese el deseo más fácil de cumplir. ¿No habéis tenido que intentar quitaros esa idea de la cabeza?
Sea sí o no la respuesta, la mía es irremediablemente afirmativa ante dichas preguntas.
Entiendo que los hay imposibles, que nunca podré volar, ni echar el tiempo atrás, ni hacer aparecer un genio que cumpla todos mis sueños y deseos. Entiendo que es complicado querer y poder, porque yo quiero y amo pero nunca puedo ni consigo nada. Pero aún así, aún dándome cuenta de que es irrealizable yo me empeño en pasar tiempo contigo y en ser feliz escuchando tus bromas, tus locuras y otras tantas palabras que sólo suenan bien si eres tú quien las pronuncia.
Creo que llevo culpa de ser así y de llegar al extremo de obsesionarme con tu ''semi-presencia'', sin embargo no me siento mal del todo porque sé que es sano aunque doloroso. Me prometo a mí misma saber controlarme y aprender a vivir sin tenerte a mi lado. Lo que no prometo es conseguirlo, y menos aún prometo no echarte de menos ni necesitarte porque sé que voy a hacerlo.

miércoles, 23 de mayo de 2012

No aguanto más.

Todo lo que había creído posible acaba de desaparecer de mis manos.
Podía tocar la felicidad con la punta de los dedos y no me dedicaba a otra cosa que no fuera a sonreír. Parecía que de verdad todo era perfecto pero cuando mejor van las cosas, peor y antes terminan.
Debe de ser que no he nacido para tener ilusiones, para guardar algo de esperanza, para sentirme feliz y alegre... Debe de ser que el destino no eligió un camino llano y ahora me duele hasta el alma de tanto tropezar incluso conmigo misma.
No llego a entender el por qué de esto, el por qué de que, aunque sabía que nada sería lo que quería, ahora estoy destrozada al darme cuenta de que los sueños sueños son.
¿Por qué he sido tan ilusa? ¿Y por qué no te hice caso? Ahora tengo que tragarme las lágrimas mientras tecleo esperando que tú no llores de la misma forma una vez lo hayas leído.
No sabes como me siento, no sabes de qué manera se han esfumado todos los sentimientos, emociones y sensaciones dejándome sola, más sola que de costumbre. Apenas son la rabia y la tristeza, la melancolía y el arrepentimiento quienes me acompañan, quienes consiguen que quiera dormirme para despertar cuando por fin esté entre tus brazos.
Sólo quiero besarte ¿es tanto pedir? Una mirada tuya me bastaría para poder sonreír de nuevo... No tienes ni idea de lo que te echo de menos...

lunes, 21 de mayo de 2012

No sé elegir.

Me agobio con facilidad al tener que responder tantas preguntas que yo misma me hago. Es inusual y absurdo que me cuestione cosas tan obvias o que me rinda al no aceptar las respuestas, pero no puedo decir sí y tampoco sé decir no.
Poco a poco me estoy dando cuenta de que quiero hacer cosas que mi corazón me prohíbe, pero ¿y mi cabeza? Mi mente intenta hacerme entrar en razón, ser madura y responsable, consecuente, menos impulsiva... Pero mis defectos son de tamaños tan descomunales que ni el más inmenso razonamiento que cualquiera me dé me hace razonar y comprender por qué sí y por qué no.
Debo, no debo, creo, no creo, quiero, no quiero...
Quizá éste sentimiento tan confuso esté logrando que me percate de  qué me ocurre; y es que parece que no quiero entender que puedo aguantar más tiempo sin estar a su lado. ¿Por qué me siento tan débil sabiendo que no lo soy? Los pequeños pero duros golpes que me ha dado la vida me han servido para aprender a cómo comportarme ante una situación difícil, cómo sostenerme de pie, pero ahora echo la vista atrás y trato de huir. Yo no soy cobarde, prefiero que me den mil palos a tener que callarme lo que sé que debo decir, prefiero tropezar mil veces con la misma piedra a tomar otro camino que no me haga feliz.
Así que con un poco de valor y de coraje, he tomado mi decisión. Y sé que aunque mi corazón la detesta y por consiguiente a mí también, mi mente y yo estaremos satisfechas de haber actuado de forma madura y consecuente.
El problema vendrá, cuando todo esto me parezcan majaderías y cambie de opinión una vez más...

domingo, 20 de mayo de 2012

I don't understand

Los días de la última semana no han sido tristes como venían siendo todos. Ilusión, alegría, positivismo, felicidad; eran algunos de los sentimientos que se encargaban de no borrar mi sonrisa.
Pero ya no hay sonrisa que valga ni ilusiones que se mantengan en pie. No sé dónde cuando he dejado atrás todas aquellas dosis de felicidad, tampoco entiendo cómo han aparecido las lágrimas tan rápidamente.
Y lo peor de todo es que desde un principio sabía que esto no iba a ser como yo quería, sabía que no me saldría con la mía y que iba a acabar todo con unas cuantas noches llorando. ¿Para qué intentaba engañarme? Me dijiste sabiamente que no debía de mentirme, que aceptara la realidad, pero no quise hacerte caso y en me decanté por comportarme de forma ingenua e inmadura, como nunca he sido.
No puedo decir que me arrepienta de mis actos pues un hecho tan absurdo como aquel no merece arrepentimiento, pero sí me entristece la idea de que pude afrontar la complejidad de este asunto desde el comienzo y no lo hice. ¿Por miedo? Quizá fuera por eso. Y ahora, tengo más miedo que nunca.

jueves, 17 de mayo de 2012

Un soplo de felicidad.

Si algo me han enseñado mis diecisiete años es que nada es sencillo, nada que tenga importancia.
Todas las decisiones clave en la vida marcan un antes y un después. El antes es amargo y triste, confuso incluso; el después es más fácil, menos gris y ciertamente dulce.
Nunca vamos a tener todo lo que queremos, nunca se van a cumplir todos nuestros deseos, nunca conseguiremos hacer realidad nuestros sueños sin excepción alguna, ¿pero sabéis que? Yo de momento me conformo con tener lo que tengo, mantener guardados mis deseos y luchar por cumplir mis sueños.

Rabia.

A lo mejor llevan razón y soy yo quien se equivoca y te agobia, quien no te deja espacio, quien te quita el aire y no te deja respirar. 
Pues bien, en otras ocasiones quizá estén en lo cierto pero en ésta no. 
De una manera u otra la mayor parte de las veces soy yo quien carga con la culpa, quien fastidia todo, quien dice lo que no debe, quien actúa de forma inmadura. 
Bueno, a partir de ahora sí voy a ser inmadura, y mi futuro lo decides tú, verás qué fácil es. 

-A la calle a tomar el aire.-

martes, 15 de mayo de 2012

The end

No necesito mucho más que unas pocas palabras de apoyo y aún así no queréis colaborar. ¿Me creéis caprichosa?
Las personas dependemos unos de otros y por lo que he visto hasta ahora, yo sólo puedo depender de poco más de un par de personas.
¿Gracias?
Por si no os dáis cuenta, duele y mucho.

lunes, 14 de mayo de 2012

Increíblemente perfecto, pero doloroso.

Si en este momento tuviera que mencionar un sentimiento, una sensación, ninguna sería agradable del todo. Ahora nostalgia; es decir, extrañar 'tu patria', el sitio del que eres, 'tu lugar'. Parece absurdo pero una calle, una esquina, una plaza, un bar o unos jardines pueden llegar a ser importantes para alguien. Yo en este caso, sí, soy absurda, anhelo cada centímetro de ese pequeño pueblo, de esa casa, de esa habitación.
Pero por desgracia los sentimientos no se quedan en uno, hay otro aún peor y se le llama melancolía. Dicen que la melancolía equivale al echo de extrañar a una persona que anteriormente has tenido contigo y ahora no, y por mucho que me pese es así.
¿Dónde se han quedado las sonrisas? ¿Y los abrazos? Ya no recuerdo a que saben tus labios, ni qué se siente al despertar a tu lado por la mañana. Sólo sé que era feliz y que, aunque aunque no haya dejado de serlo, ahora no lo soy de la misma manera.
Antes todo parecía más sencillo, ahora ni lo parece ni lo es.

viernes, 11 de mayo de 2012

No tenéis ni idea de cómo me siento

En realidad no sabéis nada. No entendéis cómo me siento y no lo entenderéis nunca, porque un sentimiento como este es difícil de conocer.
¿Acaso os ponéis en mi lugar? No; porque no podéis, porque es imposible experimentar estas sensaciones sin derramar ni una lágrima.
¿Acaso sabéis cómo se sienten los kilómetros? No; porque no los vivís como yo, porque a vosotros no os importa la distancia de Valencia a La Rioja, sólo veis trayectos que recorrer. ¿O me equivoco?
¿Acaso alguna vez habéis sentido un beso en los labios de alguien que en ese momento no estaba a vuestro lado? No; porque no conocéis la existencia de esa melancolía, de esas nostalgia, y en realidad me alegro.
¿Acaso podríais explicar por qué lloro sin darme cuenta? No; porque no sufrís los motivos que yo, por desgracia, sí.
Así que, por favor, no os engañéis. No os hacéis la mínima idea de qué es esto. No sabéis cómo se siente, cómo duele... No intentéis saber acerca de lo desconocido.

martes, 8 de mayo de 2012

¿No hay dolor? Hay lágrimas.

En esta vida no hay nada sencillo a no ser que carezca de importancia.
Pero tú, tú arrasas con todo y acaparas todo el protagonismo que mis cinco sentidos pueden otorgar.
No soy capaz de atender a palabras que no sean tuyas, no escucho más que tus susurros, no veo más que tus fotos, no leo más que los cortos y significativos mensajes de todas las mañanas.
Y aún con todo eso, con la resistencia que presentamos al mundo, no puedo avanzar hacia delante. Me estanco en un punto fijo llamado 'problemas' del cual no salgo. Es complicado huir de unos cientos de kilómetros pero lo es aún más cuando los que nos rodean tratan de mantenernos en la línea de salida.
¿Cómo vamos a cumplir nuestro objetivo? ¿Cómo vamos a perseguir nuestros sueños si vosotros los hacéis desaparecer?
Duele y mucho darse cuenta de la carencia de apoyo por parte de personas que crees especiales para ti.
Duele y mucho entrar y razón y ver que somos sólo dos para 611.

lunes, 7 de mayo de 2012

¿Seguir tu sueño o crear uno nuevo?

A medida que crecemos las decisiones a tomar tienen más importancia y requieren más sensatez, por eso debemos reflexionar dos y tres veces todo lo que hacemos.
Y ahora ¿qué debo hacer yo?
Es complicado soportar la presión de decir sí o no, más aún cuando esa pequeña pregunta es capaz de modificar tu futuro a lo grande. Y claro ¿por qué elegir? A veces lo queremos todos y no damos respuesta clara. 'Puede que sí' , 'me viene bien todo', 'me da igual'... No, no; te importa, te preocupa y te interesa, pero es más fácil dejarlo en el aire y obligar indirectamente a los demás a que decidan por nosotros.
Así que, en cualquier momento, en cualquier situación, aprovecha esa poca madurez que has adquirido en los años que llevas de vida, que hará que todos los que te quedan por vivir sean mejores o más especiales.

martes, 1 de mayo de 2012

¿Rimas? Sí, rimo de culo.

Creo que se te olvidó, que no somos tu y yo, que cuando dices que me quieres quien escucha es mi corazón.
Que mi mente se arrepiente de escuchar la voz cantante, rompe oídos cierra labios, aún sigue sin ser bastante.
Y es que no escucha, no habla, no ríe ni calla; lo grita, lo dice, lo piensa y lo escribe. Deprisa, con calma, no llora, no finge. Susurra palabras que tú antes dijiste.
Le duelen las letras de aquellas canciones que antes se oían en mi habitación, es sencillo decirlo pero no lo es tanto, cuchillos envuelven y rozan sus manos. Viaja en sentimientos con ojos cerrados, pálpitos rojos, pensamientos abstractos.

domingo, 29 de abril de 2012

Cursiladas, de nuevo

No estoy muy segura de qué hago aquí escribiendo esto pero la frase que has dicho hace menos de un minuto, me ha llegado, me ha hecho pensar y reflexionar sobre ti. ''No encuentro las palabras, sino te lo habría descrito''
Sé lo que se siente al no tener como expresarse, al querer y no poder, es bastante frustrante.
Pero ¿sabes qué? Creo que podría describir más o menos la sensación que tengo, o tenemos, muchas veces... Esa sensación de que no hace falta más que mirar a la otra persona, el hecho de no tener ganas ni de besarla, sólo mirar y pensar lo perfecta que es.
Sé cómo se siente y lo especial que es ese sentimiento tan extraño.
Yo, en más de una ocasión, me he sentido así. Tan solo observándote lo tenía todo, ya era feliz. Después de tanto tiempo sin vernos, teniendo que mirar al techo o a las paredes con el teléfono pegado a la oreja... Después de todo eso, poder tener delante a la persona a la que amas es un regalo.
Y tenerte delante a ti es eso, es un regalo. Siento que no necesito nada más, que cogiendo tu mano nada va a ir mal. Siento que todo es más fácil y que no existen los problemas, sólo puedo sonreír y ponerme colorada como siempre consigues que haga.
Arnau, xicotiu, te quiero, te amo. Sí, te amo. Y no es una exageración, es algo real.
Hiciste que me enamorara de ti y ahora soy yo la que piensa que eres eso a lo que se llama 'primer y único amor'.

Tengo un don que me hace daño.

Ahora mismo sería capaz de recordar paso a paso momentos que viví hace tiempo, pero la satisfacción que me provoca poder revivir ciertas cosas de nuevo, no es comparable al dolor que siento.
Estábamos en el coche de tu amigo, yo sentada delante, con él, de copiloto, con los cascos puestos y la música todo lo alto que podía ponerse para así evadirme del mundo por unos momentos. No dejaba de pensar y torturarme, recordándome a mí misma las pocas horas que me quedaban a tu lado. No lloraba, no hacía mención de ello, pero en mi corazón algo gritaba: ¡hazlo!
Tragué mucha saliva y suspiré más de un millón de veces, conseguí ensordecer por un momento y acallar la voz que me pedía lo que mi cabeza sabía que no haría.
Bajar del vehículo fue sencillo, sonreír y parecer feliz no.
Agarrada de tu mano daba un paso tras otro, un tropiezo en mi mente, un latigazo a mis sentimientos. En realidad hubiera deseado que el tiempo olvidase su frenesí por avanzar y optara, por primera vez, por retroceder, pero obvié mis pensamientos. Si hubiera hecho lo que mi cuerpo deseaba me hubiera dejado caer en mitad de la calle, así, aunque llegase el día de decir adiós, yo continuaría ahí. Hubiera preferido convertirme en una estatua de sal que continuar hacia delante a sabiendas de que cada vez la despedida estaba más cerca.
Un paso, una lágrima, un paso, una lágrima.
Faltaban un par de días para el momento clave que toda persona desea olvidar, pero a mi forma de ver, esas cuarenta y ocho horas no eran suficientes.
Continué, continué hacia delante sin mirar atrás, sin mirar hacia abajo. Continué hacia delante porque, aunque yo no respondiera a ninguna palabra, tu mano sostenía la mía y no íbamos a caer los dos.

viernes, 27 de abril de 2012

Mañana es mi cumpleaños y sólo quiero llorar.


Para ser francos y no engañarnos: me siento mal, estoy triste, y lo que quiero hacer ahora mismo es llorar.
Es algo absurdo y carente de sentido que un día como hoy, víspera de mi 17 cumpleaños, mi ánimo y mis sentimientos sean tan lúgubres, pero no puedo estar de otra manera.
Os debe de parecer sencillo ver como cierta parte de la gente que os rodea, vive como mejor pueden sin la persona que necesita. ¿Vosotros podéis vivir sin aire? ¿Podéis manteneros firmes después de tres días sin pegar bocado? La respuesta es no.
Pues yo tampoco puedo seguir adelante, tampoco puedo vivir. Y sí, respiro, late mi corazón, piensa mi cabeza... Pero vivir no significa tener vida, sino aprovecharla, y yo no puedo hacer eso sin él a mi lado.
Mañana, 28 de abril de 2012, cumple diecisiete años. Casi soy adulta, a veces pienso como tal, a veces siento como tal, pero aún no he aprendido a aguantar el dolor de la misma forma que un adulto. No me refiero al dolor físico, me refiero al daño moral, al del alma, al que se siente en todo el cuerpo y a la vez en ningún sitio...
Sé que no depende de la edad el hecho de llorar o no, de ser fuerte o débil... Pero la flaqueza de mi felicidad me está llevando a la ruina, y sí, sólo tengo dieciséis años, por hoy...


martes, 24 de abril de 2012

Solamente quiero verte

Es verdad que la vida se basa en momentos; son flashes que se injerten directamente en la mente, que se mantienen en el corazón.
No voy a decir que yo soy la excepción que pasa de todo, porque sabes mejor que nadie que a mí nunca se me olvida nada, por tonto que sea el recuerdo.
Ahora mismo, en este instante, me he acordado del momento en el que estando contigo en aquella peluquería yo no podía dejar de mirarte. No sé si tú lo hacías, si mirabas a través del espejo; pero yo, pese a estas leyendo un cómic del que aún me acuerdo, no te quitaba los ojos de encima. Era algo casi inconsciente, algo que no pensaba, yo sólo te miraba y me preguntaba '¿cómo hemos llegado aquí?' Es decir, la forma en la que hemos madurado, lo que hemos cambiado, lo que ha crecido nuestra confianza en el otro... ¿De verdad parecemos un matrimonio?
En realidad me hace gracia, aunque no me ría me hace gracia. Parezco absurda escribiéndote esto en clase, aguantando las ganas de levantarme y marcharme; no tengo ganas de nada, ahora solamente quiero verte...

No hay final feliz

Creo que estoy en lo cierto si digo que nunca ha sido todo bonito. No siempre han existido los finales felices, el beso de los enamorados, la recuperación del enfermo, el último encuentro en la estación...
Todo eso es ficción.
En la vida real ocurren cosas más espeluznantes y sorprendentes, el problema es que no nos enteramos de ellas.

lunes, 23 de abril de 2012

Ayer te di las gracias, ahora sabrás por qué.

Bueno, se supone que no debería extenderme mucho o correré el riesgo de que no 'me leas', así que intentaré ser breve.
Resumiendo de verdad, en muy pocas palabras, te doy las gracias por 'enseñarme a vivir'.
Qué extraño suena ¿verdad? De hecho pensarás que estoy mal de la cabeza, que me ha sentado mal el lunes, que el vacío de mi estómago habla por mí... ¡Pero no!
En realidad no te das cuenta de nada, o más bien de poco, sin embargo, es cierto lo que he dicho y aquello que te agradezco.
En poco más de un año, exactamente un año y 18 días, has conseguido hacer de mí, una persona igual pero diferente. Otra cosa que suena extraña... Soy rara hasta para escribir.
Digo que soy igual que antes en cuanto a sentimientos, y aún así, no del todo, porque tú has conseguido que me enamore de verdad por primera vez, me has hecho confiar en ti y quitarme la timidez que tenía al principio.
Por otra parte, soy distinta ya que ahora soy feliz, he llegado a saber cómo se siente una persona siendo plenamente feliz. Todos nuestros primeros besos conseguían que me sintiera así, las noches en las que no me cansaba de llevarte la contraria y decirte que 'yo más', también lograban hacerme sonreír como nunca...
Suena muy cursi, pero afortunadamente, es todo real, es de verdad, no hay nada que sea mentira.
Tú, pitiuso, has hecho de mi vida algo totalmente opuesto a como era antes. Ya no existen las lágrimas si no son por amor, no existen los enfados ni las discusiones que parecían que iban a dar origen a los más grandes terremotos. ¡Qué exagerada soy! Pero bueno, es lo que hay ¿no?
En definitiva.. Gracias por hacerme feliz, por ayudarme a solucionar problemas que creía imposibles, por enseñarme a mantener una relación sin ni siquiera percatarte de ello, por secar mis lágrimas, por conocerme tan bien, por quererme, por abrazarme sin pedírtelo y besarme sin motivo.
Eternes eternitats.

Atentamente: la cursi de tu novia.

domingo, 22 de abril de 2012

¿Qué nos queda? No nos queda nada.

Todo lo que tardamos meses en construir puede desaparecer en menos de una milésima de segundo, y digerir ese mal trago, respirar, suspirar y seguir adelante, es complicado.
Después del esfuerzo, de las lágrimas, de los 'te echo de menos'. ¿Dónde están los te quiero?
Anhelo y siento que necesito todo aquello que nos falta. Si no puedo abrazarte escuchar tu risa me será suficiente, si no puedo besarte me basta con que me recuerdes todo lo que me quieres.
Pero no, no hay nada. Y tengo miedo a todo lo que nos hace falta.

sábado, 21 de abril de 2012

Piénsalo en tercera persona, en primera duele más.

Cuando dice que no le pasa nada es mentira, pero la cualidad del engaño es algo que nunca se le ha dado bien.
Y no bastan las preguntas, no son suficientes sino dejar de avasallarla con ellas. En su mano está responder y recordar lo que tanto daño le hace y tanto sufrimiento le provoca, pero nunca estará en sus labios el permiso a sí misma de decir todo aquello. Porque no quiere sentirse mal, porque tiene miedo de esa horrible sensación que la recorre cada vez que nombra algo que con él tiene que ver.
Está claro que es su mente la que no le deja actuar, pero su corazón, por milésima vez consecutiva, adquiere el papel de cómplice protagonista.
Negar, negar y gritar, respirar tras un silencio, sonreír sin ganas, negar por última vez, negar y llorar después. No hay más órdenes que acate, que siga, que respete, a las que haga caso; no existen palabras que la vuelvan diferente, ni risas que la logren sonriente. No hay alegría, no hay felicidad, no hay tristeza, no hay nada más que un cuerpo sin alma, que una belleza sin confianza.
Es algo más que complicado conseguir una sonrisa de su boca, de sus labios, de sus ojos si fuera preciso. Es casi imposible hacer que sus mudos lamentos se conviertan en llantos y brazos abiertos. Si se cierra y no quiere ceder, nada va a hacer que su opinión cambie, que su forma de pensar varíe, que su pesimismo mengüe. No existe nada lo suficientemente bueno como para lograr tal hazaña, tal acto heroico, tal futuro trofeo. No hay nada que pueda hacer que una persona con esos sentimientos, y a falta de los mismos, abra los ojos para percatarse que el mundo está hecho para nosotros, que el mundo no es tan cruel como discurre, ni tiene tantas trampas como a ella se le ocurren.
Y sé que nada puede ayudarla, que por muchos granitos que todos pongan el granero desaparecerá en un pequeño suspiro, pero el miedo al rechazo no me turba, no me enloquece.
Voy a seguir callada, voy a seguir negando lo evidente, pareciendo sonriente; no voy a dejar de ser esclava de mi mente y cómplice de mi corazón, amante sangrante, cuerpo sin decisión.

viernes, 20 de abril de 2012

Wishes.

No voy a fingir, no voy a mentir, no te voy a negar que me gustaría pasar día y noche pegada a tu pecho y a tu espalda.
Quiero momentos surrealistas a tu lado; quiero ver el amanecer en una playa y que cuando volvamos a casa todas las noches me abraces y me prometas que todo va a ser siempre así de perfecto.
Quiero mirar al mar y pensar en lo infinito que resulta a la vista, quiero creer que cuando digo que nosotros somos igual de eternos es cierto, que no me engaño.
Me gustaría pasear en una carro tirado por caballos y cuando llegue la noche observar las estrellas y contar cuántas son fugaces para pedir así una sonrisas tuya por cada una.
Ojalá pudiera deshacerme de mis sueños, o al menos de aquellos que me hacen egoísta y caprichosa. Ojalá pudiera recordar lo feliz que soy teniéndote delante, así no necesitaría todo lo absurdo que he reclamado antes.

lunes, 16 de abril de 2012

Sadness.

Si soy sincera, debo de admitir que en este preciso instante daría aún más de lo que tengo por tenerte aquí a mi lado.
Mis sentimientos son confusos y ni siquiera yo puedo entenderlos. Parece que mi mente hubiera desconectado del cuerpo, y el corazón, por su parte, hubiera hecho lo mismo. Hay muchas cosas a las que no encuentro sentido y la rabia que siento es una de ellas. No sé de dónde viene ni cuando va a abandonarme, no tiene motivo de existencia. Lo peor de todo es que no sé cómo hacerla desaparecer, así no puedo relajarme ni evadirme de ningún problema. Huir no es la respuesta, pero cuando la pregunta ha surgido de la nada, quizá lo más adecuado sea actuar como un cobarde.
Si estuvieras aquí, en un solo abrazo conseguirías lo que no puede el resto del mundo, hacerme feliz. No necesito nada más y lo único que ruego es imposible; sí, totalmente imposible.
Estoy frustrada, incompleta, aislada de todos los demás; y lo que aún dudo, es si la culpa es mía.

domingo, 15 de abril de 2012

Distancia, podrías morirte.

¿No te das cuenta de que haces daño? Separas personas que no desean otra cosa más que estar juntas, haces difícil todo lo que en realidad es sencillo, arrancas lágrimas y borras sonrisas. 
Debo de admitir que además de provocarme tristeza también me provocas miedo, pero los motivos de este último sentimiento prefiero obviarlos y olvidarlos. 
Desaparece, distancia, por favor. No haces nada bueno; quiero dejar de llorar.

-Sintiéndome absurda al rogar a la distancia-

sábado, 14 de abril de 2012

No diré que estoy bien porque es mentira.

Soy exagerada, egoísta e impulsiva, debo de reconocerlo. De hecho, si ahora pudiera hacer lo que me viniese en antojo, te raptaría hasta un lugar secreto que nadie conociera y no te dejaría marchar jamás. Pero no puedo, por desgracia.
No me siento bien, no soy yo, no soy nada. Ahora mismo podría arrastrarme un huracán que poco me importaría, con un poco de suerte arribaría 'a mi lugar'.

lunes, 2 de abril de 2012

El primer día en la Comunidad Valencia.

El primer día todo fue extraño y menos perfecto de lo que imaginaba. Cuando bajé del autobús, más feliz que mareada, tuve que dedicarme a esperarle y no por su propia culpa.
Ya delante el corazón me dio un vuelco, no sabía qué decir ni qué hacer así me dediqué a contar anécdotas del largo viaje que me había conducido hasta Valencia. 
Tras bajar del taxi y dirigirnos a coger el siguiente trayecto, empezó el nerviosismo propiamente dicho. Tres de los componentes de mi pequeña familia valenciana me esperaban en la estación de tren; no podía hacer más que abrazarles y recordarles cuánto de menos les había echado. 
Nos subimos al tren dirección Gandía, lleno por desgracia, dónde a algunos nos tocó sentarnos en frente de alguien que desprendía simpatía, del que luego la verdad era otra. Dentro, él no dejaba de repetirme 'me debes algo'. Y es que era cierto, se suponía que tendría que hacer pasado en la estación pero la impaciencia sumada a la poca vergüenza que me queda hizo imposible que sucediera. Entonces, aprovechando una de las paradas del tren, decidí tragarme el nudo que tenía hecho en la garganta y besarle después de casi tres meses sin poder ni siquiera verle. 
Cuando al fin llegamos a Gandía todo parecía diferente, el ambiente, la gente, la forma de hablar, los sentimientos, la temperatura, y por supuesto, el idioma. 
Después de todo aquello, lo primero a lo que me dedique fue a deshacer el equipaje, ver a los míos y pasar la primera noche con la persona más importante que ha formado y forma parte de mi vida.
Ya era hora de volver a mi casa, a mi lugar. Porque bien dicho está, que no eres de donde naces sino de donde vives. Y aunque vivir, no lo haga aquí, este es el lugar en el que más primeras veces, más sonrisas, abrazos, besos, lágrimas, risas y miedos, he superado. 

domingo, 25 de marzo de 2012

Hogar dulce hogar, a 611 kilómetros estás.

Faltan sólo tres días para poner rumbo a 'mi lugar'. Sí, he dicho 'a mi lugar', porque sé que no está aquí, sino allí.
He vivido casi toda mi vida en una pequeña ciudad de poco más de 12.000 habitantes, pero cambiaría todo esto sin pensármelo por ese minúsculo pueblo con 1.000 personas a lo sumo.
No es que no me guste Haro, que a veces también, es que ese lugar tiene algo que llama la atención. Es verdad que no hay centros comerciales, ni siquiera semáforos, pero el aire, el clima, las casas y las calles me llaman.
Suena absurdo y de locos decir todo esto porque un adolescente siempre ha preferido las grandes ciudades, pero ¿sabéis qué? Me encanta salirme del canon marcado por nadie y por todos a la vez.
Quiero caminar y ver naranjos en vez de viñas, que mi despertador sea un burro de carne y hueso y no una canción que terminaré borrando.
No es muy difícil de entender cuando ya sabes lo que es vivir en un lugar que no es el tuyo.
Hogar dulce hogar, a 611 kilómetros estás.

sábado, 24 de marzo de 2012

Blóh.

Siempre he sido la persona que todos querían que fuera, y así todo era mejor porque no cometía errores, o al menos no tantos.
Si me propongo ser quien soy, si actúo como yo misma lo haría y no como deseáis, sé que me hablaréis más de una semana.
Soy fácil de aborrecer y de odiar por lo poco que me he podido dar cuenta durante todo este tiempo.
Así que no intentéis que sea quien soy, porque seréis vosotros quienes primero os canséis. Hago más daño del que pensáis, y lo peor de todo, sin querer.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Tan extraño y tan feliz.

Qué sencillo en sonreír ahora ¿verdad? Podría llorar de alegría, pero no tengo motivos reales que me obliguen. 
Aún así ¿por qué no? Dejemos barra libre a las lágrimas y que se mezclen con las risas, porque no hay nada más bonito que la sensación que provoca la felicidad. Es algo indescriptible, así que espero que lo entiendas, significará que en algún momento has sido tan feliz como yo ahora. 
Canciones tristes, películas dramáticas, caídas, y otros hecho que ya he vivido, no sirven de nada, nada me entristece.
Hoy siento que todo merece la pena, que puedo conseguir lo que me proponga, que puedo tocar el cielo.
Amo este sentimiento.

No todo es siempre triste.

Esto es como un soplo de aire fresco en pleno mes de agosto, como una estrella fugaz en la noche oscura, como  los labios que secan una lágrima provocando una sonrisa.
A esto se le podría llamar felicidad.
Después de tantos amargos días, de lloros, enfados, ira, soledad y dudas, ahora todo es más sencillo.
Siento como si podría reírme y no parar nunca de hacerlo, como si no necesitara un abrazo pero fuese capaz de regalarlos a cualquiera.
Que se apague la luz, que llegue la noche y no salga la luna, que no haya estrellas y que llueva, que yo estaré bien.
'La fuerte de Laura' vuelve a ser 'la fuerte de Laura'.
Gracias, destino, por poner de tu parte.

lunes, 19 de marzo de 2012

Para la sociedad en general, adolescentes en especial.

Lo diré por puntos para que quede bien claro.

1.- Tener un preservativo en casa no es motivo de alegría, de entusiasmo ni nada parecido. Ni siquiera es algo de lo que te puedas sentir orgullosa o de lo que puedas presumir.
Adolescente que te crees mayor, si lo tienes es que no lo has utilizado. 
2.- El uso de vocabulario como 'gozar', 'pava', 'primo', 'alucine', y otras muchas ordinarieces, no os hace parecer más importantes o populares. Seguís siendo personas que se refugian en vulgarismos por no mostrar algo, que suele ser aun peor. 
3.- No intentéis hablar inglés, de verdad, darlo por perdido, es lo mejor para toda la humanidad. 'I am in a bitch' Pero vamos a ver, inculta, que pareces tonta ¿Si te menciono la palabra 'pata' vas a pensar sólo en la de la mesa? Existe la hembra del pato, la forma coloquial y casi vulgar de mencionar las piernas... Pero tú a lo tuyo. Que 'nivelón'.
4.- Mentiras. Mentiras por aquí, por allá, detrás de las farolas, bajo los bancos, tras la paredes, en el metro, en los bares, de noche, de día, por la mañana, por la tarde. ¡Qué más da cuándo! Las mentiras se han vuelto más famosas que la propia Rihanna. Y sí, menciono Rihanna como podría haber dicho Lady Gaga, Pitbull, David Guetta... En fin. 
No mintáis, que no, que no. Mentir no es hace más fuertes, no os libra de nada. 
-'Me caes bien' +'Sí, se nota. Sobre todo cuando les dices a mis amigas lo hipócrita y falsa que soy.'
¿Estamos tontos? Sí, lo estamos. 
Y por si no lo sabéis, al final todo se sabe. 
5.- Ser virgen. ¿Ahora ser virgen es malo? En la época de nuestros padres, ser virgen con 18 años se consideraba algo bueno, algo de lo que sentirse orgulloso. Pero ahora no, claro. Ahora es mejor mantener relaciones con una persona que conoces de una noche, por la que no sientes nada y la cual te dejará más sólo que a una colilla en cuando se desfogue. 
Al menos, respetad. Si queréis ser tan mayores, sobre todo las mujeres, como para perder la virginidad casi antes de tener la primera regla, bien por vosotras (IRONÍA), pero pensad que los demás no son iguales. 

Y después de esto y de sentirme desahogada... 
Hasta otra y muy buenas.

sábado, 17 de marzo de 2012

No sé quien soy.

No me conozco ni entiendo nada de lo que hago. No tengo sentido, ni yo ni mis actos. Siento que no merezco la pena, que podría pasarme todo el día callada y nadie se daría cuenta. Y aunque a veces es mejor no pensarlo, yo soy de las que se hacen daño a sí mismas. Soy de aquellas que dan vueltas acerca de todo de lo que carecen y de lo que no, de lo que desean, de lo que nunca tendrán.
Sí, Laura ha pasado de ser fuerte, a idiota.

Sentimientos contrarios.

Después de haber estado setenta días sin ti y faltando tan solo once más, mi estado de ánimo no es el que esperaba.
Han sido dos meses y medio difíciles, casi inaguantables, duros y fríos. Tengo que admitir que cuando te fuiste pensaba que seria más sencillo; como de costumbre me equivocaba.
Me ha costado dos y hasta tres semanas habituarme a estar sin ti, de hecho, este enero de 2012 ha sido el enero más complicado de mis dieciséis años de vida.
Recuerdo haberme colocado en frente de la mesa para cenar, y justo antes de sentarme en la silla haberme dirigido hacia la puerta y haber gritado: ¡A cenar!
No sé para qué, si tú no estabas ni ibas a responder.
También recuerdo haber tirado de la mesa hacia mí misma como hacíamos de costumbre. Tú te sentabas en el lado de la ventana, mi madre frente a ti y mi hermana y yo a cada uno de tus lados. Pero esa vez, después del siete de enero, no haría falta sacar la mesa porque nadie iba a ocupar tu lugar.
Y después de todo aquello y de llorar como si en lugar de haberte ido tú, hubiera desaparecido mi alma, puse tu nombre a todas las personas que me rodeaban.
Sí, ciertamente era triste, siendo sincera, era mucho peor que eso.
Pero ahora aquí estoy. Ha pasado un tiempo que ahora me parece corto pero sé que ha sido eterno y... Empieza la cuenta atrás para poder sentirme bien, y todo el mal que estaba dentro de mí cuando te fuiste, salga de mi cabeza para no recordarlo hasta que de nuevo tenga que decirte adiós...
No sé cómo sentirme, estoy confundida. Debería de ser la chica más feliz del mundo, y lo soy, pero no sé demostrarlo, es como si en mi interior hubiera algo que me impide estar como quisiera.
Por ahora, sólo quiero ser feliz.

Happiness.

Creo que a todos nos gusta sentirnos bien. Estar a gusto con uno mismo es algo que no ocurre todos los días aunque haya gente que intente aparentarlo.
Hay personas que se sienten bien comprándose cosas nuevas, pese a saber que puede que luego no utilicen lo que su dinero les ha costado. Otros prefieren hacer ejercicio, o cantar y bailar, dibujar o ver películas.
Aunque en mi caso, yo no necesito nada de eso, o no siempre. Yo sólo quiero poder ser feliz gracias a las personas que se esfuerzan en ello. Amigos que me hagan sonreír y llorar a la vez, familia que espere de mí lo que nadie más, que confíen, que me entiendan.
Y por supuesto, como todos podemos imaginar, quiero ser feliz gracias a él, quiero que su nombre sea el de mi sonrisa.

jueves, 15 de marzo de 2012

Una vez más: distancia.

Siempre ha habido gente que ha dicho cosas como 'amor de lejos, amor de pendejos' o 'amor a distancia, amor de cuatro'. Estoy segura de que no queréis escuchar lo que opino de vosotros y vuestras dichosas y absurdas objeciones. No, hoy no, hoy no me apetece ser grosera.
Y bueno ¿por qué 'la fuerte de Laura' va a escribir una vez más sobre lo mismo? ¿a qué viene otro aburrido texto sobre la distancia?  Es que 'a la fuerte de Laura' no le machaca la distancia sólo un día o dos, sino siempre. Sí, sí, siempre.
Pensaréis que estoy obsesionada, amargada, mal de la cabeza o incluso puede que me califiquéis de deprimida, pero todos esos adjetivos tan sólo son pequeñas verdades que no se alejan demasiado de la realidad que vivo en estos momentos.
Sentimientos como éste no deberían de existir. La necesidad es dolorosa, te hace encapricharte, aunque tú bien sabes que no es sólo un capricho, es lo imprescindible para que tu vida sea vida, y tus sonrisas continúen siendo sonrisas, y no lágrimas.
Y ya no es sólo la necesidad de esa personas, que también, sino la necesidad de esos actos que si los realizara otra persona perderían el encanto y dejarían de ser tan especiales. Un abrazo, cualquiera puede acercarse y darte un abrazo, pero si lo hace él, entonces no es sólo eso. Ese pequeño acto se convierte en dos corazón latiendo a la vez, susurrándose cosas que nadie va a saber nunca; se convierte en dos sonrisas y en dos miradas fugaces, en una felicidad compartida y por lo tanto más grande.
Pero por desgracia, esas cosas, esas impresionantes sensaciones, sólo ocurren una vez cerca. ¿Y mientras tanto que queda?
Yo no puedo hablar mucho de esto pues dedico mis días a callar y mis noches a llorar. Es un vacío inmenso en el corazón, aunque no en la cabeza o la mente, esa siempre va a estar ocupada por sus recuerdos y por todos los lugares que visitaste con él, por los que ahora caminas sola, por el primer beso después de meses sin una triste mirada, por el último adiós en los andenes de una estación de autobuses...
Sé que soy una de las personas más pesimistas que habitan la Tierra, estoy concienciada de ello, pero eso no me cambia, ni a mí, ni al hecho de que los kilómetros lo hacen todo más complicado.
Nunca me voy a arrepentir de nada, de ningún día, de ningún beso, ni discusión, ni 'te echo de menos', ni abrazo, ni lágrima, ni sonrisa. Si las cosas suceden de una manera es porque de otra, nada sería como es hoy en día. Si una vez dije no, es porque el sí aún no estaba preparado.
Ahora la que está preparada soy yo ¿y tú?
Sí, le quiero.

Hoy me han preguntado qué es estar enamorada.

Estar enamorada es complicado e indescriptible. Es una de esas sensaciones que sólo se entienden cuando se sienten.
Hay cosas que ves más sencillas, otras que mejoran y siempre hay alguna que, en cambio, se hacen más difíciles. 
Cuando estás enamorada hay muchas primeras veces, muchos primeros sitios que visitar, cosas que hacer, sentimientos que encontrar... Nunca es suficiente porque el amor es infinito. Es incontable e interminable, siempre habrá alguien que ame, que sufra por no ser correspondido, que viva una historia de cuento, o por el contrario, una pesadilla. 
Todas las palabras del mundo se quedarán cortas para expresar un sentimiento así, una mezcla de tantos. Miedo, humildad, sinceridad, ternura, cobardía, felicidad, tristeza, paciencia, nerviosismo, y una extensa lista con otras muchas sensaciones. 
El amor es aquello que te hace verlo todo más fácil y menos gris, aquello que te saca una sonrisa de las de verdad a la vez que puede hacerte llorar. Amor es alegría en todo su esplendor, es una felicidad inmensa e inefable. 
Hay momentos en los que se sonríe sin motivo aparente, otros momentos en cambio, por hechos absurdos y simples, se llora. 
Y aunque el amor no es siempre bonito y tiene etapas duras que pueden hacer mucho daño, es algo que merece la pena. 

-No lo leas, siéntelo.-

domingo, 11 de marzo de 2012

Me está matando.

Mientras intento hacerme la fuerte, todo esto consigue serlo antes que yo.
No sé si se me hacen más difíciles los kilómetros, las horas en silencio, las mañanas sin ti o todos estos días sin tus besos y abrazos.
Sí, ahora debo pensar en positivo. 17 días, sólo 17 días y voy a poder hacer todo lo que me ha sido imposible desde hace más de dos meses hasta ahora.
Pero es que no puedo, no aguanto. Esto me está matando. Creía que el tiempo pasaba deprisa y que no me iba a dar cuenta de todo lo que te necesitaba y echaba de menos, pero me equivocaba.
Ahora estoy segura de que cada segundo se hace un año si espero.

jueves, 8 de marzo de 2012

Again and again... I can't.

No me queda más espacio para lágrimas, ni lugar donde esconder las sonrisas que no puedo mostrar, las que no salen de mí. Ni me queda paciencia ni ganas para continuar de esta forma, que ni es continuar, ni es nada.
Quiero poder acabar con todo de una sola tajada, de una sola vez. Quiero poder sentirme bien a todas horas, y  decir 'buenos días' pensando que de verdad lo son. Levantarme y sonreír, y creer y saber que lo haré el resto del día. Caminar con paso firme, segura de mí misma.
¿Dónde se ha quedado la felicidad que me corresponde? Debería de estar mejor repartida.

Rebelión. Adiós 'pijas', hola 'frikis'.

Para empezar, tengo que admitirlo: os detesto.
Sí, a vosotras; niñas caprichosas repelentes que creen que lo saben todo y van de maduras por la vida. Y también os detesto a vosotros críos que os pensáis que con un guiño conseguís a cualquiera. Y aquellos que van de 'chulos', y a las que se hacen pasar por 'mayores' y 'populares', que no, que lo que sois es gilipollas.
 A las personas maleducadas, desagradables, que no piensan antes de hablar, que prefieren el dinero al amor, que se cansan de una persona a los cuatro días, que anteponen su orgullo a todo lo demás, que no creen en el amor y a las que se describen como perfectas.
Detesto a la gente que habla sin saber o simplemente no habla, a los que no se quieren a sí mismos aunque yo sea una que piensa como ellos. A los que no saben diferenciar una situación de otra, y por lo tanto no saben cómo comportarse cuando ésta cambia; a quienes se quejan de los 'horribles' que son cuando tienen pareja y otros tantos detrás de su culo; a aquellos que les importa poco el hambre en el mundo y se compran cosas que no necesitan y que más tarde olvidarán o tirarán a la basura.
Así, una gran y extensa lista en la que entráis más del noventa por ciento de vosotros. Sí, creo que os odio, aunque obviamente, no os pesará la conciencia, ya tenéis bastante con soportar, sobre todo vosotras, todo ese maquillaje

Aunque no lo vayas a leer..

Nuevamente, me remito a lo que he dicho en la mayor parte de las entradas que he escrito: sé que nada es fácil. 
Después de tanto tiempo, no puedo entender, y admiro a la vez, que sigas adelante y que no te derrumbes. Pero siendo sincera, debo que admitir que tengo miedo. Sí yo, 'la fuerte Laura', 'aquella que puede con todo' o como me apodéis a partir de ahora. 
Tengo miedo de que algo salga mal, porque el hecho de perderte supondría la pérdida de una cuarta parte de lo que soy o lo que pueda llegar a ser algún día. 
Has sido y eres importante en mi vida, una de esas personas que llevan el cartel de 'imprescindible' pegado en el pecho. Podría decir que una gran parte de tus consejos han logrado hacer mis problemas más sencillos, y también, que el hecho de que escucharas y entendieras mi postura y todo lo que me ocurría me hacía feliz. 
Y en realidad, no sé a qué viene este miedo repentino a perderte y a no verte más. Tengo que decir que esta sensación y este sentimiento no es uno de los mejores que he podido experimentar. 
Prométeme algo. Prométeme que vas a seguir luchando como hasta ahora, que cuando escuche tu voz por teléfono no te vas a acongojar ni vas a repetirme mil veces todo lo que me echas de menos. Prométeme además que intentarás sonreír en cualquier momento, que el cansancio, los medicamentos y la falta de moral no me harán despedirme de alguien como tú. Prométeme que todo esto es una exageración y que no va a ocurrirte nada malo y también, que voy a poder abrazarte otra vez. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Why do humans hurt ourselves?

Sé que no todo es fácil, ni sencillo, incluso puede que haya enigmas que no encuentren nunca solución y temas que permanezcan para siempre en el aire.
Pero ¿por qué pensar en algo que nos hace daño?
Aunque sea de ilusos e ingenuos, engañarse no es nada malo, o no del todo. En su justa medida, una verdad mal dicha y por lo tanto mal interpretada, puede salvar más de una sonrisa y ahorrar incontables lágrimas.
Entonces ¿existe un por qué para el hecho de que nosotros, los humanos, nos esforzamos en ser infelices metiéndonos en la cabeza aquello que nos sienta mal?
NO.
Simple y llanamente, no.
Parecemos estúpidos poniendo ante nuestros propios ojos todo lo que más tarde nos hará llorar, escuchando lo que conseguirá lo mismo.
¿Quizá no tengamos la suficiente cobardía como para mentirnos a nosotros mismos? ¿O quizá sea la facilidad que tenemos para soltar palabras que derrochen sinceridad?
Nadie es perfecto, nadie. Y quien diga lo contrario, es el más imperfecto de todos.

Nobody's Perfect - Jessie J

lunes, 5 de marzo de 2012

Las locuras no se miden.

Prometo hacerte ver lo que nadie ha podido hasta ahora, escuchar el silencio, probar a qué sabe la nada y conseguir vivir juntos en ella.
Qué más da. No necesitamos otra cosa que unas cuantas caricias, sonrisas y besos.
¿Por qué conformarse con una vida cuando se puede tener algo más? Podemos ser cómplices del más triunfado robo, podemos quitar la luz al sol para que nadie nos pueda ver, y vivamos para siempre de noche. Hurtar unas cuantas estrellas al cielo sin que se dé cuenta, es grande y oscuro, no nos mirará sino a la luna. Estar segura de que el arco iris forma lo que es el marco de la puerta y la casa a la que invita un par de nubes esponjosas de las que enrojecen al llegar la noche.
Estoy llena de inconformidades, y lo único que me conforma eres tú. ¿Se puede tener algo más? Creo que no.

Humanos

No existe un momento concreto en el que puedas decir: 'hasta aquí ha sido suficiente'.
Siempre queremos más, los humanos nos caracterizamos por esa ambición y ese querer saberlo todo. Pretendemos entender el por qué de cada cosa que hacemos, decimos, pensamos o sentimos.
Y así, intentando conocer y saber acerca de todo, sólo demostramos lo ignorantes y estúpidos que somos.

No puedo más. I can't.

Hubiera agradecido alguna que otra pequeña carta desbordada de ánimo y ganas de seguir adelante, pero no, creo que debo de entender que no sabéis qué es el hecho de no poder más, de no aguantar.
Siempre me he considerado alguien valiente, que lo afronta todo y que no se echa hacia atrás por ningún motivo.  Pero es que estos motivos, yo no los había conocido hasta hace escaso tiempo.
Pretendéis que sonría, que me ría, que mire hacia delante como si no doliera lo que tengo detrás. No os hacéis una ligera idea del peso que llevo en la espalda. Sí, aquel que yo misma decido portar, esos problemas, esas discusiones y dilemas que cualquiera ignoraría, a excepción de unos pocos y de mí.
Sí, tomadme como un caso aparte, como alguien raro, especial, original o 'friki'; no siempre me ha dado igual, pero ahora mismo, lo que penséis o habléis de mí, me importa poco, por no decirlo con delicadeza.
He aguantado todo. He soportado lágrimas, que aunque no siempre venían de mis propios ojos, dolían igual o más; he caminado firme y hacia delante sin saber dónde mirar, y sin ni siquiera rumbo alguno.
¿Queréis llamarme pesimista? Estáis en vuestro derecho, soy la primera que lo reconoce.
Pero al igual que reconozco eso, aunque me duela y consiga hacerme llorar, debo de admitir que esta batalla está perdida.

-Tocada y hundida.-

My life doesn't make sense anymore

domingo, 4 de marzo de 2012

Comete tus propios errores y aprende de ellos.

Una mala tarde, un mal día, una mala semana o un mes repugnante no hacen de tu vida un infierno.
Es extraño porque me contradigo a mí misma, sé que no hay nadie más pesimista que yo. Pero de vez en cuando todos nos sentimos felices y a gusto, fuertes e imparables.
Es verdad, lo que no nos mata, nos hace más fuerte. Conseguir que nos levantemos tras cada caída provoca que al estar de pie hayamos avanzado cuatro pasos más sin darnos cuenta. Y ese es otro motivo para sonreír.
Si la vida está llena de piedras y tropiezos yo quiero rasgarme las medias, porque sé que luego tendré tiempo suficiente para quitármelas, ya no se romperá nada, porque de todo se aprende.

-Inspired by Kelly Clarkson. -
What doesn't kill you (Stronger) - Kelly Clarkson

sábado, 3 de marzo de 2012

About heroes.

Los héroes ¿quiénes o qué son esos?
Son personas normales, del día a día, aquellos que están en paro o no, los mismo que tienen familias, o no; los que no pueden solucionar sus propios problemas, los que lloran, los que ríen, todos esos individuos impulsivos que actúan sin pensar en nada, ni siquiera en ellos.
Todos necesitamos uno de vez en cuando; en mi caso, a menudo. Y es que un héroe puede que no salve al planeta de un mal existencial, de un personaje malvado, de un meteorito o un ejército de alienígenas.
Pero pese a su incompetencia con males mayores, frente a los otros siempre tiene respuestas. Habla, escucha, aconseja, ayuda, hace sonreír, ríe y llora contigo, permanece a tu lado, aparece cuando lo necesitas, te defiende y protege.
¿Cuántos quedan de esos? Podríamos contarlos con una sola mano quizá, como mucho, con los dedos de dos de ellas.
Y no, no esperéis que en vuestra vida aparezca alguien, algún superhéroe que os haga felices, y sea fuerte, y no le importe el daño que pueda sufrir. Porque aunque sea así, lo es hasta cierto punto.
Los héroes son personas cotidianas que lloran tanto o más que los demás, que no resaltan por nada o apenas, que no pueden salvar al mundo pero si un corazón tras otro. Son aquellos a los que luego debes algo, quizá días de felicidad, u otros en los que hayas podido dejar de llorar.
Héroes son amigos, padres, hermanos, conocidos, extranjeros, profesores, vagabundos, compañeros e incluso enemigos.
Todos hemos necesitado de uno, todos lo hemos tenido. Si no habéis sabido quién es, es que no lo merecíais.

Me he llegado a sentir una carga para los demás.

A veces, muchas veces, me he planteado dejar a alguien unos días. No hablar con esa persona, no contarle mis cosas, pues me habéis dado a entender que os aburro, que os canso.
Es complicado saber si es verdad o no, pues la gente no conoce eso de 'decir la verdad'. Vale, sí, las verdades duelen pero lo que nos callamos aún más, por mucho que os pese.

miércoles, 29 de febrero de 2012

No se vive de consejos.

Yo no recomendaría a nadie una relación a distancia. Suena contradictorio ¿verdad? Después de casi once meses con una persona, que de la mejor forma posible marca, y estoy segura de que va a seguir marcando mi vida, he aprendido cosas que de otra manera no hubiera podido.
Sé que es la impaciencia y el nerviosismo; ahora, la incertidumbre de cuáles serán los regalos de mi próximo cumpleaños disminuye conforme los kilómetros aumentan.
No me arrepiento de nada, posiblemente nunca lo haga, y todos nuestros momentos podamos contárselos a Chrystal y Marcos, o a Fauna y Ausies. Será bonito poder decir que todo comenzó con un '¿y qué te hace pensar que porque ahora vaya en serio voy a cambiar de opinión?'.
Van siendo unos cuantos días juntos y me atrevería a decir que de la mayoría de ellos he obtenido una lección diferente; y eso me encanta. Me has enseñado a luchar, a poner buena cara, a enamorarme y a tacha días en un calendario, contando los que quedan para ser feliz de nuevo, para tenerte de verdad.
Y es que al fin y al cabo la distancia sólo son kilómetros, que aunque actúan como una tortura, se pueden superar; y eso hacemos. De hecho, pienso seguir haciéndolo el resto de mi vida, o al menos, hasta que te tenga conmigo, a mi lado y para siempre.

Fuck you

Pocas cosas te he pedido algo que no fueran consejos, pocas veces has aceptado y has ayudado, la mayoría de ellas, has preferido olvidar. 
Y ahora te digo, aunque ni siquiera me escuches ni leas: cambia, aprende a ser persona. No por mí, ni siquiera por ti, por los demás. 
No se necesita mucho ingenio para darse cuenta de que una palabra sí, y otra también, hacen daño a quienes nombras como 'tus amigos'. 
Borde, falsa, mentirosa, hipócrita, desagradable, verdulera, orgullosa y cobarde. ¿Es que no te quedan más defectos por acaparar? Además de todo lo anterior, debes de ser avariciosa y egoísta. 
El hecho de que una persona prefiera hablar con otra que no seas tú, no debería ofenderte ni molestarte, aunque no sé para qué intento darte ningún consejo si 'no valgo para nada' ¿no? O al menos eso decías. 
Me he percatado de algo, y es que no tienes ni idea de en qué mundo vives. El plan de niña caprichosa y que todo lo puede con unos cuantos gritos, ha pasado de moda; al igual que el de egocéntrica tratando de que todos, absolutamente todos te hagan caso; nadie te va a seguir ni querer más por llorar y dar pena, lo que sí, es que los menos espabilados secarán esas lágrimas de cocodrilo. 
No te haces una idea de la forma en la que el asco que te ya te tenía está aumentando, no te lo figuras ni por asomo, aunque tampoco te importará. Eres tan madura e independiente que puedes con todo tú sola ¿A qué sí? 
Las miradas, las risas, las muecas, gestos y demás acciones soberbias y maleducadas, las escondes donde nadie las pueda ver, y yo menos. 

lunes, 27 de febrero de 2012

Hoy toca escribirte, mi necesidad.

Podría decirte que eres mi respirar, mi ser, mi pensar, mi sentir, mi razonar. Pero estaría equivocada. 
Así me quitaran el aire, mi corazón no dejaría de latir.
Así dejase de ser yo, así dejase de ser, aún bombearía sangre.
Así dejase de pensar y mi cabeza no actuase, continuaría resonando en mi interior.
Así olvidase qué sensación provoca el frío, la soledad, la esperanza o la tristeza, en ningún momento se daría por muerto a este órgano vital.
Y aunque interrumpiera cualquier razonar, aunque no supiera qué significa ese verbo, cómo se realiza esa acción y para qué sirve, no dejaría de estar vivo. 
El motivo se encuentra en tu nombre y apellidos. Porque eres más que todo eso, eres más que acciones, que pensamientos, que sentimientos o expresiones. Eres casi perfección; eres el empujoncito y el hombro, la mano y la sonrisa. No me pidas que te describa en una palabra porque no existe ninguna que describa algo como esto, lo ideal sería 'inefable'.

¿Qué se necesita para ser feliz?

Nunca he necesitado mucho para ser feliz, de hecho, me he considerado siempre bastante conformista. Ni pedía, ni quería hacerlo, me bastaba con saber que llegaría esa especie de necesidad algún día en algún momento.
Cuando somos pequeños queremos ir al parque, comer gominolas, sentimos unas ganas irrefrenables por correr, gritar, brincar y sortear todo tipo de obstáculos. Nos sobra energía, sé que muchos han llegado a parecer hiperactivos.
Los adultos dicen que necesitan tiempo libre, tiempo para ellos. Liberarse de sus cargas que podríamos ser cualquiera de nosotros, adolescentes, u otros más pequeños, todos los renacuajos que podrían ser mismamente nuestros primos o hermanos.
Los ancianos ¿qué quieres ellos? ¿qué necesitan? Hay muchos que aprovechan los años que tengan por delante, otros que los malgastan entre miedos y tristezas. ¿Quizá quieran algo seguro después de la vida? ¿U olvidarse que su hora está a unos años del presente y prefieren vivirlo de verdad?
Sea lo que sea, yo, al menos yo, sin mencionar a otros adolescentes y/o personas casi adultas con algo de capacidad mental. Yo quiero ser feliz, y ahora no, antes sí pero ahora no; se acabó la conformidad, el decir que sí a todo. Hola rebeldía y ganas de más, hola necesidad de todo.

viernes, 24 de febrero de 2012

Estaba segura de que era real, pero no.

Hoy me he sentido extraña, me he sentido bien por una décima de segundo. Ha sido la misma sensación que tenía cuando me mirabas a los ojos. Me lo he imaginado inconscientemente, de hecho, ni siquiera estaba hablando de ti, aun no sé como ha ocurrido. 
¿Qué me pasa? ¿O qué pasa a mi alrededor que transforma un momento como cualquier otro del día en uno especial? 
Dime por qué lo logras todo sin mover un dedo, sin pensarlo, sin quererlo, sin ni siquiera proponértelo. 
Por un momento he podido sentirte a mi lado de verdad, he podido oler tu colonia, mirarte, sonreírte... Pero todo se ha terminado antes de que pudiera darme cuenta. Ya no te tenía pegado a mí, ya no sonreía a nadie más que a la nada, y tenía la vista fija en el mismo lugar inexistente que hacía unos segundos; Con una diferencia, antes, esa especie de sueño era realidad, y luego tan sólo un pensamiento absurdo que mi mente ha recreado de forma casi perfecta. 
Y siendo sincera, me siento estúpida e infantil diciendo todo esto, pero escribo lo que siento, lo que pienso y todo aquello que me sucede. En este caso, al final ha resultado ser nada.

Y para mi es 'incroyable'

No le conocéis, aquellos que deciden describirle con palabras como capullo, cabrón, inmaduro o infantil, no le conocen.
No sé cómo expresarme, simplemente no sé qué decir ante todas esas cosas que soltáis más absurdas aún que vuestra forma de hablar. ¿En verdad lo pensáis? ¿De verdad creéis que es así?
En ese caso, os alejáis bastante de la realidad, lo suficiente para que los adjetivos que utilizáis referidos a él sean mentira.
Ojalá algún día podáis saber quién es y cómo. Qué significa para todos quienes le rodean, y qué significa para mí, porque francamente, no tenéis ni idea de nada.
Sí, es complicado y difícil de conocer, de entender sus diferentes comportamientos, pero lo que no sabéis es que aún no los habéis visto todos.
Porque él es muy especial. Su personalidad aguarda sentimientos, pensamientos y actitudes totalmente distintos unos de otros. ¿Inseguridad, dulzura, picardía, honestidad, madurez, cobardía, orgullo, sinceridad? Sobrarían palabras y faltarían otras tantas.
Así que, retomando lo que comencé diciendo, mejor que calléis a que digáis cosas que no sabéis.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Hasta el aire se asusta.

No hay lugar para la confusión, no hay lugar para el dolor ni las dudas. ¿Por qué hay que permitir que la distancia escriba las pautas de un amor?
Sólo son kilómetros, lejanía si prefieres llamarlo así. ¿Por qué dejar que arruine todo aquello por lo que has luchado? No merece la pena; y menos aún la merece rendirse.
Cuando los 'no' predominan sobre los 'sí' párate un momento, piensa, y entonces reacciona y da la vuelta a la situación. Porque todo no se acaba en una discusión. Porque todo no se acaba por algunas discrepancias.
Porque si de verdad quieres nada termina nunca, y si de verdad amas harás lo que esté en tu mano para conseguirlo.
Y confío en ti, y estoy segura de que te darás cuenta de que son pensamientos absurdos, que aunque duelan, en cinco semanas pasarán.

lunes, 20 de febrero de 2012

No me quedan lágrimas que llorar.

Dormir a tu lado; despertarme contigo; besarte en primer lugar, y sonreír en segundo.

I miss you - Simple Plan