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domingo, 25 de marzo de 2012

Hogar dulce hogar, a 611 kilómetros estás.

Faltan sólo tres días para poner rumbo a 'mi lugar'. Sí, he dicho 'a mi lugar', porque sé que no está aquí, sino allí.
He vivido casi toda mi vida en una pequeña ciudad de poco más de 12.000 habitantes, pero cambiaría todo esto sin pensármelo por ese minúsculo pueblo con 1.000 personas a lo sumo.
No es que no me guste Haro, que a veces también, es que ese lugar tiene algo que llama la atención. Es verdad que no hay centros comerciales, ni siquiera semáforos, pero el aire, el clima, las casas y las calles me llaman.
Suena absurdo y de locos decir todo esto porque un adolescente siempre ha preferido las grandes ciudades, pero ¿sabéis qué? Me encanta salirme del canon marcado por nadie y por todos a la vez.
Quiero caminar y ver naranjos en vez de viñas, que mi despertador sea un burro de carne y hueso y no una canción que terminaré borrando.
No es muy difícil de entender cuando ya sabes lo que es vivir en un lugar que no es el tuyo.
Hogar dulce hogar, a 611 kilómetros estás.

sábado, 24 de marzo de 2012

Blóh.

Siempre he sido la persona que todos querían que fuera, y así todo era mejor porque no cometía errores, o al menos no tantos.
Si me propongo ser quien soy, si actúo como yo misma lo haría y no como deseáis, sé que me hablaréis más de una semana.
Soy fácil de aborrecer y de odiar por lo poco que me he podido dar cuenta durante todo este tiempo.
Así que no intentéis que sea quien soy, porque seréis vosotros quienes primero os canséis. Hago más daño del que pensáis, y lo peor de todo, sin querer.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Tan extraño y tan feliz.

Qué sencillo en sonreír ahora ¿verdad? Podría llorar de alegría, pero no tengo motivos reales que me obliguen. 
Aún así ¿por qué no? Dejemos barra libre a las lágrimas y que se mezclen con las risas, porque no hay nada más bonito que la sensación que provoca la felicidad. Es algo indescriptible, así que espero que lo entiendas, significará que en algún momento has sido tan feliz como yo ahora. 
Canciones tristes, películas dramáticas, caídas, y otros hecho que ya he vivido, no sirven de nada, nada me entristece.
Hoy siento que todo merece la pena, que puedo conseguir lo que me proponga, que puedo tocar el cielo.
Amo este sentimiento.

No todo es siempre triste.

Esto es como un soplo de aire fresco en pleno mes de agosto, como una estrella fugaz en la noche oscura, como  los labios que secan una lágrima provocando una sonrisa.
A esto se le podría llamar felicidad.
Después de tantos amargos días, de lloros, enfados, ira, soledad y dudas, ahora todo es más sencillo.
Siento como si podría reírme y no parar nunca de hacerlo, como si no necesitara un abrazo pero fuese capaz de regalarlos a cualquiera.
Que se apague la luz, que llegue la noche y no salga la luna, que no haya estrellas y que llueva, que yo estaré bien.
'La fuerte de Laura' vuelve a ser 'la fuerte de Laura'.
Gracias, destino, por poner de tu parte.

lunes, 19 de marzo de 2012

Para la sociedad en general, adolescentes en especial.

Lo diré por puntos para que quede bien claro.

1.- Tener un preservativo en casa no es motivo de alegría, de entusiasmo ni nada parecido. Ni siquiera es algo de lo que te puedas sentir orgullosa o de lo que puedas presumir.
Adolescente que te crees mayor, si lo tienes es que no lo has utilizado. 
2.- El uso de vocabulario como 'gozar', 'pava', 'primo', 'alucine', y otras muchas ordinarieces, no os hace parecer más importantes o populares. Seguís siendo personas que se refugian en vulgarismos por no mostrar algo, que suele ser aun peor. 
3.- No intentéis hablar inglés, de verdad, darlo por perdido, es lo mejor para toda la humanidad. 'I am in a bitch' Pero vamos a ver, inculta, que pareces tonta ¿Si te menciono la palabra 'pata' vas a pensar sólo en la de la mesa? Existe la hembra del pato, la forma coloquial y casi vulgar de mencionar las piernas... Pero tú a lo tuyo. Que 'nivelón'.
4.- Mentiras. Mentiras por aquí, por allá, detrás de las farolas, bajo los bancos, tras la paredes, en el metro, en los bares, de noche, de día, por la mañana, por la tarde. ¡Qué más da cuándo! Las mentiras se han vuelto más famosas que la propia Rihanna. Y sí, menciono Rihanna como podría haber dicho Lady Gaga, Pitbull, David Guetta... En fin. 
No mintáis, que no, que no. Mentir no es hace más fuertes, no os libra de nada. 
-'Me caes bien' +'Sí, se nota. Sobre todo cuando les dices a mis amigas lo hipócrita y falsa que soy.'
¿Estamos tontos? Sí, lo estamos. 
Y por si no lo sabéis, al final todo se sabe. 
5.- Ser virgen. ¿Ahora ser virgen es malo? En la época de nuestros padres, ser virgen con 18 años se consideraba algo bueno, algo de lo que sentirse orgulloso. Pero ahora no, claro. Ahora es mejor mantener relaciones con una persona que conoces de una noche, por la que no sientes nada y la cual te dejará más sólo que a una colilla en cuando se desfogue. 
Al menos, respetad. Si queréis ser tan mayores, sobre todo las mujeres, como para perder la virginidad casi antes de tener la primera regla, bien por vosotras (IRONÍA), pero pensad que los demás no son iguales. 

Y después de esto y de sentirme desahogada... 
Hasta otra y muy buenas.

sábado, 17 de marzo de 2012

No sé quien soy.

No me conozco ni entiendo nada de lo que hago. No tengo sentido, ni yo ni mis actos. Siento que no merezco la pena, que podría pasarme todo el día callada y nadie se daría cuenta. Y aunque a veces es mejor no pensarlo, yo soy de las que se hacen daño a sí mismas. Soy de aquellas que dan vueltas acerca de todo de lo que carecen y de lo que no, de lo que desean, de lo que nunca tendrán.
Sí, Laura ha pasado de ser fuerte, a idiota.

Sentimientos contrarios.

Después de haber estado setenta días sin ti y faltando tan solo once más, mi estado de ánimo no es el que esperaba.
Han sido dos meses y medio difíciles, casi inaguantables, duros y fríos. Tengo que admitir que cuando te fuiste pensaba que seria más sencillo; como de costumbre me equivocaba.
Me ha costado dos y hasta tres semanas habituarme a estar sin ti, de hecho, este enero de 2012 ha sido el enero más complicado de mis dieciséis años de vida.
Recuerdo haberme colocado en frente de la mesa para cenar, y justo antes de sentarme en la silla haberme dirigido hacia la puerta y haber gritado: ¡A cenar!
No sé para qué, si tú no estabas ni ibas a responder.
También recuerdo haber tirado de la mesa hacia mí misma como hacíamos de costumbre. Tú te sentabas en el lado de la ventana, mi madre frente a ti y mi hermana y yo a cada uno de tus lados. Pero esa vez, después del siete de enero, no haría falta sacar la mesa porque nadie iba a ocupar tu lugar.
Y después de todo aquello y de llorar como si en lugar de haberte ido tú, hubiera desaparecido mi alma, puse tu nombre a todas las personas que me rodeaban.
Sí, ciertamente era triste, siendo sincera, era mucho peor que eso.
Pero ahora aquí estoy. Ha pasado un tiempo que ahora me parece corto pero sé que ha sido eterno y... Empieza la cuenta atrás para poder sentirme bien, y todo el mal que estaba dentro de mí cuando te fuiste, salga de mi cabeza para no recordarlo hasta que de nuevo tenga que decirte adiós...
No sé cómo sentirme, estoy confundida. Debería de ser la chica más feliz del mundo, y lo soy, pero no sé demostrarlo, es como si en mi interior hubiera algo que me impide estar como quisiera.
Por ahora, sólo quiero ser feliz.

Happiness.

Creo que a todos nos gusta sentirnos bien. Estar a gusto con uno mismo es algo que no ocurre todos los días aunque haya gente que intente aparentarlo.
Hay personas que se sienten bien comprándose cosas nuevas, pese a saber que puede que luego no utilicen lo que su dinero les ha costado. Otros prefieren hacer ejercicio, o cantar y bailar, dibujar o ver películas.
Aunque en mi caso, yo no necesito nada de eso, o no siempre. Yo sólo quiero poder ser feliz gracias a las personas que se esfuerzan en ello. Amigos que me hagan sonreír y llorar a la vez, familia que espere de mí lo que nadie más, que confíen, que me entiendan.
Y por supuesto, como todos podemos imaginar, quiero ser feliz gracias a él, quiero que su nombre sea el de mi sonrisa.

jueves, 15 de marzo de 2012

Una vez más: distancia.

Siempre ha habido gente que ha dicho cosas como 'amor de lejos, amor de pendejos' o 'amor a distancia, amor de cuatro'. Estoy segura de que no queréis escuchar lo que opino de vosotros y vuestras dichosas y absurdas objeciones. No, hoy no, hoy no me apetece ser grosera.
Y bueno ¿por qué 'la fuerte de Laura' va a escribir una vez más sobre lo mismo? ¿a qué viene otro aburrido texto sobre la distancia?  Es que 'a la fuerte de Laura' no le machaca la distancia sólo un día o dos, sino siempre. Sí, sí, siempre.
Pensaréis que estoy obsesionada, amargada, mal de la cabeza o incluso puede que me califiquéis de deprimida, pero todos esos adjetivos tan sólo son pequeñas verdades que no se alejan demasiado de la realidad que vivo en estos momentos.
Sentimientos como éste no deberían de existir. La necesidad es dolorosa, te hace encapricharte, aunque tú bien sabes que no es sólo un capricho, es lo imprescindible para que tu vida sea vida, y tus sonrisas continúen siendo sonrisas, y no lágrimas.
Y ya no es sólo la necesidad de esa personas, que también, sino la necesidad de esos actos que si los realizara otra persona perderían el encanto y dejarían de ser tan especiales. Un abrazo, cualquiera puede acercarse y darte un abrazo, pero si lo hace él, entonces no es sólo eso. Ese pequeño acto se convierte en dos corazón latiendo a la vez, susurrándose cosas que nadie va a saber nunca; se convierte en dos sonrisas y en dos miradas fugaces, en una felicidad compartida y por lo tanto más grande.
Pero por desgracia, esas cosas, esas impresionantes sensaciones, sólo ocurren una vez cerca. ¿Y mientras tanto que queda?
Yo no puedo hablar mucho de esto pues dedico mis días a callar y mis noches a llorar. Es un vacío inmenso en el corazón, aunque no en la cabeza o la mente, esa siempre va a estar ocupada por sus recuerdos y por todos los lugares que visitaste con él, por los que ahora caminas sola, por el primer beso después de meses sin una triste mirada, por el último adiós en los andenes de una estación de autobuses...
Sé que soy una de las personas más pesimistas que habitan la Tierra, estoy concienciada de ello, pero eso no me cambia, ni a mí, ni al hecho de que los kilómetros lo hacen todo más complicado.
Nunca me voy a arrepentir de nada, de ningún día, de ningún beso, ni discusión, ni 'te echo de menos', ni abrazo, ni lágrima, ni sonrisa. Si las cosas suceden de una manera es porque de otra, nada sería como es hoy en día. Si una vez dije no, es porque el sí aún no estaba preparado.
Ahora la que está preparada soy yo ¿y tú?
Sí, le quiero.

Hoy me han preguntado qué es estar enamorada.

Estar enamorada es complicado e indescriptible. Es una de esas sensaciones que sólo se entienden cuando se sienten.
Hay cosas que ves más sencillas, otras que mejoran y siempre hay alguna que, en cambio, se hacen más difíciles. 
Cuando estás enamorada hay muchas primeras veces, muchos primeros sitios que visitar, cosas que hacer, sentimientos que encontrar... Nunca es suficiente porque el amor es infinito. Es incontable e interminable, siempre habrá alguien que ame, que sufra por no ser correspondido, que viva una historia de cuento, o por el contrario, una pesadilla. 
Todas las palabras del mundo se quedarán cortas para expresar un sentimiento así, una mezcla de tantos. Miedo, humildad, sinceridad, ternura, cobardía, felicidad, tristeza, paciencia, nerviosismo, y una extensa lista con otras muchas sensaciones. 
El amor es aquello que te hace verlo todo más fácil y menos gris, aquello que te saca una sonrisa de las de verdad a la vez que puede hacerte llorar. Amor es alegría en todo su esplendor, es una felicidad inmensa e inefable. 
Hay momentos en los que se sonríe sin motivo aparente, otros momentos en cambio, por hechos absurdos y simples, se llora. 
Y aunque el amor no es siempre bonito y tiene etapas duras que pueden hacer mucho daño, es algo que merece la pena. 

-No lo leas, siéntelo.-

domingo, 11 de marzo de 2012

Me está matando.

Mientras intento hacerme la fuerte, todo esto consigue serlo antes que yo.
No sé si se me hacen más difíciles los kilómetros, las horas en silencio, las mañanas sin ti o todos estos días sin tus besos y abrazos.
Sí, ahora debo pensar en positivo. 17 días, sólo 17 días y voy a poder hacer todo lo que me ha sido imposible desde hace más de dos meses hasta ahora.
Pero es que no puedo, no aguanto. Esto me está matando. Creía que el tiempo pasaba deprisa y que no me iba a dar cuenta de todo lo que te necesitaba y echaba de menos, pero me equivocaba.
Ahora estoy segura de que cada segundo se hace un año si espero.

jueves, 8 de marzo de 2012

Again and again... I can't.

No me queda más espacio para lágrimas, ni lugar donde esconder las sonrisas que no puedo mostrar, las que no salen de mí. Ni me queda paciencia ni ganas para continuar de esta forma, que ni es continuar, ni es nada.
Quiero poder acabar con todo de una sola tajada, de una sola vez. Quiero poder sentirme bien a todas horas, y  decir 'buenos días' pensando que de verdad lo son. Levantarme y sonreír, y creer y saber que lo haré el resto del día. Caminar con paso firme, segura de mí misma.
¿Dónde se ha quedado la felicidad que me corresponde? Debería de estar mejor repartida.

Rebelión. Adiós 'pijas', hola 'frikis'.

Para empezar, tengo que admitirlo: os detesto.
Sí, a vosotras; niñas caprichosas repelentes que creen que lo saben todo y van de maduras por la vida. Y también os detesto a vosotros críos que os pensáis que con un guiño conseguís a cualquiera. Y aquellos que van de 'chulos', y a las que se hacen pasar por 'mayores' y 'populares', que no, que lo que sois es gilipollas.
 A las personas maleducadas, desagradables, que no piensan antes de hablar, que prefieren el dinero al amor, que se cansan de una persona a los cuatro días, que anteponen su orgullo a todo lo demás, que no creen en el amor y a las que se describen como perfectas.
Detesto a la gente que habla sin saber o simplemente no habla, a los que no se quieren a sí mismos aunque yo sea una que piensa como ellos. A los que no saben diferenciar una situación de otra, y por lo tanto no saben cómo comportarse cuando ésta cambia; a quienes se quejan de los 'horribles' que son cuando tienen pareja y otros tantos detrás de su culo; a aquellos que les importa poco el hambre en el mundo y se compran cosas que no necesitan y que más tarde olvidarán o tirarán a la basura.
Así, una gran y extensa lista en la que entráis más del noventa por ciento de vosotros. Sí, creo que os odio, aunque obviamente, no os pesará la conciencia, ya tenéis bastante con soportar, sobre todo vosotras, todo ese maquillaje

Aunque no lo vayas a leer..

Nuevamente, me remito a lo que he dicho en la mayor parte de las entradas que he escrito: sé que nada es fácil. 
Después de tanto tiempo, no puedo entender, y admiro a la vez, que sigas adelante y que no te derrumbes. Pero siendo sincera, debo que admitir que tengo miedo. Sí yo, 'la fuerte Laura', 'aquella que puede con todo' o como me apodéis a partir de ahora. 
Tengo miedo de que algo salga mal, porque el hecho de perderte supondría la pérdida de una cuarta parte de lo que soy o lo que pueda llegar a ser algún día. 
Has sido y eres importante en mi vida, una de esas personas que llevan el cartel de 'imprescindible' pegado en el pecho. Podría decir que una gran parte de tus consejos han logrado hacer mis problemas más sencillos, y también, que el hecho de que escucharas y entendieras mi postura y todo lo que me ocurría me hacía feliz. 
Y en realidad, no sé a qué viene este miedo repentino a perderte y a no verte más. Tengo que decir que esta sensación y este sentimiento no es uno de los mejores que he podido experimentar. 
Prométeme algo. Prométeme que vas a seguir luchando como hasta ahora, que cuando escuche tu voz por teléfono no te vas a acongojar ni vas a repetirme mil veces todo lo que me echas de menos. Prométeme además que intentarás sonreír en cualquier momento, que el cansancio, los medicamentos y la falta de moral no me harán despedirme de alguien como tú. Prométeme que todo esto es una exageración y que no va a ocurrirte nada malo y también, que voy a poder abrazarte otra vez. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Why do humans hurt ourselves?

Sé que no todo es fácil, ni sencillo, incluso puede que haya enigmas que no encuentren nunca solución y temas que permanezcan para siempre en el aire.
Pero ¿por qué pensar en algo que nos hace daño?
Aunque sea de ilusos e ingenuos, engañarse no es nada malo, o no del todo. En su justa medida, una verdad mal dicha y por lo tanto mal interpretada, puede salvar más de una sonrisa y ahorrar incontables lágrimas.
Entonces ¿existe un por qué para el hecho de que nosotros, los humanos, nos esforzamos en ser infelices metiéndonos en la cabeza aquello que nos sienta mal?
NO.
Simple y llanamente, no.
Parecemos estúpidos poniendo ante nuestros propios ojos todo lo que más tarde nos hará llorar, escuchando lo que conseguirá lo mismo.
¿Quizá no tengamos la suficiente cobardía como para mentirnos a nosotros mismos? ¿O quizá sea la facilidad que tenemos para soltar palabras que derrochen sinceridad?
Nadie es perfecto, nadie. Y quien diga lo contrario, es el más imperfecto de todos.

Nobody's Perfect - Jessie J

lunes, 5 de marzo de 2012

Las locuras no se miden.

Prometo hacerte ver lo que nadie ha podido hasta ahora, escuchar el silencio, probar a qué sabe la nada y conseguir vivir juntos en ella.
Qué más da. No necesitamos otra cosa que unas cuantas caricias, sonrisas y besos.
¿Por qué conformarse con una vida cuando se puede tener algo más? Podemos ser cómplices del más triunfado robo, podemos quitar la luz al sol para que nadie nos pueda ver, y vivamos para siempre de noche. Hurtar unas cuantas estrellas al cielo sin que se dé cuenta, es grande y oscuro, no nos mirará sino a la luna. Estar segura de que el arco iris forma lo que es el marco de la puerta y la casa a la que invita un par de nubes esponjosas de las que enrojecen al llegar la noche.
Estoy llena de inconformidades, y lo único que me conforma eres tú. ¿Se puede tener algo más? Creo que no.

Humanos

No existe un momento concreto en el que puedas decir: 'hasta aquí ha sido suficiente'.
Siempre queremos más, los humanos nos caracterizamos por esa ambición y ese querer saberlo todo. Pretendemos entender el por qué de cada cosa que hacemos, decimos, pensamos o sentimos.
Y así, intentando conocer y saber acerca de todo, sólo demostramos lo ignorantes y estúpidos que somos.

No puedo más. I can't.

Hubiera agradecido alguna que otra pequeña carta desbordada de ánimo y ganas de seguir adelante, pero no, creo que debo de entender que no sabéis qué es el hecho de no poder más, de no aguantar.
Siempre me he considerado alguien valiente, que lo afronta todo y que no se echa hacia atrás por ningún motivo.  Pero es que estos motivos, yo no los había conocido hasta hace escaso tiempo.
Pretendéis que sonría, que me ría, que mire hacia delante como si no doliera lo que tengo detrás. No os hacéis una ligera idea del peso que llevo en la espalda. Sí, aquel que yo misma decido portar, esos problemas, esas discusiones y dilemas que cualquiera ignoraría, a excepción de unos pocos y de mí.
Sí, tomadme como un caso aparte, como alguien raro, especial, original o 'friki'; no siempre me ha dado igual, pero ahora mismo, lo que penséis o habléis de mí, me importa poco, por no decirlo con delicadeza.
He aguantado todo. He soportado lágrimas, que aunque no siempre venían de mis propios ojos, dolían igual o más; he caminado firme y hacia delante sin saber dónde mirar, y sin ni siquiera rumbo alguno.
¿Queréis llamarme pesimista? Estáis en vuestro derecho, soy la primera que lo reconoce.
Pero al igual que reconozco eso, aunque me duela y consiga hacerme llorar, debo de admitir que esta batalla está perdida.

-Tocada y hundida.-

My life doesn't make sense anymore

domingo, 4 de marzo de 2012

Comete tus propios errores y aprende de ellos.

Una mala tarde, un mal día, una mala semana o un mes repugnante no hacen de tu vida un infierno.
Es extraño porque me contradigo a mí misma, sé que no hay nadie más pesimista que yo. Pero de vez en cuando todos nos sentimos felices y a gusto, fuertes e imparables.
Es verdad, lo que no nos mata, nos hace más fuerte. Conseguir que nos levantemos tras cada caída provoca que al estar de pie hayamos avanzado cuatro pasos más sin darnos cuenta. Y ese es otro motivo para sonreír.
Si la vida está llena de piedras y tropiezos yo quiero rasgarme las medias, porque sé que luego tendré tiempo suficiente para quitármelas, ya no se romperá nada, porque de todo se aprende.

-Inspired by Kelly Clarkson. -
What doesn't kill you (Stronger) - Kelly Clarkson

sábado, 3 de marzo de 2012

About heroes.

Los héroes ¿quiénes o qué son esos?
Son personas normales, del día a día, aquellos que están en paro o no, los mismo que tienen familias, o no; los que no pueden solucionar sus propios problemas, los que lloran, los que ríen, todos esos individuos impulsivos que actúan sin pensar en nada, ni siquiera en ellos.
Todos necesitamos uno de vez en cuando; en mi caso, a menudo. Y es que un héroe puede que no salve al planeta de un mal existencial, de un personaje malvado, de un meteorito o un ejército de alienígenas.
Pero pese a su incompetencia con males mayores, frente a los otros siempre tiene respuestas. Habla, escucha, aconseja, ayuda, hace sonreír, ríe y llora contigo, permanece a tu lado, aparece cuando lo necesitas, te defiende y protege.
¿Cuántos quedan de esos? Podríamos contarlos con una sola mano quizá, como mucho, con los dedos de dos de ellas.
Y no, no esperéis que en vuestra vida aparezca alguien, algún superhéroe que os haga felices, y sea fuerte, y no le importe el daño que pueda sufrir. Porque aunque sea así, lo es hasta cierto punto.
Los héroes son personas cotidianas que lloran tanto o más que los demás, que no resaltan por nada o apenas, que no pueden salvar al mundo pero si un corazón tras otro. Son aquellos a los que luego debes algo, quizá días de felicidad, u otros en los que hayas podido dejar de llorar.
Héroes son amigos, padres, hermanos, conocidos, extranjeros, profesores, vagabundos, compañeros e incluso enemigos.
Todos hemos necesitado de uno, todos lo hemos tenido. Si no habéis sabido quién es, es que no lo merecíais.

Me he llegado a sentir una carga para los demás.

A veces, muchas veces, me he planteado dejar a alguien unos días. No hablar con esa persona, no contarle mis cosas, pues me habéis dado a entender que os aburro, que os canso.
Es complicado saber si es verdad o no, pues la gente no conoce eso de 'decir la verdad'. Vale, sí, las verdades duelen pero lo que nos callamos aún más, por mucho que os pese.